Testigos del Cristo resucitado (Código 2014-128) – Radios Fráter
  • abril 30, 2014

Testigos del Cristo resucitado (Código 2014-128)

Escuche:

Es importante que podamos no solo hablar de la vida, muerte y resurrección de Cristo entre nosotros, sino que también seamos testigos del Cristo resucitado donde quiera que vayamos. Somos discípulos de Jesús para ser testigos de lo que su vida, muerte y resurrección lograron para la humanidad. En los evangelios leemos ese aspecto de Jesús y en el libro de los Hechos encontramos la historia de la Iglesia que Jesús vino a fundar y a edificar sobre Él como fundamento firme. Me gusta que el libro que relata la historia de la Iglesia se llame el Libro de los Hechos de los Apóstoles, no se llama el libro de los congresos, de lo seminarios, de las sesiones, de los planes de los apóstoles.

A veces pasamos la vida haciendo un análisis de lo que queremos hacer, y terminamos con una parálisis que nos impide hacer lo que queremos. En el Libro de los Hechos de los Apóstoles que algunos lo pueden considerar como el libro de los Hechos de Pedro y de Pablo, porque en los primeros capítulos se narran los hechos del apóstol Pedro y en los siguientes los hechos del apóstol Pablo. Hechos 1:1-2 dice: Estimado Teófilo, en mi primer libro me referí a todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar hasta el día en que fue llevado al cielo, luego de darles instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.

Empieza el autor diciendo estimado Teófilo, es un nombre que tiene un significado importante, significa amado de Dios. Fue la persona a la que se dirigió Lucas, el médico amado o el querido médico, al escribir su libro de los Hechos. Así que Teófilo significa amigo de Dios, amante de Dios, amado por Dios. En Colosenses 4:14 dice: Los saludan Lucas, el querido médico, y Demas. Lucas era de profesión médico, era el compañero de Pablo en todas sus giras, cuando Pablo andaba de viaje misionero, su acompañante era médico. Yo le digo a los amigos de la tercera edad que ahora que celebran sus cumpleaños y su aniversario les convendría mandar tarjetas para pedir los regalos en las diferentes farmacias de la ciudad, porque viene cierta edad en la que se prefiere una resonancia magnética gratis que un traje.

Llama la atención que dice Lucas “en mi primer libro”, ¿cuál fue el primer libro? el Evangelio según Lucas. Leemos en Lucas 1:1-4 Muchos han intentado hacer un relato de las cosas que se han cumplido entre nosotros, tal y como nos las transmitieron los que desde el principio fueron testigos presenciales y servidores de la palabra. Por lo tanto, yo también, excelentísimo Teófilo, habiendo investigado todo esto con esmero desde su origen, he decidido escribírtelo ordenadamente, para que llegues a tener plena seguridad de lo que te enseñaron. Aquí no solamente le dice Teófilo sino que le llama excelentísimo, era un personaje de mucha influencia, era una persona de gran importancia y a él le envía el Evangelio según Lucas y el libro de los Hechos 1:3 Después de padecer la muerte, se les presentó dándoles muchas pruebas convincentes de que estaba vivo. Durante cuarenta días se les apareció y les habló acerca del reino de Dios. El apóstol Pablo también en 1 Corintios 15:1-9 da testimonio de las apariciones de Jesús ya resucitado y dice: Ahora, hermanos, quiero recordarles el evangelio que les prediqué, el mismo que recibieron y en el cual se mantienen firmes. Mediante este evangelio son salvos, si se aferran a la palabra que les prediqué. De otro modo, habrán creído en vano. Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, y que se apareció a Cefas, y luego a los doce. Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos han muerto. Luego se apareció a Jacobo, más tarde a todos los apóstoles, y por último, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí. Admito que yo soy el más insignificante de los apóstoles y que ni siquiera merezco ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios.

