Cómo transformar nuestra tierra (Código 2014-278) – Radios Fráter
  • septiembre 18, 2014

Cómo transformar nuestra tierra (Código 2014-278)

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¿Cuánto tiempo ha estado lejos de Guatemala? El mayor tiempo que he pasado lejos de mi Guatemala han sido once meses y tres semanas. Estar lejos, aunque uno esté estudiando la carrera de su elección en el lugar de su elección, es triste. Guatemala es un país precioso, el “país de la eterna primavera”, más de 33 volcanes, un lugar bello realmente. Usted va Xela y está con frío, va al puerto y tiene calor, tenemos todos los climas en un solo lugar. Disfrutamos las shecas de Xela, el chocolate caliente, somos el país del atol de elote, de los rellenitos con azúcar, la carnita asada, las tortillas, el frijolito y somos gente cariñosa, eso dice la gente cuando visita nuestro país, a todo el mundo abrazamos y a todo el mundo besamos.

Esa vez que estuve tanto tiempo lejos, se llega a extrañar hasta a los ladrones. Han pasado once meses y tres semanas no sabía si venía, si mi papá me iba a regalar el boleto. Un día que hablamos por teléfono –ya era diciembre– le dije papi ¿será que podré ir a Guatemala? Estaba estudiando en Dallas. Ya no tenía chance de encontrar vuelo de Dallas para Guatemala, entonces conseguí un vuelo de Dallas a Miami, Miami a Guatemala y estaba feliz. Como el 22 de diciembre llegué a Guatemala, un amigo me llevó al aeropuerto, era de aquellos impuntuales, llegué tarde, apenas llegué a mi vuelo, feliz salí de Dallas hacia Miami, cuando llegué a Miami iba retrasado mi vuelo. Salí corriendo a la puerta de abordaje, porque yo quería venir. Cuando llegué era un relajo, habían sobrevendido el vuelo, yo gracias a Dios no sabía nada. Todo el mundo se insultaba con las personas en el mostrador. Me acerqué con mi pasaporte y mi boleto y le dije: voy para Guatemala. Alguien me agarró el pasaporte y el boleto, mientras todo el mundo se alegaba, y me dijo: sígame. Me tuve que venir en primera clase y de gratis.

Se quedaron todos los que estaban alegando, solo a mí me llevaron con otra persona. Nos vinimos en primera clase y me tocó ventana. Cuando ese avión empezó a hacer su aproximación en la ciudad capital y vi las luces de Guatemala, se me salieron las lágrimas, porque cuando usted ama a su tierra, con todo y sus desgracias, llora. Y dije, bendito suelo guatemalteco, entré al aeropuerto, me trataron mal y dije: estoy en Guate. Lloraba, pena me daba porque venía llorando por mi país, el que fue a pasear venia feliz, yo venía llorando por mi tierra. Guatemala es un país hermoso al que amo y yo sé que usted ama porque es la tierra que nos ha visto crecer o es la tierra que usted ha hecho suya, aunque venga de otro país.

A pesar de las cosas tan lindas de nuestra nación, hay cuestiones que enlutan a nuestro país. A finales de agosto perdimos a dos personas conocidas. Uno, fue Johny Medina, hermano de la Directora General del Liceo Fráter, el colegio de la iglesia, setecientos alumnos, totalmente bilingüe, y de pronto vi en mi celular varias llamadas perdidas de Helmut Aguirre, director de seguimiento en el proceso de discipulado y esposo de Alejandra. Lo llamo y me dice llorando: mataron a mi cuñado, un joven de 30 años que deja a una mujer viuda y un niño de cuatro años. ¿Cuál fue su pecado? Llevar su carro al taller mecánico, para cambiarle un pieza, llegaron a matar al dueño del taller que supuestamente lo estaban extorsionando, y él también murió a balazos. No puede ser.

No puede ser que tengamos que ir a un lugar a ver nuestro carro y ahí muramos. Josué Melgar es un músico muy conocido, usted lo conoce, quizá no de nombre, él toca con todos los cantantes cristianos de Guatemala, en todos los ministerios. Estaban en pleno ensayo con Bani Muñoz, hijo de los pastores de la iglesia Príncipe de Paz, cuando recibió la llamada: acaban de matar a tu esposa. Estaba por celebrarle el cumpleaños a uno de sus dos hijos. Es doloroso llegar al entierro de alguien como la esposa de Josué Melgar y saber que hay dos niños que se quedan solos, porque a pesar que somos un país lindo, un país con gente buena, los malos se oyen más, y afectan más.

