El libro más vendido (Código 2014-231) – Radios Fráter
  • agosto 6, 2014

El libro más vendido (Código 2014-231)

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La mañana del domingo cuando revisé algunos mensajes en mi celular, para ver si había algo urgente, me encontré con un mensaje muy agradable, unos miembros de la iglesia que andan por California, en un curso de liderazgo en misión, le tomaron una foto a un estand de libros y me dicen: mire donde andan sus libros. Ahí tenían los libros “Alas para tu economía”, “Alas para tu familia”. Me sentí muy contento de ver que están llegando nuestros libros a California, a estos eventos de liderazgo y visión.

Hace tres años presentamos nuestro primer libro que fue “Fórmulas Bíblicas para Prosperar”, y de ahí para acá hemos presentado seis libros. El más reciente “Cómo desperdiciar tu vida al máximo”. Claves para que no te suceda. Los pueden adquirir, por supuesto, en Artemis Edinter y en Fráter Librería, cada vez que escribo un libro, quedo pendiente de ver quién lo leyó, qué me comentan y esta semana tuve dos experiencias bonitas.

Una pareja de líderes de la iglesia llegaron a visitarme para que les firmara un presupuesto para una jornada médica y me dijeron: qué bueno está su libro “Cómo desperdiciar su vida al máximo”, ya lo empezamos a leer, yo no pude ir a la presentación, me dijo la señora, pero fue mi esposo y él compró uno para regalárselo a un ingeniero, amigo nuestro, y usted se lo dedicó al ingeniero. Pero lo empezamos leer y ya no se lo dimos. Ahora vamos a tener que comprar otro para nosotros. Ese su libro está muy bueno, para mi esposo, típica esposa, y el hombre muy sumiso solo se le quedó viendo. Pero me contaron la experiencia que había vivido el esposo y la verdad era un libro que le estaba sirviendo a él para corregir cosas del pasado.

Esta semana visité a un reconocido médico, y al abrir su maletín me dijo: mire lo que acabo de comprar, me mostró el libro “Cómo desperdiciar tu vida al máximo”, estoy embelesado leyéndolo. Los libros no son solamente para ser comprados, no solamente para ser exhibidos sino para ser leídos. Y uno de los propósitos que tenemos es fomentar el hábito de la lectura. Tenemos que convertirnos en lectores. Cuando leemos un libro es como si estuviéramos recibiendo un curso intensivo universitario. Aprendemos de las experiencias del autor, de los conocimientos de él y de lo que ha recogido a través de la vida.

Hay un libro que considero el Libro de los libros, la Biblia, es el libro por excelencia y algo muy interesante: es el libro más vendido en el mundo entero. Muchos han comprado una Biblia y eso es muy bueno. En Guatemala, en agosto, se celebra por la Sociedad Bíblica de Guatemala y por las librerías cristianas el “Mes de la Biblia”. En mi caso, mi esposa y yo, decidimos hacer nuestro propio agosto, porque el 1 nació Checha, nuestro hijo menor; el12 nació Jorge, nuestro hijo mayor, y el 27 Alex nuestro hijo mediano. Así que hicimos nuestro agosto, eso era una ventaja para nuestros amigos y familiares, por muchos años, cuando celebrábamos los cumpleaños, lo hacíamos juntos, un día para todos, una piñata para cada uno y un solo viaje para los amigos que llegaban hasta Ciudad San Cristóbal, era una excursión en ese entonces.

La Biblia, en otros países, se celebra en diferentes meses, por ejemplo: en México se celebra en agosto, mientras que en Honduras, Nicaragua y Costa Rica en septiembre. En El Salvador se celebra en diciembre. Cualquier mes es adecuado para recordar la Biblia, así que me llama la atención que hombres famosos a través de los siglos han dicho frases célebres con respecto a la Biblia, por ejemplo: el pensador inglés, John Locke, considerado el padre del empirismo y del liberalismo moderno –vivió entre 1632 y 1704–, dijo: “La Biblia es una de las mayores bendiciones otorgada por Dios a los hijos de los hombres. Tiene a Dios mismo como su autor, salvación como fin, veracidad sin contradicción de ningún tipo. Es toda pura, toda sincera, nada le sobra, nada le falta”.

