Qué es el evangelio de Jesús (Código 2014-292) – Radios Fráter
  • octubre 1, 2014

Qué es el evangelio de Jesús (Código 2014-292)

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Nuestros hermanos en Cristo, en Irak, son perseguidos, maltratados, torturados, asesinados y cualquiera que no sea musulmán es expulsado de su ciudad. Un día normal como hoy, cuando se dispone realizar planes con su familia, ve que las cosas están difíciles, tiene que dejar todo atrás, no es porque no tenga vida sino porque la quiere mantener, tiene que huir. Isis este grupo extremista está marcando las casas con un símbolo árabe que representa la “N”, no es una carita feliz, significa nazareno. Va a las casas de la gente creyente y dice: esta familia es cristiana. Contrario a lo que pasó en Egipto, la marca es para hacer saqueos, para decapitar niños y para hacer cualquier tipo de atrocidades. La Ciudad de Mosul, en Irak, había alcanzado una población bastante próspera de cristianos, hoy mientras estamos acá, Mosul está vacío de cristianos, ya no hay uno solo, los están exterminando. La pregunta para ustedes es ¿Si viniera un avión a recogerlos y con paracaídas lo lanzara en esa zona, en donde verdaderamente se sufre persecución, el Evangelio, el que dice creer, lo sostendría? Jesús, que usted dice amar ¿sería real para usted, lo suficiente como para ofrecer su vida, pero no negarlo a Él?

Mi aflicción, verdaderamente, es que el Evangelio que se dice predicar ahora y el más popular es como esto, está en las redes sociales, en un tuit que encontré por ahí. Alguien famoso citó a otro famoso, yo no sigo a esta persona, pero las redes invariablemente llegan a uno, borré la foto del dueño de esa cuenta, borre su nombre, borré a quien estaba citando, porque no es personal, no es una pelea personal, pero si estoy siendo llamada a exhortar y a predicar el verdadero Evangelio le tengo que decir lo que no es el evangelio.

Este tuit dice: “¿el cáncer, la pobreza, la depresión son ilegales en el reino de Dios? El reino de qué dios exactamente, porque yo he perdido gente que no solo pertenece al reino sino ha ayudado a construir el reino con cáncer”. Sé de gente fiel y verdadera en el espíritu que está sufriendo pobreza y quizá usted misma hoy está batallando por tener una buena cara para aparentar, porque viene con depresión. Eso no es el Evangelio de Jesús, cualquier predicación que usted esté haciendo que no sirva para la familia que ha perdido a un niño decapitado en Irak, no sirve aquí tampoco.

El Evangelio de Jesucristo es paz, amor, consuelo verdadero, porque no está enfocado en las cosas de este mundo. Por eso Pablo decía que todo lo podía en Cristo Jesús que le fortalecía. Eso no quiere decir cuando estoy muy bien. Eso no quiere decir que voy a ganar el examen, no es solamente eso, porque Pablo pasó los que lo nuestros hermanos en Irak están pasando. El Evangelio barato, de conveniencia, donde usted quiere hacer negocios con Dios y quiere usar a Jesucristo para beneficio propio, eso no es el Evangelio que está en la Biblia. Evangelio significa buenas noticias, quizá usted no mira la necesidad de decir el Evangelio, porque no ha creído qué es buena noticia, quizás para usted es un estilo de vida. Si usted no sabe de las malas noticias, no puede saborear la buena.

Cuando tenía cinco años, recuerdo, mi mamá llegó por mí al kínder donde yo estudiaba, a media mañana me llevó a sacar y me llevó al zoológico y me compró un helado, yo estaba muy encantada, muy feliz, pero recuerdo ver a mi mamá en una banca llorando. No entendía por qué, resulta que un médico muy falto de ética se apresuró a decirle que las fiebres y la inflamación de ganglios eran porque tenía leucemia. Ante esa mala noticia mi mamá no supo qué hacer y fue por mí a colegio y quiso, quizás, disfrutarme. Mi papa estaba de viaje. En una segunda opinión desmintieron el diagnóstico falso de este doctor y dijeron que yo había sufrido una infección y no leucemia. ¿Cómo creen que estaba mi mamá? Cuando está frente a una mala noticia y le dan una buena, entonces viene el alivio, pero si no conoce la realidad de su situación, no puede saborear lo que es el rescate, la buena noticia.