¿Será que podemos transformar nuestra Guatemala? No puede ser que aquí mismo en Guatemala, acá en Mixco, en Ciudad San Cristóbal. Se publicó en la revista Contrapoder, con fecha del 29 de agosto, con el titular: “La extorsión, estragos en San Cristóbal” y en la página veinte se lee lo siguiente: “Un centro comercial quedó abandonado desde hace dos meses en San Cristóbal, Mixco. Sus inquilinos huyeron después de que los guardias de seguridad recién contratados fueron atacados a tiros. La extorsión, un delito que, según ellos, no los afectaba, es la causa. El comercial Josefina sin garita de seguridad, talanquera, ni guardias fue un blanco fácil para los extorsionistas.

No puede ser que en nuestra Guatemala los carros estén polarizados para que nadie nos mire adentro y el que tiene más plata tenga un carro blindado. No puede ser que los chapines anden en la calle con dos celulares, uno para usar y el otro para regalar. No puede ser que seamos esclavos de las rejas, que salgamos y estemos viendo detrás de nuestra espalda si viene alguien. No puede ser que las empresas privadas estén ganando un dineral por la inseguridad y la empresa tenga que pagar tanto dinero por la seguridad que otros países no pagan.

¿Saben que el Dios de otras naciones es el mismo de Guatemala? La pregunta es ¿será que podemos transformar nuestra tierra? ¿Será que puede haber el momento en el cual andemos en la calle sin problema alguno? ¿Cuál es el rol que la iglesia debe jugar en la transformación de nuestra nación? ¿Cuál es su rol personal? ¿Será que usted juega un papel importante en poder transformar esta nación? Sí, es cierto, hacemos chiste, saber cuándo llegaremos a un mundial, estoy orando para que mis bisnietos, dicen algunos, miren eso. Otros dicen bromeando, el día que vayamos a un mundial, Cristo viene por su Iglesia. Y quiero decirles que sí podemos transformar nuestra tierra, es más, debemos transformar nuestra tierra, pero quiero decirle que cuando Dios verdaderamente cambie el corazón del hombre, sin importar dónde esté, esa persona cambia, su familia cambia, sus hijos cambian, su vecindario cambia y al final de cuentas tenemos una ciudad que cambia, como decía un político antes: Yo soy Guatemala. Y la gente creyó que él decía que era Guatemala, no, yo soy Guatemala, lo decía señalándose, porque cada uno es Guatemala.

Proverbios 14:34 dice claramente La justicia enaltece a una nación, pero el pecado deshonra a todos los pueblos. Es la justicia la que enaltece a una nación y no existe justo ni siquiera uno. Ninguno, ni siquiera las abuelitas a las que vemos. Uno ve a una abuelita y uno cree que es incapaz de haber cometido un pecado en su vida. No hay justo ni siquiera uno, cada uno de nosotros hemos quebrantando los mandamientos de Dios y ese no fue Su plan, el jardín del Edén era su plan, Adán y Eva hablando cara a cara con Él, pero desobedecieron, creyeron que era su idea, a través de la serpiente que los tentó, superior a la idea de Dios: no van a morir, serán como Dios y conocerán lo bueno y lo malo, ese día, verdaderamente, morimos, porque ellos comieron el fruto prohibido. ¿Sabe por qué? Porque ese día entró la muerte, ese día entró el sufrimiento y Dios no tiene la culpa del sufrimiento que pasa en esta tierra, porque el sufrimiento que ocurre es por amor, ¿a que me refiero con esto? la gente dice ¿por qué Dios permitió que esto pasara?

Dios no nos creó robots, nos dio libre albedrío para que usted y yo pudiéramos elegir entre dos opciones: amarlo o rechazarlo. La gente que lo rechaza es la que está causando el dolor, pero quiero decirle que podemos transformar nuestra tierra, sí podemos. Y es nuestra responsabilidad como cristianos, tenemos el poder para cambiar Guatemala, porque aunque el plan de Dios era el jardín del Edén y se quebrantó, a medio camino del Nuevo Testamento aparece Jesús. Porque leímos que la justicia enaltece a una nación, pero si todos somos pecadores, ¿qué pasa? Lo que ocurre es que la justicia de Jesús se nos imputa a nosotros, se nos traslada a nosotros.