Me llama la atención que el famoso predicador del siglo XIX Dwight L. Moody, fundador de la famosa escuela bíblica Moody y de la imprenta y editorial Moody Press, así como de otras instituciones educativas y de la iglesia que llevó su apellido dijo: “La Biblia te mantendrá alejado del pecado o el pecado te mantendrá alejado de la Biblia”. Es muy importante entender que la Biblia nos mantiene alejados del pecado, porque es lámpara a nuestro camino, es sol para nuestro destino, nos permite evitar los tropiezos, eso lo dice la Biblia y en el Salmo 119 encontramos que dice también ¿con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra.

Otro personaje que vivió entre 1865 y 1943, nacido en New Haven, Connecticut , William Lyon Phelps, fue un profesor universitario de literatura inglesa, columnista y conferencista, dijo: “Un conocimiento de la Biblia sin un curso en la universidad, es de más valor que un curso en la universidad, sin conocimiento de la Biblia”. Yo sé que aquí hay un porcentaje importante de gente que ha cursado la universidad, felicitaciones. Es un privilegio en Guatemala, dos por ciento de toda la población logra salir de la universidad. Y si una persona que está en el 98 por ciento restante no logra salir, pero tiene conocimiento de la Biblia está en mejores condiciones. Usted dirá, qué bueno Pastor que me lo dijo, porque yo apenas salí del tercero básico, apenas aprendí a leer. Pero si usted es una persona que aprendió a leer y lee la Biblia, será una persona con mucha sabiduría en su vida. La Biblia le va a dar sabiduría.

Si la Biblia es el libro más vendido en la historia de la humanidad, la pregunta es ¿será el libro más leído? Un libro que no se lee, no enriquece. Y la Biblia tiene la revelación de Dios para la humanidad, Su voluntad y la esperanza eterna. Por lo que su riqueza cobra vida en nosotros sólo cuando la leemos. Si usted no lee la Biblia entonces no está enriqueciendo su vida. Igual, a usted le pueden obsequiar un buen libro como “Alas para tu economía”, “Cómo desperdiciar tu vida al máximo”, de qué sirve recibirlo, muy bonito y guardarlo. Una señora decía: Pastor, la Biblia que me regaló hace quince años la tengo intacta, nítida, ni un rayón. Truenan las hojas cuando las muevo. La Biblia no es para guardarla, no es para mostrarla, es para leerla. Si usted se acuesta encima de la Biblia ¿amanecerá conociendo más de la Biblia? No es por ósmosis que usted aprende. Ahora me quedé con la Biblia y ahora soy un perfecto conocedor de Miqueas, si usted quiere conocer de Miqueas abra el libro de Miqueas y léalo.

¿Qué debemos hacer los cristianos con la Biblia? Leerla para ser sabios. Hoy estamos obsesionados con la ciencia, con la cultura, con la literatura, con la historia y mandamos a nuestros hijos a la escuela chiquititos, hoy siento lástima por los niñitos. Dos años y ya están metidos en la escuela, un año y ya están recibiendo un montón de clases para afinar su motricidad y para no sé qué cosas. Pobres güiritos. Pasan toda la vida en el colegio aprendiendo números, aprendiendo arte, aprendiendo ciencias, pregunto ¿Cuánto tiempo le dedica a su hijo para que aprenda la Palabra de Dios? No es suficiente tener cursos universitarios y desconocer las Sagradas Escrituras. En la Biblia hay sabiduría para gobernar, hay sabiduría para administrar, hay sabiduría para ser padres de familia, hay sabiduría y sabiduría no es lo mismo que conocimiento.

Me he sentado con brillantes psiquiatras que me dicen: Pastor no entiendo a mi mujer. Han gastado años en la escuela, años en la universidad, años en las prácticas de las psiquiatría, pero no entienden a su mujer. Y conozco a otros hermanos que no tienen grados académicos importantes, pero qué bien entienden a su mujer. Porque ellos leyeron la Biblia y la Biblia dice: maridos, amen a sus esposas, y la aman y la entienden y como también saben que dice: amen a sus enemigos, no permiten que surja enemistad entre su mujer o la mamá de su mujer. Es importante conocer la Palabra de Dios. Debemos leer la Biblia para ser sabios.