Dios, que es santo, nos hizo a su imagen y semejanza para cohabitar con nosotros, para estar con nosotros .Y al principio, el plan original de Dios era tener el cielo y la Tierra mezclados. Era un solo lugar, un solo plano y estaban Adán y Eva disfrutando la compañía de Dios en el jardín, Él bajaba y platicaba. El ser humano pecó, desobedeció y comieron de ese árbol. Satanás les dijo la mentira que sigue diciendo, ¿sabes qué? tú puedes ser dios, tú puedes decidir qué está bien y qué está mal, lo que Él dice no es tan importante porque tú puedes mandar, tú puedes ser dios. Y ahí hubo separación, Dios es un Dios santo, puro, impecable y la Biblia dice que nadie que no sea santo va a estar con Dios. Cuando Adán y Eva pecaron, entonces hubo separación, la Biblia dice: porque Dios que es santo y justo, no puede faltar a su propia palabra, entonces tenía que suceder que salieran del jardín.

Usted alguna vez ha derramado salsa o chocolate o helado sobre un suéter blanco, y trata de limpiarlo y solo mete más la mancha con la servilleta. Y se olvida del suéter, tan bonito que era, mi suéter, comenta. El pecado en el corazón del hombre es como una mancha que está entretejida en la fibra del alma, del corazón. No hay algo en nosotros mismos que nos pueda salvar y regresar a ese lugar donde deberíamos estar. No hay algo del corazón del hombre que pueda lograr eso. Adán y Eva desobedecieron y vivieron las consecuencias de ese pecado. Y al igual que ellos, todos somos culpables de desobedecer y de rebelarnos ante los mandamientos de Dios. Vamos a Romanos 3:10 que dice: Así está escrito: “No hay un solo justo, ni siquiera uno. Romanos 3:23 “…Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”.

Qué gran problema, qué mala noticia. Dios es santo y si yo quiero tener una eternidad de regreso con mi Padre y estar con Él, tengo que ser santo. El Antiguo Testamento entero se trata no de súper héroes que necesitamos imitar, precisamente. Todo el Antiguo Testamento está apuntando a una sola verdad: el rescate viene. Todo el Antiguo Testamento se trata de la redención que viene en camino, a través de un Cristo y todo el Antiguo Testamento, revise historia tras historia, hay gente a la que Dios le dice voy a hacer un pacto contigo, como el de Abraham: yo voy a hacer una gran nación contigo. Todos los que actúan en estas historias fallan, rompen su parte y Dios sigue extendiendo su brazo, yo no te voy a dejar, yo te voy a rescatar y voy a renovar el pacto y todo el Antiguo Testamento se nos pasa para decir: no, no pueden dar la talla. Para estar conmigo hay que ser santo, ustedes no pueden.

Y llega Malaquías y llega un silencio de 400 años, 400 años de silencio que se rompen y la manera más dulce y linda que yo he encontrado es la definición que hace la doctora Sally Lloyd-Jones en su “Biblia para niños, la historia de Jesús”. Y dice: cuatrocientos años de silencio se rompieron con el llanto de un bebé en un pesebre en Belén. El rescate vino, ese gran problema de un Dios inalcanzable y santo, todas estas leyes que no podían cumplirse para llegar a Él, ahora tenían solución, Jesucristo, Dios hecho hombre. Mire lo que dice Juan 1:14Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Y Lucas 1:67-69 Entonces su padre Zacarías, lleno del Espíritu Santo, profetizó: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. Nos envió un poderoso salvador en la casa de David su siervo. Jesús fue tentado absolutamente en todo pero sin pecado.