Jesús es tentado en todo pero sin pecado, Dios hecho hombre se viste de carne y huesos para entender a los humanos y socorrernos en el momento de angustia, vino a morir aquí por nosotros, a vivir aquí para entendernos y luego morir por nosotros, y ahora, Él intercambió lugares con nosotros, el justo por los injustos. Usted y yo estábamos condenados a muerte y a muerte eterna por haber quebrantado los mandamientos de Dios y había una consecuencia clara de ese quebrantamiento, pero viene Jesús y muere en mi lugar. Sí, podemos trasformar a Guatemala, ¿cómo? Siguiendo la justicia de Dios en nuestro corazón. ¿Quién no va a amar de todo corazón a aquel que lo perdona todo y lo dejará libre?

Unos amigos llegaron a la casa y mi hija menor, Darly tiene 7 años, lo cumplió el 4 de agosto. Y le dieron un regalo, le dieron como regalo una plantita. Cuando los vi entrar a la casa me extrañé. A los niños no les regalan plantas, es como cuando las abuelitas le regalaban a uno calcetines. No era una planta común y corriente, nada más. Era una oruga, mi hija estaba sorprendida. Y veía a esa oruga que llegó con mucha hambre, se devoró todas las hojas de la planta, no dejó nada. Esa oruga se volvió un capullo.

Tenemos una pérgola afuera de mi estudio, donde yo trabajo, mi esposa la fue a buscar y ya estaba lejos. Estaba en el techo. La bajó, según ella le estaba haciendo un favor, pero dicen que cuando se van a convertir en capullo se alejan unos metros. Esa oruga se convirtió en una mariposa. Y todos los días mi esposa y mis hijos salían a ver qué estaba pasando. Un día vio como que estaba en proceso de parto y tenía un compromiso y no se fue sino hasta ver lo que pasaba. No podía salir, le costaba, y mi hija Darly decía que la quería ayudar, pero le dijimos que la dejara porque le podía lastimar su ala. Las alas le habían quedado todas feítas, empezó a ejercitarlas y se convirtió en una belleza.

Nuestra oruga Guatemala puede convertirse en una mariposa monarca, preciosa, pero tiene que tener una transformación. Eso solo Cristo puede obrar en el corazón del chapín. ¿Cómo podemos hacer esto? ¿cómo podemos tener esa transformación de algo tan feo a algo tan hermoso?

Sé que en estos tiempos se nos habla un montón de guerra espiritual, guerra espiritual por aquí, guerra espiritual por allá y cuando usted lee la Biblia dice que Cristo Jesús públicamente anuló el acta de los decretos que nos era contraria. Dice la Escritura que públicamente exhibió en su desfile triunfal y humilló a sus oponentes, ¿quién es el oponente? El diablo y sus demonios. La guerra espiritual ya fue ganada, el diablo no tiene poder por encima de Dios, no están peleando para ver quién gana, el libro del Apocalipsis es sobre eso, Dios triunfará.

Y debemos pelear nosotros para transformar Guatemala en dos frentes. El primero, de manera individual, debemos pelear nosotros esta batalla espiritual venciendo, por lo menos tres enemigos, y el primero está en Romanos 8:12-17, y es nuestra naturaleza pecaminosa y dice Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: « ¡Abba! ¡Padre!» El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, somos herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, pues si ahora sufrimos con él, también tendremos parte con él en su gloria.

El Señor nos toma y a nuestros pecados y nos declara justos, no por nuestras obras sino por Su obra en la cruz. Pero ahora tenemos que enfrentar a un enemigo, usted y yo sabemos que somos malos. Es nuestra naturaleza pecaminosa, tendemos hacia el mal. Ayer fuimos con unos amigos a compartir con sus hijos a un lugar que se llama Divercity, los niños son felices en ese lugar, les compramos poporopos como les llamamos en Guatemala, palomitas de maíz. Y cuando le dije a mi hija regálame uno, hizo como que estaba ida. Entonces empecé con la técnica de padres amorosos, ah, cuánto anhelaría un poporopo, y ella seguía igual. Y luego él le compró a su hija una bolsa y se sentó a comérselos a la par de él. Y le pide y no le da. Basta con ver un niño para saber que somos malos. Egoístas, la naturaleza pecaminosa, la tendencia normal es ser avaro, que uno esté bien y los demás mal, qué importa.