Samuel Chadwick, un pastor de la iglesia metodista, dijo: “ninguna persona que conozca la Biblia es inculta, y nadie es sabio si es desconocedor de sus enseñanzas”. Por muchos títulos que tenga no puede llevárselas de sabio si no conoce las enseñanzas de la Biblia, y por pocos estudios que tenga, si conoce las enseñanzas de la Biblia será una persona culta, una persona sabia. Vea lo que dijo el sabio Salomón, escribió el Libro de Los Proverbios y el capítulo 1:1-4 dice: “Proverbios de Salomón hijo de David, rey de Israel: para adquirir sabiduría y disciplina; para discernir palabras de inteligencia; para recibir la corrección que dan la prudencia, la rectitud, la justicia y la equidad; para infundir sagacidad en los inexpertos, conocimiento y discreción en los jóvenes”. Para eso es la lectura de los Proverbios. Si quiere que sus hijos crezcan y no sean unos bobos, quiere que sus hijos crezcan y no caigan en los errores que cometió usted, quiere que sus hijos crezcan y no repitan las tragedias que le ha tocado vivir. Empiece ya a leer con ellos, el Libro de los Proverbios.

El libro de los Proverbios tiene treinta y un capítulos, puede empezar a leer ese libro el 1 de cada mes y va a tener una lectura buenísima para cada día del mes. Si sus hijos son chicos, podrá leerle a ellos el libro para que aprendan, ya sea antes del desayuno, después de la comida, antes de acostarse, pero hay que leer el Libro de los Proverbios. Ahí va a encontrar, por ejemplo, buenos consejos para la administración financiera, yo sé que algunos de ustedes han salido como fiadores de sus amigos y parientes y han resultado ser los que pagan la deuda. En Proverbios dice: no salga fiador de ninguno.

No quiere que sus hijos se vayan a meter con las prostitutas, en el libro de Los Proverbios hay consejos claros por qué no meterse con las prostitutas. Y también por qué no cometer adulterio. Quiere que sus hijos aprendan sobre las consecuencias del aguardiente y quiere evitar que sus hijos no se emborrachen, entonces ahí lo va a encontrar. Dice Proverbios ¿para quién es lo amoratado de los ojos? para el que se entretiene en el “wipe”. Si tú tomas licor, te vas a sentir como aquel que está amarrado al mástil de un barco, vas a sentir que vas de un lado para otro. Todo eso está en el Libro de los Proverbios, léaselos, léaselos, para que ellos aprendan, coméntenlo. Pastor, pero el tiempo. ¿Usted lleva a sus hijos al colegio todavía? ¿Se tarda una hora en el carro? Empiece a escucharlo en grabación.

El año pasado tuvimos el proyecto de lectura bíblica del Nuevo Testamento llamado Los 27, y si usted no lo hizo puede empezar a leerlo este año, solo entre a nuestra página http://radiosfrater.com/es/recursos-es/nuevo-testamento-en-audio/ y ahí va a encontrar los 27 y puede descargarlo en su equipo, en su teléfono inteligente, en su computadora y usted puede escuchar la grabación de los 27 libros del Nuevo Testamento, puede oírla en su carro mientras transita en las calles de la ciudad y llenarse de la Palabra de Dios. Una señora llegó contando el año pasado a la Red de Mujeres que ya estaban vendiendo Los 27 en el centro de la ciudad. Ya los piratas están vendiendo los CD’s, a mí me dijeron como quien dice para que me enojara. Señor bendice a los piratas que vendan millones. Lo importante es que la gente oiga. Diga no a la piratería, diga sí a la lectura de la Palabra. Lea la Biblia, sus hijos ya no serán unos inexpertos, porque conocerán la Palabra de Dios y aprenderán como conducirse.

Para leer la Biblia, para ser sabios hay que seguir estos consejos.

