Esclavos de los muchos deseos (Código 2014-207) – Radios Fráter
  • julio 16, 2014

Esclavos de los muchos deseos (Código 2014-207)

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¿Qué está haciendo con el bono 14 que ya recibió o va a recibir? es más, ¿qué hizo con los veinte y pico de bonos 14 que ya recibió? ¿Ahorró, se lo mató, lo gastó, qué va a hacer con su bono de este año? Los trabajadores en Guatemala tienen la bendición que además de los doce sueldos que reciben cada mes, reciben un aguinaldo en diciembre, un bono 14 en julio y ya con eso son catorce sueldos y los que trabajan en los bancos reciben un diferido en enero y otro en diciembre, en total 16 sueldos. Y en algunas otras empresas reciben diez y ocho y veinte sueldos. ¿Sabe que es lo triste? Que a nadie le alcanza. Lo triste es que todos están endeudados.

A veces me ha tocado firmar algunos cheques y pregunto ¿qué pasó con el sueldo de este, por qué tan poquito está recibiendo? Y me dicen, se lo embargó la mujer, se lo embargó la empresas tal. Y hay quienes trabajan para pagar y viven con muchos sueldos endeudados anticipados. Hay quienes ya deben el bono 14 del año entrante y del siguiente año y como diez años adelante.

Es importante que evitemos caer en el endeudamiento y caigamos en ser esclavos de nuestros muchos deseos. El problema está en desear más de lo que podemos comprar, ahí es donde nos metemos en grandes problemas cuando no administramos bien lo que tenemos. Los recursos no alcanzan, al no haber recursos se recurre a los préstamos. Con los préstamos se tapa un hoyo para destapar otro y seguimos así. Si se es soltero, los padres y hermanos se sienten frustrados por la irresponsabilidad de la persona en la administración de las finanzas, que involucra la toma de malas decisiones.

Si se es casado, la pareja se siente frustrada por la irresponsabilidad de su cónyuge en la administración mala de sus finanzas que involucra la toma de malas decisiones. El resultado final no sólo es la ruptura de las relaciones personales incluyendo el divorcio, hay quienes se casan hasta que las deudas los separan. El sentirse fracasado y solo y una gigante, que parece invencible llamada deuda, toma control de la persona.

Proverbios 22:6, 7 dice: Instruye al niño en el camino correcto, y aun en su vejez no lo abandonará. Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de sus acreedores. Una de las causas del el desorden económico de las personas es la falta de conocimiento del manejo de las finanzas, es la falta de entrenamiento en el manejo de las finanzas. ¿Quiere una vida de libertad o una vida de esclavitud? Si la quiere de esclavitud hágase de muchos acreedores, ellos van a disponer de su dinero, va a vivir para pagar a sus acreedores continuamente.

También, causa del desorden económico, es la herencia de malos hábitos administrativos por parte de nuestros papás. Algunos hemos tenido papás malos administradores, buenos trabajadores, pésimos administradores. Todo el dinero lo gastaron, algunos en vicios, otros en placeres, otros en cosas innecesarias y no invirtieron de manera que pudieran tener buenos resultados en su vejez.

El no invertir en recursos de todo tipo para aprender a manejar sus finanzas conviene entonces comprarle a los hijos libros que les instruyan en el manejo de las finanzas, comprarnos para nosotros, para que aprendamos a manejar nuestros finanzas. Tener un presupuesto, una lista de ingresos y egresos. Recuerde que no debe gastar más de lo que gana. El problema serio en nuestros gobiernos es ese, gastan más de lo que ganan. El problema serio de la familia, de sus papás es ese, gastan más de lo que ganan. El problema suyo es ese, gasta más de lo que gana.