Hebreos 4:15 Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Vamos a leer Hebreos 7:26-28 lo siguiente: Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos. A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo. De hecho, la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles; pero el juramento, posterior a la ley, designa al Hijo, quien ha sido hecho perfecto para siempre.

El problema era grande, el abismo era enorme y ahora venía el rescate en Cristo. Si lo que necesitábamos era vivir santos, ser santos completamente para regresar a Dios, no podíamos dar la talla, Dios mandó al sustituto. Se lo voy a explicar de esta manera, imagínese a un estudiante extraordinario, este niño desde que entró al maternal, que ahora entran bien pequeños, nunca mordió a un compañerito, nunca llegó manchado, nunca llegó tarde y desde el primer día de clases hasta su último año, todas las tareas a tiempo y con cien, los exámenes con cien, era un prodigio que la noticia fue destacada y cuando se vislumbraba el día de la graduación los noticieros estaban esperando, porque todas las universidades del mundo, las mejores, se estaban peleando al muchacho de récord perfecto, promedio de cien, a ver qué iba seguir estudiando.

Resulta, que la noche anterior a la graduación, este estudiante extraordinario, se entera que un compañero, el peor de la clase, el peor del colegio, quién sabe cómo llegó a 5º. Bachillerato, pero usted se lo puede imaginar, que el papá le prometió una tunda, si no se graduaba. El estudiante extraordinario hace algo muy loco, por el muchachito rebelde, respondón, sucio, impuntual, robón. Es tan genial que logra sacar del sistema del colegió el expediente del malo y le pone su nombre, y al record perfecto de cien le pone el nombre de su compañero malvado. El día de la graduación pasa con su toga a recibir los honores, a escoger su universidad, mientras que el estudiante extraordinario está recibiendo la tunda que otro merecía. El malvado soy yo y es usted, el del record perfecto se llama Jesucristo. Eso fue lo que pasó con la sustitución de Cristo.

El no vino por gente que piensa que puede sola, Él vino por el pecador que se arrepiente y eso podemos ser absolutamente todos. Ese intercambio es una justicia injusta, porque quién de ustedes daría la vida por alguien bueno, pero Él siendo perfecto vino voluntariamente, que a usted le interesara o no le interesara, hizo el intercambio. Vamos a Romanos 3:19-26 Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios. Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado. Pero ahora, sin la mediación de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, de la que dan testimonio la ley y los profetas. Esta justicia de Dios llega, mediante la fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción, pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Dios lo ofreció como un sacrificio de expiación que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados; pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica.

En el Antiguo Testamento la presencia de Dios solo estaba en un templo físico, afuera de ese templo no existía presencia de Dios. Una vez al año, un hombre designado, de una sola tribu podía entrar y pedir perdón de los pecados. ¿Cómo funcionaba eso? Cada familia escogía un corderito, el mejor, si eran de escasos recursos una palomita. El mejor corderito con las patas perfectas, sin una mancha, el padre de esa familia ponía sus manos sobre ese animal y entonces decía los pecados de él y de su casa. El animal era sacrificado y entonces toda la sangre era derramada en vez de que esa familia derramara su sangre.

Dios tiene una ira y es santa, cuando usted pone una regla en su casa para proteger a sus hijos y amarlos, y si los niños rompen la regla usted se enoja. Usted no es malo, usted lo que está haciendo es amarlo. Dios desataba su ira sobre ese animal en vez de la familia.

Por qué le digo que todo el Antiguo Testamento habla de Cristo, ¿recuerda la reina Ester que tanto nos gusta a las mujeres su historia? Ester dijo las palabras célebres cuando estaba pensando ir hablar con el rey para salvar a su pueblo judío. Dijo si muero, que muera. Atravesó el patio y el rey extendió su cetro, eso quería decir que le agradaba oírla y verla y que no iba a morir.