  1. 1. Asegúrese que todos en su familia tengan una Biblia. Cómo van a leer la Biblia si no tienen una, cómpreles una a sus hijos, hoy hay biblias para niños con dibujitos, hay biblias para jóvenes, para señoritas. Cómprese, no tiene por qué comprar la más cara, cómprese una de una versión comprensible. Yo sé que nos gusta mantener aquella Biblia Reina Valera de 1914, esa es la mera buena. Pero usted ya no habla como hablaban hace cien años, aquí en Guatemala por lo menos no oigo a ninguna de ustedes señoras que le diga a sus hijos: vosotros sois holgazanes. No, ustedes son una partida de… comienza con h, haraganes. Por eso es importante una versión como la Nueva Versión Internacional, que usted puede leer y comprender. Sí, aquella versión antigua sonaba bonito. Si haces bien a tus enemigos amontonarás ascuas de fuego sobre su cabeza. Y tanto el predicador como la iglesia empezaron a imaginarse cómo es eso. Hay que ponerle carbones encendidos en la cabeza, hay que ponerle un comal, ¿cómo es la cosa? Cada vez teníamos que explicar un montón. Ahora leemos acá: si le hacemos bien a un enemigo, su rostro se pondrá rojo de la vergüenza. Que sus hijos tengan una Biblia. Adquiera una para sus hijos.
  2. 2. Establezca el hábito diario de la lectura bíblica. Todos los días hay que leer por lo menos un capítulo. Establezca el hábito diario de la lectura bíblica. Un pastor, autor y teólogo calvinista de los Estados Unidos llamado R. C. Sproul dijo: “Aquí pues está el verdadero problema de nuestra negligencia. Fallamos en nuestro deber de estudiar la Palabra de Dios, no tanto porque nos sea a veces difícil entenderla, ni tampoco porque sea monótona o aburrida, sino porque esto exige esfuerzo. Nuestro problema no es la falta de inteligencia o pasión. Nuestro verdadero problema es que somos holgazanes”. Haraganes u otra palabra que usted ya pensó, con h. Nuestro problema es que somos haraganes. Tenemos que quitarnos la haraganería y leer por lo menos un capítulo todos los días.
  3. 3. Tome nota en un cuaderno o en su celular de sus descubrimientos y lecciones aprendidas. Usted está aquí y oye algo que el predicador dijo, que parece es para usted, que le va a servir en su vida diaria, en su familia, en su trabajo, en su escuela, anote, porque el que no anota, no anota. El que no apunta, no apunta, y como dirían los chinos: más vale pálida tinta que brillante memoria. Usted que vende y que da fiado a sus amigas y vecinas, no lleva todas las cuentas en la cabeza, usted tiene su libreta, a la Paca le di cien, a la Francisca le di ochenta y a la Chica veinte. Anota, porque dentro de un mes cuando le diga ¿cuánto te debo? Lleva su libretita y le dice me debes cien. Y si no le paga, le dirá estuve leyendo Romanos y dice: no debáis a nadie nada, recuerda que me debes, para cumplir la Palabra págame. Usted debe anotar.

Luego compartir con sus amigos lo que ha leído. Y por último en este tema de leer la Biblia para ser sabios, inscríbase y estudie durante 8 meses y una hora y media por la semana en La Facultad de Liderazgo, usted va a aprender cuando se inscriba y tenga la oportunidad de aprender de la Palabra.

1. Debemos leer la Biblia para ser salvos, no basta con leerla. 2. Debemos creer la Biblia para ser salvos. No basta con leerla, es importante creerla. 2 Timoteo 3:14-15 “Pero tú, permanece firme en lo que has aprendido y de lo cual estás convencido, pues sabes de quiénes lo aprendiste. Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras, que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Todo lo que leemos en la Biblia lleva como propósito que alcancemos la salvación. El Señor quiere que alcancemos la salvación mediante la fe en Cristo Jesús nuestro Señor y Salvador, por eso Romanos 10:8-12 nos dice: “¿Qué afirma entonces? «La palabra está cerca de ti; la tienes en la boca y en el corazón.» Ésta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo. Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado.» No hay diferencia entre judíos y gentiles, pues el mismo Señor es Señor de todos y bendice”.

Por eso es tan importante que cada uno de nosotros crea en lo que dice la Palabra, que Jesús es el Hijo de Dios, que murió y resucitó y le confiese como su Salvador personal. Recuérdese, usted estará diciendo: Pastor, pero yo vengo a la iglesia desde que soy niño, aquí me presentaron, mis papás son servidores de la iglesia, mi abuela también, por lo tanto, yo soy salvo. No. Usted no es salvo por haber venido a la iglesia desde chiquito y por haber sido presentado en la iglesia. Usted es salvo por haber creído en su corazón, confesado con su boca a Jesucristo, entonces es salvo. Nunca dice la Biblia que Dios tiene nietos. Ni bisnietos ni tataranietos. Dios no es abuelo de ninguno, es padre de todos y para ser hijo de Dios tenemos que reconocer a Jesús como nuestro Señor y confesarlo con nuestra boca, eso dice Juan 1:12.