Así que aprenda, no hay que gastar más de lo que gana. Siempre hay que gastar menos, yo lo he resumido en una frase muy simple: el plan 10-10-80. De lo que gana, el diez por ciento debe darlo para el Señor, eso es lo que enseña la Biblia al traer íntegro los diezmos para los fondos del templo. Diez por ciento para la iglesia, otro diez por ciento para sus ahorros, debe de ahorrar, guarde, porque el que guarda siempre tiene, hay que ahorrar, por los menos el diez por ciento. Y vivir con el 80 por ciento restante. Cuando aprende a hacer eso, siempre estará en paz con Dios al traer sus diezmos, prevenido al hacer su ahorro y no se va a exceder de lo que usted gana.

Recuerde que cuando la sábana no alcanza hay que encoger las piernas. Cuando se acuesta con una sábana muy corta y tiene frío, se encoge hasta que cubre, igual hay que hacer con las finanzas, hay que ajustarnos. Tiene ahora un sueldazo donde trabaja, no se lo gaste todo, ahorre lo más que pueda, porque no siempre va a tener ese sueldazo. José nos enseñó en Egipto que hay que prepararnos cuando hay abundancia, para cuando venga la escasez. En tiempo de vacas gordas, no se las coma todas, reserve algo para la época de las vacas flacas.

Las hormigas son sabias, guardan en verano, para tener en invierno. Hoy que usted es joven y productivo y todo el mundo lo desea para trabajar, aproveche y ahorre. Puede ahorrar el cincuenta por ciento, ahorre, porque llegará el día del invierno cuando será despedido, entrará en retiro, en jubilación y si usted no está preparado como las hormigas va a sufrir grandemente.

El sentirse vacío o con carencias emocionales y comprar para intentar suplir las mismas, no es bueno. A veces la gente se siente triste y sola y cree que con salir de compras va a llenar ese vacío y señora, usted tiene una buena refrigeradora, pero sale de compra y mira una más nueva, más bonita, más espaciosa, hace cubitos de hielo, hace de todo. Lo único que no hace son las compras. Pero no puede llegar ni con la refrigeradora que tiene ni con la nueva que piensa comprar y abrazarla y sentir el afecto que necesita. Ninguna refrigeradora, ningún reloj, ningún móvil, ningún yate, ninguna joya va a producirle el bienestar emocional que necesita.

Jesús dijo: la abundancia de los bienes no dan la felicidad. Lo dijo de esta manera: la felicidad no consiste en la abundancia de bienes que se posee. He conocido gente que tiene muchos bienes y son infelices, y he conocido gente que tiene muy poco, lo justo y son muy felices, porque la felicidad no está en la abundancia de los bienes que se poseen. Usted necesita una casa, tener dos no va a duplicar su felicidad, tener diez no va a multiplicar por diez su felicidad. La felicidad va adentro de una persona con buena actitud para la vida y muy agradecida. Si se siente vacío o con carencias emocionales, la dejó el novio, la dejó el esposo, lo mandó a volar la novia, no crea que con comprar se va a sentir feliz.

He visto personas comprar un carro nuevo, precioso y al año querer cambiarlo por otro, solo por darse el tupé de andar en carro último modelo y después los he visto con un carro viejo, carro prestado, a pie, por no aprender a comprar por necesidad, sino por vanidad. Hágase la pregunta ¿necesito de veras este carro? Tal vez no lo necesita, no lo compre. ¿Necesito otro reloj? Si no lo necesita para qué lo va a comprar, además recuerde que sus yernos y sus nueras están esperando gastarse su plata, hay que guardar un poco para ellos también.

Existen otras causas que crean el desorden financiero, pero hoy quiero llevarlo a que juntos veamos una porción de la Escritura, que nos enseña a manejar mejor nuestras finanzas y a vivir más a gusto. 1 Timoteo 6:7-10 Porque nada trajimos a este mundo, y nada podemos llevarnos. Esto es cierto, cuando vino al mundo no venía con Rolex, no traía anillo de oro, no traía ropa. Nada traemos a este mundo y cuando nos morimos nada podemos llevarnos. Lo único que traemos a este mundo es nuestro cuerpo, nuestro espíritu, nuestra alma. Lo único que sacaremos de este mundo es nuestro cuerpo, nuestro espíritu, nuestra alma. Al principio nuestro cuerpo se queda aquí esperando la resurrección. Así que no se afane por tener tanto, porque al final lo va a dejar y sus parientes risa y risa de que usted se los deje.