Jesús es mejor y superior que Ester, porque Él dijo: y si muero, que muera. Atravesó el patio y nadie extendió el cetro y Él sí murió por su pueblo. Abraham e Isaac, por decirle un par de ejemplos, había esperado tanto ese hijo y por fin lo tiene y Dios le dijo: dame a tu hijo. Sube al monte y sacrifícalo. Abraham tomó al niño, lo lleva, lo pone en la piedra y cuando está a punto de matarlo, Dios le dice detente, detente, he visto que no vas a negarme a tu hijo. Y Abraham había dicho Dios proveerá, Jehová Jireh, que quiere decir Dios proveerá y cuando Dios le para la mano a Abraham, ve que hay un corderito trabado en el matorral. El cordero toma el lugar del niño y es sacrificado. ¿Por qué cree que le dicen a Cristo Cordero de Dios? Porque tomó el lugar.

Detengámonos un instante en Romanos 3 mediante la ley cobramos conciencia del pecado. Un hombre no se da cuenta de lo malo que es, hasta que trata muy fuertemente de ser muy bueno. Hasta que usted trata de hacer muy bien las cosas se da cuenta de cuan limitado es y cuanto está propenso a fallar. La ley y los profetas claramente en el Antiguo Testamento apuntan que nosotros no podemos solos. Dios es un Dios justo que exige santidad, pero no es un Dios cruel, si Él solo dijera, bueno, muchachos, usted señora, usted señor, venga hasta acá, para ver si dan la talla, eso sería cruel. Y por el otro lado proveyó a Jesucristo que dice aquí está. Él tiene el récord perfecto, da la talla, escóndanse, vengan, refúgiense, crean, ahí escondidos en Cristo, allí no hay necesidad de caminar en la ansiedad, son aceptados, son amados, son suficiente.

Cuando yo creí en Jesucristo entonces, cada vez que yo me acerco al Padre Él no me mira a mí o a mi pecado o a mis virtudes, no le impresionan, mira a Su Hijo y dice qué hermoso, me deleito en ti, es más, Jesús tiene el ministerio de la intercesión con su Padre. Quiere decir que el sacrificio también le permitió que cuando usted, todos los días se acerca al Padre, Jesús le está hablándole bien a Dios de usted, eso es extraordinario. Dios es un juez justo y Dios es quien justifica.

Una vez hablando con una chica de la congregación, me gusta hablar mucho con ella, está en la universidad y yo le pregunto ¿cómo le va? Bien, me dice, estoy en un grupo de trabajo. Le pregunto si todas son cristianas. Fíjate que son tranquilas, no son cristianas pero son bien portadas, no necesitan. Y he de confesar que en un momento de mi vida, me pregunté ¿cómo se le puede hablar a la buena gente de Cristo? Porque si lo que estamos diciendo que el Evangelio es para personas buena gente y entonces qué. ¿Cuántos no han visto La Vía Dolorosa? es espectacular, una de las escenas favoritas aparece Jesucristo clamando en el jardín de Getsemaní, antes de ser apresado y en buen chapín diría, papá, ya no hay manera de esquivar esta onda. De veras, yo no quiero hacer esto, esto es demasiado, es enorme, es horrible y si hay manera que podamos esquivarlo, yo te pido, pero no hagamos lo que yo digo, sigamos con tu plan, que no se haga mi voluntad sino la tuya. Y el Padre en su silencio respondió: no hijo, no hay otra manera. Se ha preguntado alguna vez si ser buena gente es suficiente para regresar al Padre, ir al cielo, entonces Dios es muy cruel, ¿por qué hizo pasar a Jesucristo en la cruz, si ser buena gente era suficiente? No hay justo, ni aún uno, pero el que cree ese será salvo.