El Evangelio según Juan, 1:12 dice: Más a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Si su mamá es buena cristiana, no es suficiente para que usted sea hijo de Dios. Usted tiene, como hijo, que creer en Jesús. Tampoco puede decir, – mi hijo es un siervo de Dios, por lo tanto algún derecho tengo para ser salvo–. Una persona puede nacer en una ambulancia y no por eso ya es enfermera de nacimiento. Una persona puede nacer en un avión y no por eso ya es piloto de aviación. Usted puede nacer en un taller de mecánica y no por eso saber de carros. Igual, usted puede nacer en una familia cristiana y no por eso ya es cristiano, tiene que reconocer a Jesús como su Señor y Salvador personal.

Yo sé que hay café sin café, se llama café descafeinado y también hay cristianos sin Cristo y son cristianos light, pero el cristiano de verdad tiene a Cristo en su corazón, convencido, seguro de su fe en Cristo Jesús. Por eso dice ahí en la siguiente parte de Romanos 10:11- 13dice: Así dice la Escritura: «Todo el que confíe en él no será jamás defraudado.»No hay diferencia entre judíos y gentiles, pues el mismo Señor es Señor de todos y bendice abundantemente a cuantos lo invocan, porque «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».

Los feos también pueden invocar el nombre del Señor. Usted no se sienta excluido, porque se dice que es muy feo, también puede invocar el nombre del Señor. Pastor, yo soy un ratero, los rateros pueden invocar el nombre del Señor. Soy adúltero, también los adúlteros pueden invocar el nombre del Señor. Estoy muy viejo, también puede hacerlo y hágalo ya porque se puede morir luego. Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo, así que usted no juzgue si ve a alguien conocido y comente: ese es un ladrón y está pasando al frente. Dele gracias a Dios, un ratero menos en el país. Un borracho menos, un pecador menos. Todo el que invoque el nombre del Señor será salvo, yo me alegro de haber invocado el nombre del Señor muy pronto en la vida, porque aquí estamos felices con ustedes. La Biblia debemos leerla para ser sabios, debemos creerla para ser salvos y en tercer lugar debemos practicar para ser santos.

Usted ha oído aquello que dice del dicho al hecho, hay mucho trecho, obras son amores y no buenas razones. Usted llega a su casa a fin de mes, abraza a su mujer, le da un beso francés largo, un abrazo intenso y luego le dice, otro mes sin lo del gasto. Pero te amo. Después de siete meses de esa misma historia ¿usted cree que la señora está muy conforme? Amor, yo te quiero pero al súper tendrás que ir sola, a pie, para ahorrar gasolina. Obras y no palabras.

Una señora, Corrie T. Boom, ella vivió de 1892 a 1983, escritora de un libro llamado “El refugio secreto”, vivió en Ámsterdam, Holanda, le brindó refugio a los judíos. Ella es muy querida entre el pueblo judío por el refugio que le brindó a los judíos en la época de los nazis. Ella dijo estas palabras: “No te preocupes por lo que no entiendas de la Biblia. Preocúpate por aquello que entiendes y no aplicas en tu vida”. Ahí está el problema, si usted lee la Biblia y entiende algo de ella, aplíquelo. Por ejemplo: la Biblia enseña sobre el ahorro, el ahorro es bueno, pero otra cosa es que ahorre. ¿Qué hizo con su bono 14? ¿Qué hizo con su aguinaldo? Se lo chupó de un solo. Saber ahorrar no es lo mismo que ahorrar. Hacer ejercicio es bueno y saludable, todos somos expertos en dar conferencias sobre el ejercicio, cada vez que me siento a comer con un grupo, todos son expertos de lo que no hay que comer, de lo que causan ciertas comidas, que la grasa, que las papas fritas, que las hamburguesas. Todos son expertos, es muy importante no solo saber sino poner en práctica lo que se sabe. La Biblia dice hay que amar a los que nos maldicen, pero en vez de amar a alguien que nos maldice, lo maldecimos igual. Tenemos que aprender a poner en práctica lo que sabemos.