8 Así que, si tenemos ropa y comida, contentémonos con eso. A la hora de un terremoto ¿qué hace usted? ¿Abre una maleta y empieza a meter ahí sus joyas, sus escrituras? A la hora de un terremoto sale corriendo, por qué, porque va a estar contento con recuperar su cuerpo.

En el terremoto del 76 vimos gente salir como se acuestan a dormir: desnudos. Pero estaban contentos, porque habían salvado lo más importante, su cuerpo, su vida. El día del terremoto del 76 mi esposa corrió a la habitación de nuestro primogénito, que en ese tiempo era el unigénito, y lo cargó, salió y se paró en la puerta a decirme: Jorge, apúrate, Jorge apúrate. Estaba feliz porque había salvado lo más importante: a su bebé, pero no quería irse sin su esposo, apúrate Jorge y yo poniéndome las botas, porque me dije que me podría, sin ellas, romper los pies.

Cuando ya estábamos reunidos muy a gusto, bajó las gradas al primer piso y la verdad es que la vida es más importante que la comida, el cuerpo más importante que el vestido. Tenemos que enfocarnos en las prioridades correctas, precisamente, para no ser gente que no está contenta. Contentémonos con eso. Eso no quiere decir que va a ser una persona conformista, una cosa es estar contento y otra es ser conformista, por supuesto que si está en una situación económica difícil, les falta ropa, comida, estudios, es correcto que se esfuerce por trabajar, por mejorar, con darle a su familia una mejor vida, pero hágalo enfocándose con estar contento con lo presente y concentrado en lo permanente.

Lo permanente es su vida, su espíritu. Lo presente es donde vive. Si usted no está contento con lo que tiene ahora, no va a estar contento con lo que tendrá mañana, nunca va a estar contento. Como predicador he sido feliz cuando he predicado en un cine oscuro, pero ahí se han convertido muchas almas y de ahí han salido muchos siervos y siervas del Señor. He estado muy contento en un lugar con muchas limitaciones, como estoy contento ahora predicando en este hermoso auditórium, pero toda la vida, en cualquier lugar he aprendido a estar contento con lo presente. Eso es la clave de la felicidad.

Luego dice, versículo 9: Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Hay gente que anda en su carrito modelo 2005 pero está sufriendo porque quieren el 2015, entonces trabaja y trabaja y lo compra, pero no lo compra cuando ya está solvente sino que se endeuda más de la cuenta. Vive esclavo de sus muchos deseos. Sí, tenemos que aprender, como decía el carnicero don Lupe, que me llamaba para ofrecer carne a la casa, me decía. Reverendo, con voz grave que tenía. ¡Qué tal don Lupe!, le decía, ya lo conocía por la voz. ¿Cómo está don Lupe? –Aquí reverendo, no tengo todo lo que quiero, pero quiero todo lo que tengo–. Ah, decía yo, qué sabiduría la de este filósofo carnicero.

Tenía un hijo en silla de ruedas, una esposa muy enferma, tenía otro hijo que murió luego, luego de otra enfermedad. No tiene todo lo que quiere, pero quiera todo lo que tiene. Quisiera vivir en un apartamento en Paris, pero gócese del apartamento que tiene aquí en la ciudad, quiera lo que tiene. Tal vez no tiene la ropa que quisiera, dele gracias a Dios por la ropa que tiene. Si usted es una persona que vive contenta con lo presente, va a ser diferente. Se vuelven esclavos de sus muchos deseos y viven esclavizados trabajando dos turnos, tres turnos, muchas cosas que hacen para pagar aquello que desean. Hagamos un viaje, vamos a Estados Unidos y allá se va toda la familia, tarjetazo aquí, tarjetazo allá. Cinco años pagando y no logra terminar de pagar la deuda.

Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción. Hay afanes engañosos, hay afanes beneficiosos. Jesucristo dijo: cada día trae su propio afán. Claro, usted se afana porque tiene que preparar la comida de sus hijos. Usted se afana porque tiene que estudiar, porque tiene que trabajar, porque tiene que terminar un proyecto, tiene que terminar una tarea. Está bien. Pero hay afanes insensatos y dañinos que hunden a la gente en la ruina y en la destrucción.

10 Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Recuerde que hay que decir el amor al dinero, no diga: el dinero, el dinero no es malo ni bueno, es un valor neutral. Depende de lo que usted haga con el dinero será bueno o malo. Es como un cuchillo de carnicero. El dinero como el cuchillo no son malos ni buenos, el malo o el bueno es el que usa el dinero y el que usa el cuchillo.

Por eso es que el amor al dinero es la raíz de todos los males. No es el dinero, la Biblia habla de hombres muy adinerados como Abraham, como David, como Salomón, como mujeres que sostuvieron el ministerio de Cristo, gente muy adinerada. El dinero no es malo, es el amor al dinero la raíz de todos los males. El cual por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.

Así, la Biblia nos habla sobre un antídoto para el desorden financiero que se llama “el contentamiento”. La historia del hijo pródigo es muy interesante. Lucas 15:12-13 nos die: Un hombre tenía dos hijos —continuó Jesús—. El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia”. Así que el padre repartió sus bienes entre los dos. Poco después el hijo menor juntó todo lo que tenía y se fue a un país lejano; allí vivió desenfrenadamente y derrochó su herencia.

¿Cuál fue el problema del hijo pródigo? Su herencia. ¿Cuál fue el problema del hijo pródigo? La idea que tener más y disfrutar más lo haría más feliz, pero podemos disfrutar, divertirnos, tener placeres y parrandas y no ser felices, es muy importante tener cuidado con eso. El hijo pródigo, como algunos hijos hoy en día, quiso tener su propio espacio. Hay hijos e hijas que le dicen a sus papás: yo quiero tener mi propio espacio, porque ustedes aquí me controlan mucho, me restringen mucho, yo quiero tener mi propio espacio.

Y el hijo pródigo se fue a buscar su propio espacio, se llevó todo el dinero que le dieron sus papás y lo derrochó. No está la felicidad en el hedonismo, la búsqueda del placer por el placer mismo, por eso es que muchos grandes hombres y mujeres celebres actores de cine y músicos famosos, grandes empresarios, políticos muy conocidos se suicidan, porque se han dedicados a derrochar en placeres, drogas, parrandas y terminan en serias dificultades.

El hijo pródigo se quedó sin nada y reaccionó como cualquier hijo que se va de su hogar, alquila su apartamento y lleva una vida desordenada y después de eso se queda sin nada. Empieza a recordar: yo aquí aguantando hambre, deudas de rentas, deudas de luz, de agua, de teléfono, de gasolina, del carro, etcétera, y en la casa de mi papá todos mis hermanos y hasta los que trabajan para mis papás tienen su comida segura, abundancia de pan y yo aquí, me muero de hambre. Y así dijo el hijo pródigo: aquí estoy en mi propio espacio, peleando las algarrobas o vegetales que le tiran a los marranos. Se puede imaginar al hijo pródigo peleando con un marrano por la comida, cabeceándose con los marranos porque no tenía nada que comer. Y eso no debe pasar con nosotros, cualquier fortuna se acaba si no las administramos bien.

Hacer la búsqueda del placer el fin total de la vida, es cotejar la desilusión, es ser esclavo de los buenos momentos, vivir cansado y aburrido. Hay otras muchas causas de desorden financiero, le recomiendo que las lea en el libro “Fórmulas Bíblicas para prosperar”, hay un capítulo completo dedicado al tema contentarse con lo presente, que es el secreto de la felicidad. Proverbios 15:15 Todos los días del pobre son malos, pero el corazón contento tiene fiesta continua. Es mejor lo poco con el temor del Señor que un gran tesoro donde hay turbación.