El segundo libro de Lucas, Hechos, arranca con una conversación entre Jesús y sus discípulos. Jesús resucita, se les aparece, luego se va al cielo, vuelve a aparecérseles y se queda con ellos cuarenta días y está con ellos conversando e instruyéndolos sobre el reino de Dios, porque al principio ellos pensaban que el reino de Dios sería establecido literal y políticamente en Israel. Cuando Jesús vino la primera vez, no era un reino político, no iba a destronar al César y a liberarse del Imperio Romano en ese momento, ese fue el gran error de Judas, pensó que Jesús establecería su reino en la Tierra y probablemente pensó que iba a tener un puesto en el gabinete, a lo mejor, por lo menos, en las aduanas de Roma y como no fue eso lo que hizo Jesús, pues trató de obligarlo a salir a la palestra.

Así que dice en Hechos 1:4-5 Una vez, mientras comía con ellos, les ordenó: —No se alejen de Jerusalén, sino esperen la promesa del Padre, de la cual les he hablado: Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. Aquí habla de algo importante: esperen la promesa del Padre, luego dice serán bautizados con el Espíritu Santo. Los discípulos se quedarían sin Jesús, pero no los dejaría solos, enviaría a su único representante a la Tierra, al Espíritu Santo. Usted a veces se habrá preguntado ¿cómo promete estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo si se fue al cielo? Y quizá razona, tal vez porque como es omnipresente puede estar en el cielo y puede estar en la Tierra, pero estableció que iba a enviar a otro en su lugar: al Espíritu Santo.

Juan 14:15-19 »Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre. Quiere decir, otro como yo. Un semejante a mí. Jesucristo estuvo en la Tierra como persona y consolaba con sus palabras, consolaba con sus brazos, consolaba con sus hechos. El Espíritu Santo viene como otro Consolador, el término griego para consolador es parakletos que significa consolador, pero es una persona. Debemos entender que Jesús nos dejó a alguien en su lugar, equivalente a Jesús. El Espíritu Santo no es solamente un viento como algunos piensan, es cierto, se ha manifestado como viento en alguna ocasión. El día de Pentecostés dice que vino como un viento recio, y es cierto, cuando Dios creó al hombre y lo formó del polvo, luego sopló y lo hizo ánima viviente, le dio vida física al hombre, pero ese hombre nació sin pecado, porque nació directamente de Dios, porque no intervino hombre y mujer en el nacimiento de Adán, para el nacimiento de Eva ya participó Adán, pero Dios soplo en Adán y lo hizo ánima viviente.

Más adelante, Eva se puso a conversar con la serpiente, como algunas de ustedes con amigas no recomendables. La serpiente le dio un mal consejo a Eva y llegó esta con Adán y lo convenció de comer del fruto prohibido y por eso ambos fueron expulsados del jardín del Edén y perdieron esa comunión personal e íntima que tenían con nuestro Dios. Y se convirtieron en seres semejantes a nosotros que ya nacemos como pecadores, separados de Dios, y por eso Cristo vino para unir al pecador con el santo Dios, Jesús es el único camino que nos lleva al Padre, Él es el Pontifex, el puente que une al hombre pecador con Dios santo. Y así siguieron hasta que Cristo vino a realizar una obra maravillosa. Se habló de viento y por eso algunos dicen que el Espíritu Santo es aire y hay algunas iglesias que enseñan que el Espíritu Santo no es na persona, es un viento, una influencia, pero yo les digo hoy aquí que el Espíritu Santo es una persona, porque Jesucristo dijo les daré otro Consolador. Jesús es persona, el Espíritu Santo también es otra persona.

Una persona consuela, puede tener una refrigeradora nueva, pero no puede llegar y abrazarla y recibir el abrazo y consuelo, calorías va a recibir, pero consuelo no. El consuelo solo viene de una persona. Pneumatología ese es el término técnico para hablar de la doctrina del Espíritu Santo. Es el estudio del Pneuma, que le hace pensar en neumático, una cámara llena de gas que va adentro de las llantas y hace que rueden. Neumonía eso le dio a usted por andar descuidado, problemas de los pulmones, problema con la respiración, con el aire y por eso algunos dicen que el Espíritu Santo es un viento, se ha manifestado como viento recio, pero es una persona capaz de consolar para que nos acompañe siempre.