¿Qué es la naturaleza pecaminosa? algunas versiones la traducen como carne. La naturaleza pecaminosa es nuestra carne como instrumento de pecado, es su vida, es mi vida consagrada al pecado. Yo les digo a los jóvenes que Dios puso los deseos sexuales en ustedes. No se preocupen, es normal que les gusten las chavas, a las chavas les digo que es normal que les gusten los chavos, pero hay un tiempo. La naturaleza pecaminosa me dice yo me quiero comer el pastel antes de la boda. -¿por qué no se puede, si nos amamos?-, pero Dios conoce más y sabe todo los dolores que esto producirá. Pero llegará el momento en que esos deseos que son contrarios a la voluntad de Dios, en ese tiempo, llegarán a ser benditos, llegará el momento en que se va a hacer un anuncio público, la boda, y después llegarán al altar los dos, les declararán marido y mujer por parte del pastor, harán compromisos y votos matrimoniales, pactos hasta el día de su muerte de amarse el uno al otro, de respetarse, de reconocer su liderazgo y después de eso todos les vamos a dar besos y abrazos y les vamos a decir saquen la tarea, van con la bendición.

Tenemos que vencer por lo menos tres enemigos: 1. La naturaleza pecaminosa, esa carne, ese instrumento que sirve al pecado. Si antes nos presentábamos, dice, a la inmundicia, al pecado, ahora consagrémonos a Dios. 2. Otro enemigo que tenemos es el mundo y sus tentaciones. 1 de Juan 2:15-17 “No amen al mundo ni nada de lo que hay en él. Si alguien ama al mundo, no tiene el amor del Padre. Porque nada de lo que hay en el mundo —los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida— proviene del Padre sino del mundo. El mundo se acaba con sus malos deseos, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

El mundo y sus tentaciones, hoy día, la gente cree que el dinero es la felicidad y es mejor tener que no tener. Porque el dinero lo que da verdaderamente es comodidad, pero no felicidad. La felicidad es un asunto del corazón, la comodidad es un asunto fuera del corazón. Si el dinero diera felicidad, ningún millonario se quitaría la vida, serían las personas más felices. He estado sentado frente a millonarios que no saben qué hacer con su dinero y cuando uno les pregunta cuál es su problema, lloran y declaran que es la soledad. Y es que “lo malo que sale del cuerpo, la codicia de los ojos, y la arrogancia de la vida” no sirve de nada. Debemos vencer nuestra naturaleza pecaminosa al consagrarnos a Dios. El mundo y sus tentaciones.

El tercer enemigo es el diablo y sus demonios. Dice Lucas 8:11-12 Éste es el significado de la parábola: La semilla es la palabra de Dios. Los que están junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y les quita la palabra del corazón, no sea que crean y se salven. El diablo y sus demonios son una realidad, créame, si cree que su suegra es un demonio, no lo es. Ella es una dulzura, los demonios son malos, son malvados y los que tenemos la oportunidad de ver a un endemoniado es algo horrible. ¿Por qué? porque está ahí quietecita, pero cuando usted empieza a orar por esa persona.

Con mi esposa fuimos al hospital a ver a una niña que hacía relajos. Y le dije que estaba endemoniada, si quería que orara por ella para que quedara libre, porque dice la Escritura que al ser libre tienes que consagrarte por completo y reconocer a Jesús, porque de lo contrario tu casa se quedará vacía, libre, ordenada y luego el demonio traerá a siete más y el estado de la persona va a ser peor, porque vuelve a entrar. Me dijo sí. Una mirada, Dios bendito, y como hablan los endemoniados horriblemente.

Los que estamos en Cristo empezamos a reprender en el nombre de Jesús. Yo no sé cómo escriben manuales de echar fuera demonios, si la Escritura dice que hay que echarlos en el nombre de Jesús. Yo he conocido gente que se pone a platicar con los demonios, les preguntan cómo entraste. Son mentirosos, cómo van a decir la verdad, son ángeles caídos, se rebelaron contra Dios. Fui a traer a un chavo para que aprendiera, porque ellos me habían llamado para echar demonios, quería que después ellos los echaran solos. Nunca había visto clamar a mi amigo como ese día. Es alegre cuando usted ve a la persona totalmente liberada, en sus sentidos.