Puede llegar a tener un gran tesoro, a través del narcotráfico, a través del contrabando, a través de la trata de personas, a través de llevar niños por México y Estados Unidos. Sí, usted puede hacer un gran tesoro, pero va a tener una gran turbación. En Lucas 3:14 se escribe lo que Juan el Bautista predicaba a los judíos de su época: Unos soldados también le preguntaron diciendo: «Y nosotros, ¿qué haremos?» Y él les dijo: no hagan extorsión ni denuncien falsamente a nadie y conténtense con su salario.

En la época de Juan el Bautista, Juan le decía a los soldados conténtense con su salario, porque había soldados que eran de apellido Suárez (el jugador uruguayo que mordió a un rival italiano en el Mundial de Fútbol Brasil 2014), mordelones. Había soldados que extorsionaban, que capturaban a la gente y para dejarla ir le sacaban dinero. Hay que tener mucho cuidado, no hagan extorsión. Lucas 12:15 Jesús dijo: Guárdense de toda codicia. Cuidado, la avaricia es el deseo inmoderado de acumular riquezas. Tenemos que tener sumo cuidado.

Filipenses 4:10 dice “de gran manera me regocijé en el Señor, porque al fin se ha renovado la preocupación de ustedes para conmigo. Siempre pensaban en mí, pero les faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme con lo que tengo, no digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Satisfecho en cualquier situación en que me encuentro”. Pablo escribe esto desde la cárcel, estar en la cárcel no es nada agradable pero aún ahí, Pablo sabía que podía estar satisfecho. Pablo sabía que ese problema era temporal. Sabía, y por eso lo dijo así: “para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”.

Pablo anhelaba tanto ya estar en lo permanente, en lo eterno con Dios que para él estar preso, no era un problema relevante, era temporal. En el versículo 12 Pablo dice: sé vivir en la pobreza, y sé tener abundancia; en todo lugar y circunstancias, he aprendido el secreto de hacer frente, tanto a la hartura como al hambre, tanto en la abundancia como a la necesidad.

Hay que aprender a estar en la escasez y hay que aprender a estar en la abundancia, porque en ambas circunstancias podemos ser gente contenta, gente satisfecha. La Biblia dice que más vale comer legumbres en una casa en paz, que un gran banquete en una casa llena de contienda. A veces logramos tener aquel logro material, llegamos a tener nuestra gran casa, nuestra gran mesa, nuestras grandes comidas, pero somos menos felices que cuando estábamos en nuestra casa modesta y nuestra pequeña mesa, pero todos en paz.

Por eso es tan importante aprender a estar contentos con lo presente. Si Dios nos pone en una gran casa, estamos contentos. Recuerden, es la persona la que hace al lugar, no es el lugar el que hace a la persona, usted puede estar en una casa extraordinariamente grande y ser infeliz y puede estar en una casa extraordinariamente ajustada y pequeña y ser feliz, de usted depende.

La felicidad la lleva usted adentro, en el corazón. La palabra contentamiento viene de la palabra griega autarkeo que significa satisfecho. El ser humano necesita, para ser verdaderamente próspero en la vida, estar siempre contento con lo presente. ¿Se recuerda cuando tenía 15 años? Yo me recuerdo, me paraba y me miraba los cuadritos en el abdomen. Me preguntaban los amigos que cómo lo hacía, tenía un par que eran gorditos y entonces yo estaba realizado. Hoy, ahí están, muy en el fondo, ahí están, pero tengo que estar contento. A los 15 años me ponía en el espejo y me arreglaba el rulo. Hoy no hay rulo, pero estoy contento. Ahorro electricidad, ya no uso secadora de pelo, salgo del baño no tengo siquiera que sacudirme para estar seco y peinado. Hay que aprender a estar contento. Lo importante es estar contento. Señora si usted ahora ya no es la esbelta de 90 libras que era cuando tenía 15, ahora tiene 190. No envidie a las patojas, ellas serán esbeltas, pero usted es sabia.