El Espíritu de verdad, a quien el mundo no puede aceptar porque no lo ve ni lo conoce. Pero ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estaráen ustedes. Aquí hay dos preposiciones muy importantes que hay que entender: con y en. Una cosa es estar “con”. Al lado de una persona, a la par de. Un plato de huevos revueltos, frijoles volteados, plátanos fritos, queso de Zacapa, tortillas calientitas. Tiene el plato enfrente de usted en la mesa, el plato está con usted, en el momento en el que usted comienza a comerse esos frijolitos, esos huevitos, esos platanitos, ese plato queda vacío y todo termina en usted. Cuando Jesús estaba con los discípulos, toda la plenitud del Espíritu Santo estaba en ellos, porque cuando Jesús salió del bautizo en agua y vio que el cielo se abría y descendía el Espíritu Santo en forma corporal como paloma, no dice que era una paloma, dice “como paloma” y descendió sobre Jesús, en ese momento fue lleno de todo el poder del Espíritu Santo y Lucas 4:1 dice: Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu al desierto.

Y ahí se enfrentó al diablo y lo venció, porque estaba lleno del poder del Espíritu Santo que estaba dentro de Jesús. Jesús estaba con los discípulos, Él era el consolador. Por eso les dice: ustedes sí lo conocen, porque vive con ustedes y estaráen ustedes. No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo ya no me verá más, pero ustedes sí me verán. Y porque yo vivo, también ustedes vivirán. Juan 14:25: Todo esto lo digo ahora que estoy con ustedes. 26 Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les hará recordar todo lo que les he dicho.

El Espíritu Santo es una persona, enseña, recuerda, consuela, acompaña, muchos atributos de una persona nada más. Así que el Consolador vendrá, dijo el Señor. Y en Hechos 1:6-7 dice Lucas “Entonces los que estaban reunidos con él le preguntaron: —Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel? —No, —les dijo el Señor— Y en el versículo 8 dice: Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes esa es la otra preposición, primero el Espíritu Santo está con nosotros, luego aprendimos que el Espíritu Santo está en nosotros, luego aprendimos que el Espíritu Santo está sobre nosotros. Una cosa es tener a alguien con, otra cosa es tener a alguien en y otra cosa es tener algo sobre nosotros. Y eso es lo que Jesús enseñó a sus discípulos: vendrá el Espíritu Santo sobre ustedes.

Vamos a ver cuándo ocurrió esto. Juan 20:15-22, el día que resucitó le dijo:

—¿Por qué lloras, mujer? ¿A quién buscas? Ella, pensando que se trataba del que cuidaba el huerto, le dijo: —Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo ha puesto, y yo iré por él. —María —le dijo Jesús. Ella se volvió y exclamó: — ¡Raboni! (que en arameo significa: Maestro). —Suéltame. Ah, las mujeres cuando lloran por algo que quieren y lo encuentran lo atrapan y Jesús había muerto. Por tres días había llorado esta mujer la muerte de su maestro. Y de pronto se le aparece, pero no se asustó sino que se agarró del Señor y Jesús le dijo —suéltame, porque todavía no he vuelto al Padre. Jesús resucitó y se quedó todavía ahí en el jardín de la tumba para hablar con María y darle un mensaje: Ve más bien a mis hermanos y diles: “Vuelvo a mi Padre.

María vio a Jesús ascender a los cielos, en ese momento Jesús fue a los cielos no solo a presentar su sacrificio personalmente sino a traer la promesa del Padre: vengo Padre a que me des lo que prometiste a tus discípulos. Jesús enfrente de esta mujer sube y María Magdalena fue a darles la noticia a los discípulos. Las mujeres, no son chismosas, tienen el don de la comunicación, sobre todo la comunicación del Evangelio, gracias a Dios por las mujeres que predican, comparten, testifican, evangelizan. María Magdalena fue a darles la noticia a los discípulos: «¡He visto al Señor!», exclamaba, y les contaba lo que él le había dicho. Al atardecer de aquel primer día de la semana, estando reunidos los discípulos a puerta cerrada por temor a los judíos, entró Jesús y, poniéndose en medio de ellos, los saludó. —¡La paz sea con ustedes! Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Al ver al Señor, los discípulos se alegraron. —¡La paz sea con ustedes! —Repitió Jesús—. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes.