Lucas 22:3 “Entonces entró Satanás en Judas, uno de los doce, al que llamaban Iscariote”. Tenemos enemigos, nuestra naturaleza pecaminosa, el mundo y sus tentaciones, el diablo y sus demonios, pero ya fueron vencidos. Hablamos de guerra espiritual, pero la guerra espiritual es la que usted tiene cada momento en su mente. La batalla del cristiano está en su mente, cada vez que usted peca está perdiendo su batalla espiritual. ¿Cómo podemos permanecer firmes? Consagrándonos a Dios.

Cada vez que vemos los Juegos Olímpicos, vemos gente que logra cosas impresionantes, Michael Phelps, cuántas medallas de oro y todos sorprendidos y la gente dice hoy sí se consagró. No, él no se consagró ese día, se consagró hace años mientras le ha dicho no a todos los placeres de comerse una hamburguesa con papas fritas, gaseosas y de pasar tirado en la sala viendo televisión. Todos los días nada, cuando digo todos los días es todos los días, el día de su cumpleaños nada y se mete a una tina con hielo, le hacen masajes. Se consagró a un deporte, se entregó de lleno. Quitó su mirada de todo lo demás. Cuando usted y yo nos consagramos a Dios, nos entregamos completamente. No solo debemos consagrarnos, debemos guardarnos del maligno.

Usted debe ser su propio guardaespaldas espiritual, Gálatas 5:16-18,24-26 Así que les digo: Vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa. Porque ésta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren. Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos. Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y a envidiarnos unos a otros.

No provea para sus deseos, guárdese del maligno, huya de la tentación. Quien se acerca cae. Tengo amigos que me dicen pastor yo nunca voy a caer con mi novia. No querés quedar con tu novia, no des besitos más allá de los besitos de pajarito, porque esos besos de ave prehistórica, son el estárter del motor y encienden la pasión. Ninguna mujer que resulte embarazada, algún día sentada dijo que su meta en la vida era casarse embarazada. Lo que nunca creyó hacer, lo hizo, porque dio paso a la tentación. Usted y yo tendemos al mal. El mismo libro de Proverbios habla de la mujer descarada, sinvergüenza que se entrega a cualquiera y lo convence diciéndole el pan robado, comido en secreto sabe mejor.

Quiere permanecer firme en cualquier tipo de tentación, huya. Conságrese a Dios. Pablo se lo dijo a Timoteo en 2 Timoteo 2:22, dice. Huye de las malas pasiones de la juventud, y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio. Hay pasiones buenas, pero hay malas, huya. Jóvenes, huyan. Si las drogas fueran buenas, todos los doctores del mundo nos recetarían: Un poquito de mariguana en el desayuno, antes del almuerzo y en la cena. Si el tabaco fuera bueno, los entrenadores de los deportistas le dirían que sería entrenado desde pequeño con dos cigarrillos al día. A los cuatro, ya quiero al nene ver haciendo el golpe.

Cuando el corazón del hombre es transformado como la oruga a una mariposa, no hay nada que lo haga caer. La gente dice de aquellos que están en el gobierno que son justos, este no picha ni deja cachar, gente justa, gente íntegra. Conozco gente que trabaja en el gobierno que no se ha prestado a nada y conozco empresarios que están casi en la quiebra porque no se han prestado a nada. Debemos pelear individualmente, es una guerra espiritual, es la que usted y yo peleamos ahora mismo saliendo de aquí, cuando la esposa nos habla, cuando el hijo se pone rebelde, cuando aparece una mujerona caminando frente a nosotros, cuando nos ofrecen cierto dinero.

Pero ¿cómo transformar a Guatemala? Si somos buenos, tenemos que proclamarlo. Quítese ese segundo frente, es pelear la guerra a nivel colectivo. ¿A qué me refiero con esto? hoy estamos acá reunidos viarios miles, acá está concentrada la luz que dice la Biblia que somos, usted y yo somos luz, pero al salir de acá la luz se va ir a la zona 18, la luz se va a Vista Hermosa, carretera a El Salvador a Mixco, San Lucas, a la Antigua, San Juan Sacatepéquez, a Ciudad Quetzal. La luz de Jesús se dispersa, lo que tenemos que hacer es impactar este mundo con el amor de Dios, a través de su vida y créame, que si usted y yo impactamos a este mundo con el amor de Dios, va a ser transformado, el amor que usted y yo experimentamos acá, que nos saludamos como si fuéramos grandes cuates, ese abrazo, ese beso, ese apoyo se debe porque el amor de Cristo está en nuestros corazones.