Si usted está haciendo cosas en la iglesia, usted está ejerciendo un ministerio en la iglesia, usted corre el riesgo de pensar que esa es una relación con Jesucristo y eso es ser cristiano. Pero es posible estar activo y tener un corazón desconectado al Padre. Es un riesgo real. Isaías 64, dice que todas nuestras obras de justicia apartadas de Cristo, es decir, yo soy buena gente, yo puedo, sin Cristo toda una vida bien vivida moralmente, buena gente queda en la categoría de trapo de inmundicia delante de Dios. Es un Dios santo, santo que nuestro esfuerzo humano nunca será suficiente. Las acciones externas no alcanzan para cambiar el pecado del corazón del hombre, por eso es necesario Jesucristo, Dios es tan maravilloso y bueno que lo que exige, provee.

Esta buena noticia ¿será tan buena como para sacrificarlo todo? Quiero leerles una página de este libro que me regaló mi cuñado Checha, se llama “Sígueme” de David Platt, me está sacudiendo su lectura, se lo recomiendo, dice esa página que les comparto: “Pedro predicó el Evangelio a miles de pentecosteses y después a multitudes, porque no se callaba. La tradición dice que fue sacrificado cabeza abajo. Tradiciones similares dicen que Pedro fue sacrificado cuando predicaba el evangelio en Grecia. Judas, no el Iscariote, fue apaleado hasta la muerte, ministraba cerca de la actual Turquía. Tomás fue atravesado con una lanza en su costado cuando hacía discípulos en la India. Santiago fue decapitado, Felipe fue apedreado y Mateo fue quemado en la hoguera, todo por predicar el Evangelio, como resultado los discípulos de Jesús, cada uno de esos hombres, dieron literalmente su vida para hacer discípulos de Él. Está claro que el desborde de transformación en estos discípulos se multiplicó a través de ellos. Cuando Jesús transformó sus mentes, se convencieron que la gente necesita escuchar el evangelio.

Cuando Jesús transformó sus deseos, anhelaron que la gente escuchara el evangelio. Cuando Jesús transformó su voluntad, se sintieron urgidos a dar su vida proclamando el evangelio. Cuando Jesús transformó sus relaciones, amaban a la gente lo suficiente como para compartir con ellos el evangelio, aunque les costara todo lo que tenían. Jesús había transformado el propósito de sus vidas, cada uno de los discípulos se comprometió sacrificialmente a hacer discípulos y el curso de su vida nunca más volvió a ser el mismo”

Usted y yo no estamos en un concurso de reality o estamos haciendo cosas divertidas, graciosas, encantadoras, para saber si Dios nos acepta. Si usted está haciendo su vida de servicio de esa manera, para ganarse puntos con Él, debe estar agotado y resentido. Si usted sabe que Cristo, en la cruz, pagó absolutamente todo y se levantó entre los muertos, usted tiene una mejor noticia que contar, que mejorara su vida. Tener plata y tener salud, eso son añadiduras que Dios puede o no dar, pero el mensaje del Evangelio es tan maravilloso que aun en medio de persecución, usted tiene lo suficiente en la cruz para darlo todo y llegar a la meta contento, agradecido y satisfecho. Su meta es Cristo. El evangelio es que hemos sido adoptados, hemos sido traídos a su familia.

El mes pasado, presentamos a nuestra tercera hija, los que no lo saben nos convertimos de familia de cuatro a cinco por medio del milagro de la adopción y Darly Alejandra cumplió 7 años en agosto. Ella no hizo nada para lograr ser adoptada. Los que hicimos los trámites, los que doblamos rodillas, los que lloramos antes de que la conociéramos fuimos nosotros. Ahora que ella es López Garcia, yo no les estoy enseñando cómo se habla correctamente, cómo se sienta, cómo se come correctamente para ver si me la quedo, a ver si de verdad quiero que sea mi hija. Le estoy enseñando y transformando su manera de ser, porque ya la amo, porque es mi hija.