¿Cómo envío el Padre a Jesús a la Tierra? Por obra y gracia del Espíritu Santo. ¿Cómo nació Jesús en María? No intervino hombre alguno, fue por obra del Espíritu Santo, igual nace Jesús en usted, en todos los que creemos. Jesús nace en nosotros por obra del Espíritu Santo. Jesús fue enviado por el Padre, no hizo un milagro, no echó fuera un demonio, no hizo una prédica, no hizo nada en el ministerio hasta que fue lleno del Espíritu Santo, entonces fue al desierto, venció al diablo y empezó a predicar y a hacer su ministerio. Por eso dice allí Jesús, Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes. Jesús se les apareció a los discípulos el mismo día de la resurrección por la tarde, por la mañana se le apareció a María Magdalena: Acto seguido, sopló sobre ellos y les dijo:—Reciban el Espíritu Santo. 

Dos veces sopló Dios, una cuando le dio vida a Adán y otra cuando sopló sobre sus discípulos y los hizo espíritus vivificantes, les dio vida en sus espíritus. Adán no tenía vida física, los discípulos sí tenían vida física, habían nacido, crecido, respiraban, caminaban, pero lo que no tenían era vida espiritual, porque el hombre sin el Espíritu Santo, el hombre sin Jesús, está desconectado de Dios. Los pecados hacen una separación entre el hombre y Dios y Jesús viene a reunirnos con Dios, a reconciliarnos con Dios, pero los hace dándonos el Espíritu Santo. Sopló y les dijo: Reciban el Espíritu Santo. Pregunta ¿cuándo recibieron el Espíritu Santo los discípulos de Jesús? La tarde de la resurrección. Usted se va al día de Pentecostés pero fue antes, fue en la tarde de la resurrección, esa tarde Jesús, vino por la promesa del Padre, el Espíritu Santo, y se la dio a sus discípulos y ellos fueron hechos espíritus vivos, ya tenían la vida de Dios dentro de su ser.

Vamos a una cita, vea lo que dice Juan 7:37-39 En el último día, el más solemne de la fiesta, Jesús se puso de pie y exclamó: —¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dicela Escritura, brotarán ríos de agua viva. Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía. Jesús es glorificado al ser resucitado y entonces vino esa tarde del día de la resurrección y sopló y les dijo: reciban el Espíritu Santo. Y es así cuando ya puede empezar a brotar de nosotros ríos de agua viva, pero luego nos vamos a Hechos 1:8 cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder. Vamos a recibir poder cuando venga el Espíritu Santo sobre nosotros, poder para ser testigos.

Tres preposiciones: con, en, sobre. El Espíritu Santo está al lado nuestro, aun cuando no somos creyentes, porque nos está redarguyendo de pecados, de justicia y de juicio, pero el Espíritu Santo está en nosotros cuando creemos en Jesús como nuestro Señor y Salvador y empiezan a brotar ríos de agua viva de nuestro ser interior. Pero el Espíritu Santo está sobre nosotros cuando somos investidos con el poder del Espíritu Santo para ser testigos. Ejemplo: Pedro, el día o la noche que capturaron a Jesús, ¿qué hizo Pedro? Se fue entre la multitud escondido, llegó a donde estaba Jesús allá en la casa del sumo pontífice y entre todos se ocultó y de repente apareció una criada que lo vio, se le queda viendo y le dice: tú estabas con Jesús. Y Pedro dijo, no. Más tarde llegó otro que le dijo: tú estabas con Jesús, tú hablas como ellos. Pedro dijo no. Como cuando a usted le dicen en el trabajo: vos vas a la Fráter. Ya te vi tu boletín. Vos vas a la Fráter. Y ¿qué es eso, pues? Vos sos creyente. No, hombre, ¿no estábamos chupando juntos el sábado?