La gente necesita ese amor en un modelo de vida que es usted. La Escritura dice hagan brillar su luz delante de todos los hombres, para que puedan ver sus buenas obras. La mejor luz que usted pueda dar, es su buena obra. Hay vecinos que no saludan, sígalos saludando con una sonrisa. La mejor manera de ser luz es caminar. Nuestra luz son obras, el cristiano debe ser amor. El jefe le dice que haga tal cosa, no refunfuñe. Si le dice que haga tal cosa, responda con gusto, ¿algo más? En ¿quién va a pensar en el recorte de personal? En todos, menos en usted. ¿A quién le va a aumentar cuando le vaya mejor a la empresa? A usted. ¿A quién va a querer más? A usted.

Mateo 28:18-20, Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: –Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. La próxima semana vamos a desarrollar más esto, la Gran Comisión. ¿Cómo va a cambiar a Guatemala? cuando la gente reconozca a Dios como su Señor y Salvador, a Jesús como su esperanza de vida. Usted dirá que no cree que vaya a ser así. Créame, he visto a cualquier cantidad de gente, que nadie daba nada por ellos, venir a los pies de Cristo y ser transformados.

Hay quinientas setenta y dos células en la Fráter, grupos pequeños que se reúnen por las casas. Hicimos un trabajo de proyección social y evangelística, y todos fueron a visitar un lugar donde había necesidad de algo, muchas veces no por necesidad económica, muchas veces es de amor, tan solo de abrazar, besar y platicar con aquellos que no tienen papá ni mamá o que la tienen pero como que no la tuvieran. De oírlos, de ir a un asilo de ancianos y sentarse y oír decir: aquí no nos falta nada, tenemos comida, tenemos todo, pero nos gusta que nos visiten porque nos gusta platicar. Encontrar en esos asilos a gente que ha estado en lugares de alto nivel del gobierno, que ya no pueden ni hablar.

Ir a hospitales. ¿Cuántos han ido a impactar con sus células a la sociedad con el amor de Jesús? Muchos todavía siguen, lograron establecerlo no una vez por año, sino como algo continuo, que se pueda llegar y amar y llevar comida, dinero y llevar el Evangelio de Jesús no solo con palabras sino con obras. Mis hijos van a una célula, les queda lejos de la casa, pero ahí van con sus amigos. Aman ir a la célula, no tenemos que decirles, ellos ya se quieren irse más temprano. Es viernes y en Guatemala el tránsito es duro ese día. Jovencitos de quince años y el otro de catorce, ellos son sus líderes y ellos organizaron la visita, con el apoyo de la mamá, de unos de ellos, encontraron un lugar al que querían ir. Niños que gracias a Dios lo tienen todo, treinta y dos jovencitos, éramos como doce carros, nos fuimos a perder a Villa Nueva porque no le atinábamos. Nuestros hijos llevaron el amor de Jesús. Contaron historias en grupos pequeños. Hay testimonios de tantas cosas, gente que fue a distintos lugares, con jóvenes conflictivos, niñas de once años con bebés, gente que fue a meterse a distintos lugares, a Chimaltenango, a hogares con trescientos cincuenta niños, gente que fue a impactar y llevar amor.

El lugar que escogieron es un lugar cristiano y todos vienen a la iglesia. Hay cuatro o cinco hogares que traen a los niños. Eso es preparar a nuestros niños para el campo de batalla, que es afuera de la iglesia. Me senté con Sonia una de las encargadas y platicamos, eso hacía Jesús. Llegó junto al pozo y empezó a conversar con una mujer y esa mujer fue la primera creyente en ese lugar, en Samaria, y muchos se convirtieron a Cristo.

Podemos transformar a Guatemala, pero el proceso no es fácil, es como la oruga de Darly, le llevó tiempo, pero el cambio de esta nación es su responsabilidad, es mi responsabilidad, vivamos la fe, compartamos la fe. 

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