Santiago 2:14-26 dice: “Hermanos míos, ¿de qué le sirve a uno alegar que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarlo esa fe? Supongamos que un hermano o una hermana no tienen con qué vestirse y carecen del alimento diario, y uno de ustedes les dice: «Que les vaya bien; abríguense y coman hasta saciarse», pero no les da lo necesario para el cuerpo. ¿De qué servirá eso? Así también la fe por sí sola, si no tiene obras, está muerta. Sin embargo, alguien dirá: «Tú tienes fe, y yo tengo obras.» Pues bien, muéstrame tu fe sin las obras, y yo te mostraré la fe por mis obras. ¿Tú crees que hay un solo Dios? ¡Magnífico! También los demonios lo creen, y tiemblan. ¡Qué tonto eres! ¿Quieres convencerte de que la fe sin obras es estéril? ¿No fue declarado justo nuestro padre Abraham por lo que hizo cuando ofreció sobre el altar a su hijo Isaac? Ya lo ves: Su fe y sus obras actuaban conjuntamente, y su fe llegó a la perfección por las obras que hizo. Así se cumplió la Escritura que dice: «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia», y fue llamado amigo de Dios. Como pueden ver, a una persona se le declara justa por las obras, y no sólo por la fe. De igual manera, ¿no fue declarada justa por las obras aun la prostituta Rajab, cuando hospedó a los espías y les ayudó a huir por otro camino? Pues como el cuerpo sin el espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”.

Cuando una personas está en agonía y da el último suspiro, decimos expiró, en ese momento el espíritu salió de su cuerpo y el cuerpo, aunque sea de su linda madre, hay que enterrarlo, ya no sirve. Ya sea el cuerpo de su querido hijo, hay que enterrarlo, no sirve. Un cuerpo sin espíritu no tiene vida y ya no sirve, un cristiano sin fe, pero sin obra es comparado a un cadáver. Así que a lo mejor usted es un cadáver andando, zombi de la fe. Dice que tiene fe, pero no tiene obra, como usted es un teólogo y estudioso de la Escritura está diciendo: Pastor, la Biblia dice que somos salvos por la fe, no por obra, para que nadie se gloríe, tiene razón: las obras no producen salvación, pero la salvación sí produce obras.

Usted no hace obras para alcanzar su salvación, pero como ya la alcanzó, ¿cómo se determina su salvación? Por las buenas obras que hace. Antes que usted fuera salvo, usted somataba a su esposo, cada sábado que llegaba sin lo del gasto y llegaba bolo, se aprovechaba y le daba unos cuántos sartenazos. Pero ahora ya es salva le hace su caldo de huevos, y le dice aliméntate, y confía en que Dios sacará a ese hombre del licor y lo hará un hombre sobrio. Sí, las obras no producen salvación, pero la salvación sí produce buenas obras.

La Biblia hay que leerla para ser sabios, hay que creerla para ser salvos y hay que practicarla para ser santos. No es suficiente leerla, es importante que no sea solamente el libro más leído sino que sea el libro más practicado. La Biblia dice, por ejemplo: esposas respeten a sus maridos en todo. Deje de estar tratando a su esposo con menosprecio, ¿por qué tiene que ofender a su marido? ¿Qué tenemos que hacer? entender que conocer y practicar son dos mundos. ¿Cuántas cosas conocemos y que muchas veces no practicamos como debiéramos? Está bien que conozcamos la Biblia, pero también practiquémosla. El Evangelio de Jesús no es sólo teórico, es práctico. Los mandamientos de Dios no son sólo para ser conocidos, estos existen para ser practicados. Los mandamientos de Dios no producen su fruto a menos que no se pongan en práctica.

Y por último ¿Qué cosas le impiden vivir hoy una vida santa? Debemos identificar todo aquello que es tentación para nuestra vida y que nos está haciendo caer en pecado. Para que podamos huir y vivir una vida santa, victoriosa y en paz con Dios y con el prójimo. Por ejemplo, hay miles de ejemplos, se dio cuenta que ya ha tenido varios problemas por beber licor todos los días, aunque sean una copita, dos copitas, está teniendo problemas, venda el bar o por lo menos salga del licor que hay en el bar y en su lugar meta licuados de frutas. Viva mejor, huya de la tentación. Ya se dio cuenta que cada vez que sale con su amigo Pedro resulta estrenando carro esa noche, porque se lo roba en algún lado, ya no salga con Pedro ni con Juan que roba motos. Evite, huya de la tentación.

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