Pedro cobarde negó a Jesús tres veces, y después de la tercera cantó el gallo. Jesús le había dicho: antes que el gallo cante me negarás tres veces. Unos dicen que el gallo era la trompeta que usaban los soldados en el ejército para anunciar el amanecer. La cosa es que Pedro lo negó. ¿Por qué negamos a Jesús muchas veces? Por cobardes. ¿Por qué no hablamos de Jesús a nuestros amigos y compañeros muchas veces? Por miedosos, porque nos da vergüenza, nos da pena, ¡qué van a decir! Y por esa pena, por ese miedo, por ese temor, nosotros no somos testigos de Cristo. ¿Para qué dice Hechos 1:8 que vendrá sobre nosotros el poder del Espíritu Santo? Para que seamos testigos. Es cierto, hay don de las lenguas extrañas, pero Jesús no dijo en Hechos 1:8 te voy a dar el poder para que hablen en lenguas extrañas, ni tampoco dijo les voy a dar el poder para que echen fuera demonios, dijo les voy a dar el poder para que sean testigos de Cristo.

A la gente no le gusta dar testimonio. Usted mira que asaltan a alguien en la calle, le meten un balazo, ¿llama usted inmediatamente a la policía? Acaban de matar a alguien y yo vi ¿quién fue? Es un canche grande, con bigotes, en un carro con placas 666, yo lo vi. ¿Por qué la gente en vez de dar testimonio lo que hace es salir huyendo? porque tiene miedo. ¿Usted tiene miedo de dar testimonio de Cristo? Claro, hoy en día hasta los medios de comunicación dicen que se reduce la brecha entre católicos y evangélicos. Ahora cualquiera puede decir, yo soy amigo del pastor de la Fráter, soy creyente, soy servidor, pero han habido épocas aquí en Guatemala, épocas recientes, durante mi vida en los que hemos visto la oposición y persecución, el ataque, y los discípulos de Cristo tuvieron tal persecución que fueron apresados, pero Pedro en Hechos 2 dice que fueron llenos del poder del Espíritu Santo y entonces el miedo desapareció.

Pedro se puso en pie frente a la multitud y dijo: señores, este Jesús que ustedes mataron, es el Hijo de Dios, ha resucitado, arrepiéntanse. Ahí perdió el miedo, porque ahora ya estaba empoderado para ser testigo del Cristo resucitado, no importó que más adelante, en el capítulo 3 sanara un cojo, se convirtieran otros cinco mil hombres y lo metieran preso y lo golpearan y lo azotaran, porque ahora estaba lleno del poder del Espíritu Santo y nosotros podemos decir como Pablo, para mi el vivir es Cristo y el morir es ganancia, pero decirlo es una cosa y vivirlo es otra, pero si usted está lleno del poder del Espíritu Santo a usted no le quitan el privilegio de decir en todas partes Cristo vive, Cristo ha resucitado, Él me ha transformado, Él me ha hecho una nueva criatura, mi hogar es diferente, mis hijos son diferentes, gracias a la obra que Dios ha hecho en mi vida.

Tenemos que aprender de Pedro, de Pablo, esas actitudes. En Hechos 4:13 dice Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús. Pedro y Juan eran hombres sin letras, dicen las Escrituras, es decir hombres sin ninguna preparación formal académica, eran pescadores, Jesús como si hubiera pasado por Champerico y hubiera visto un par en un cayuco y les dice síganme, los haré pescadores de hombres.

No los fue a sacar a la Universidad Francisco Marroquín ni a la USAC, ni a Harvard, los fue a sacar del cayuco en donde andaban pescando. Dios bendiga a todos los que tienen preparación formal como la tenía Saulo de Taso que se convirtió en el apóstol Pablo, fariseo de fariseos, un graduado de la Universidad de Tarso. Dios bendiga a todos los académicos, pero quiero decirle que cuando Dios empodera a alguien, no importa que sea un Pedro, un Juan que no tienen preparación formal, pero si está empoderado del Espíritu Santo ese testifica en todo su barrio, lleva a la célula nuevos convertidos, multiplica su célula por todas partes y donde quiera que vaya lo llaman para que ore por ellos, los aconseje, porque tiene el poder del Espíritu Santo y usted puede tener el poder del Espíritu Santo, sea un Pedro, un Pablo, sea un académico o sea un hombre sin letras, porque el Señor quiere que todos desde el más pobre hasta el más rico, desde el más sencillo hasta el más sofisticado, desde el más preparado hasta el menos preparado académicamente, todos seamos testigos del Cristo resucitado.

 

Mensajes por Categoria

Mensaje por fecha

  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • 2008
  • 2007