Usted y yo hemos sido justificados gratuitamente y hemos sido adoptados, no esté pensando que Dios lo va rescatar por lo que hace, ya lo rescató y es aceptado, camine en esa libertad. Yo camino a la libertad de saber que ya soy aceptada y que esa es la verdadera noticia, no es por mi obra, es por la obra que Dios comenzó y terminará. No hay otra manera de vivir la vida realmente victoriosa, que puede mantener todo lo que usted desea, que no va a verse como una valla publicitaria.

Vamos ir a Génesis 15, es una historia que quizá algunos versículos le parecen familiares, lo que sigue lo va a sorprender, tengo un año de estar disfrutando de haber entendido este pasaje plenamente. Vamos juntos a leerlo, Génesis 15:1-20 Después de esto, la palabra del Señor vino a Abram en una visión: “No temas, Abram. Yo soy tu escudo, y muy grande será tu recompensa.» Pero Abram le respondió: —Señor y Dios, ¿para qué vas a darme algo, si aún sigo sin tener hijos, y el herederode mis bienes será Eliezer de Damasco? Como no me has dado ningún hijo, mi herencia la recibirá uno de mis criados. — ¡No! Ese hombre no ha de ser tu heredero —le contestó el Señor—. Tu heredero será tu propio hijo. Luego el Señor lo llevó afuera y le dijo: —Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. ¡Así de numerosa será tu descendencia! Abram creyó al Señor, y el Señor lo reconoció a él como justo. Además, le dijo: —Yo soy el Señor, que te hice salir de Ur de los caldeos para darte en posesión esta tierra. Pero Abram le preguntó: —Señor y Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla? El Señor le respondió:

—Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos ellos de tres años, y también una tórtola y un pichón de paloma.

 10 Abram llevó todos estos animales, los partió por la mitad, y puso una mitad frente a la otra, pero a las aves no las partió. Y las aves de rapiña comenzaron a lanzarse sobre los animales muertos, pero Abram las espantaba. Al anochecer, Abram cayó en un profundo sueño, y lo envolvió una oscuridad aterradora. El Señor le dijo: —Debes saber que tus descendientes vivirán como extranjeros en tierra extraña, donde serán esclavizados y maltratados durante cuatrocientos años. Pero yo castigaré a la nación que los esclavizará, y luego tus descendientes saldrán en libertad y con grandes riquezas. Tú, en cambio, te reunirás en paz con tus antepasados, y te enterrarán cuando ya seas muy anciano.Cuatro generaciones después tus descendientes volverán a este lugar, porque antes de eso no habrá llegado al colmo la iniquidad de los amorreos. Cuando el sol se puso y cayó la noche, aparecieron una hornilla humeante y una antorcha encendida, las cuales pasaban entre los animales descuartizados. En aquel día el Señor hizo un pacto con Abram.

Quiero contarle qué significa, en el tiempo de los reyes, en tiempo bíblico y aún después, cuando hacían un pacto o un contrato, no había notario que firmara el documento, entonces tomaban los animales, los partían en dos, ponían un lado frente del otro y la manera de firmar era la siguiente: caminaban en medio de ellos y decir: si yo falto a mi palabra, así quedaré y luego el otro pasaba y decía si yo incumplo mi parte en el contrato, así quedaré. Entonces quedaba sellado el pacto.

Abraham estaba acostado y la hornilla y la antorcha era Dios pasando dos veces diciendo: hijo, tu no vas a cumplir tu parte en el contrato, yo lo voy a cumplir por ti, yo sé que no vas a poder, yo voy a cumplirlo por ti. Yo sé que no vas a poder, yo voy a hacerlo por ti. Dicho sea de paso, cuando un rey hacia un pacto en contra de alguien, no lo hacía con alguien que no fuera rey, si era con un plebeyo, el rey no pasaba, solamente el plebeyo. Esa es la clase de Rey que tenemos, uno que exigió santidad y nos proveyó a Jesucristo, en su misma persona, para solventar ese lapso, para que algún día estemos otra vez juntos el cielo y la Tierra, un cielo nuevo y una Tierra nueva. Dios hizo un pacto y lo cumplió.

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