En la tercera parte de Enrique VI, Shakespeare describe al rey caminando por lugares campestres desconocidos. Se encuentra con dos guardabosques y les dice que es un rey. ¿Dónde está su corona? Le preguntan. El rey contesta que su corona está en el corazón, que es invisible, que rara vez la gozan los reyes y que se llama contentamiento. Si tuvieran contentamiento los actuales gobernantes en los países del mundo, otra sería la historia. Impresiona el Presidente Mujica de Uruguay, el da el noventa por ciento de todo lo que recibe de sueldo, lo dona y vive con el 10 por ciento. Y vive en una granjita que tiene por ahí modesta, el otro día la estaba viendo por televisión. Anda con un carro casi más viejo que él, pero ahí está contento. Cuando es una persona verdaderamente feliz y en el interior de su corazón está satisfecho, créame puede andar en cualquier parte del mundo, puede andar entre gente de clase baja, media baja, clase media, media alta, clase alta, súper alta, donde quiera que usted tenga que estar, pero siempre será un rey con corona, porque su corona va en el corazón.

Se lleva en su corazón la actitud correcta hacia la vida, es una persona contenta consigo misma y eso le hará feliz siempre, no por lo que tiene sino por lo que usted es. ¿Qué es más importante? Ser o tener. ¿Quiere tener una gran fortuna o ser un hijo de Dios? Mejor ser un hijo de Dios, un hijo de Dios es correcto, íntegro y es feliz y sabe que su papa es dueño de todo y si necesita le pide. Sí, a mí me decían, ¿a usted no le preocupa todo los millones que tiene que invertir en ese gran proyecto? –No, no es mi proyecto, es del Señor. Y él es dueño de todo–. La Biblia dice que Él, suplirá todo lo que nos falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús, si a usted le faltan cincuenta millones, el Señor se lo va a dar. Además, mi dijo uno, ¿usted duerme con todo el compromiso que tiene? – Sí duermo, le dije, porque el Señor ya proveyó–. ¿De veras? Y ¿dónde está? – En la bolsa de todos ustedes. Solo es cosa que ustedes saquen la chequera y den sus diezmos, sus promesas de fe, den sus ofrendas–, y por eso es que vivimos hoy libres de deudas en La Fráter. No tenemos deudas.

Aquellos que han aprendido a ser generosos, dan sus diezmos, ofrendas y promesas de fe y Dios les bendice, a muchos los bendice pero de todos modos se endeudan, porque han aprendido a gastar más de lo que ganan. Propóngase a vivir al contado, no al fiado. Epicuro, un filósofo griego dijo de sí mismo: “aquel para quien no es suficiente lo poco, nada le es suficiente”. Y cuando le preguntaron el secreto de la felicidad respondió: “no agreguen a las posesiones del hombre, disminuyan sus deseos”. No se trata de darle más a la gente, se trata que la gente desee menos cosas.

Si está deseando una cadena de oro sólido y no la puede tener, va a vivir esclavo de su deseo. ¿Qué desea? ¿Tener mil mujeres como Salomón? No sabe a lo que se está metiendo, imagínese lo que le toca con una suegra, ¿qué va a ser con mil suegras? Imagínese lo que le toca con una esposa, imagínese con dos o tres. Igualmente señora, dele gracias a Dios que su esposo la ama, aunque usted es fea. Dele gracias a Dios que su esposo, quizás sea calvo, sholco, pelón y panzón, pero este esposo le es fiel. Usted se puede acostarse con él hoy y amanecer tranquila que no la infectó con SIDA.

Lo más importante en la vida no son las muchas posesiones, son las buenas relaciones, llévese bien con su familia, llévese bien con su célula, llévese bien con sus compañeros de trabajo. Ame a Dios con todo su corazón y a su prójimo como a sí mismo y usted será una persona feliz practicando la Escritura.

Mire lo que dice el Salmo 103 dice: Alaba, alma mía, al Señor; alabe todo mi ser su santo nombre. Alaba, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión; él colma de bienes tu viday te rejuvenece como a las águilas.

¿A cuántos nos ha beneficiado Dios? Démosle gracias.

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