El día que Jesús comenzó a predicar (Código 2014-327) – Radios Fráter
  • octubre 29, 2014

El día que Jesús comenzó a predicar (Código 2014-327)

Escuche:

Aury Priego, que entonces era la directora de teatro de la Fráter, se me acercó y me dijo que fuera a predicar. Me dio pena decirle que no y valientemente dije sí. No sabía a lo que me estaba metiendo, no era predicar frente a un grupo de personas, era ir a predicar a la radio, en Radio Alianza. Me tocó madrugar ese domingo. Había estado en cabinas de radio desde muy pequeño, porque mi papá antes de ir a la iglesia todos los domingos pasábamos a una radio en donde él daba una pequeña reflexión y luego invitaba a la gente a que llegara a La Fráter. Jorge, mi hermano mayor que presentó hoy a su nena, y yo que soy el mediano entrábamos la cabina con mi papá, como todo buen chapín: de shutes, de metidos. Y estando ahí, nos decía, en medio de un corte, – cuando termine de hablar ustedes van a decir algo–, uno de los dos decía: los espero, el otro decía en Fraternidad Cristiana de Guatemala. Pero no es lo mismo estar hablando durante diez minutos a decir simple y sencillamente los esperamos en Fraternidad Cristiana de Guatemala, qué predicar, ¿cómo comenzar? ¿Qué hacer?

Me acerqué a mi papá y le dije que me enseñara a predicar. – Vos solo mirá cómo lo hago– Total que me senté a escribir mi tema y agarré el pasaje aquel del Salmo 119: 105 Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. El tema se llamó: “El barranco del pecado”. ¿Cuál era el desafío para mí? Hablar. Me dije, a qué hora se me acaba mi material, bien rápido. Mi papá estaba en la Fráter Roosevelt, solo teníamos el Auditórium Menor. Dice que se subió a la camionetilla, puso el radio, cuando escuchó que yo empezaba a predicar dijo: este se va acabar su tema bien rápido. Prediqué como ocho o nueve minutos. La radio es complicada, usted se sienta y alguien le pregunta algo, lo presenta, se sale y lo deja solo. Por la ventana miraba que todos platicaban y yo solo haciéndome un queso.

El tema era el “Barranco del pecado”, yo me senté en el barranco de la desesperación, terminé contando la historia de Patrick y Allan Bernard, dos jóvenes que asistían a la iglesia en aquel entonces. Para mí fue algo impactante, porque se fueron a barranquear y se perdieron, y después de tres días de búsqueda los encontraron y rescataron, uno con una pierna fracturada y el otro deshidratado. Les decía a los oyentes, cuando uno anda y tiene la Palabra de Dios, la lee y la practica, uno ve el barranco del pecado y puede evitar caer en él.

La pegunta de hoy es ¿Cuándo fue la primera vez que Jesús predicó? ¿Qué fue lo que Jesús habló? ¿A quiénes le habló, en qué lugar estaba, cuál era el propósito de su predicación? Yo quiero que hoy busquemos cómo responder la pregunta y buscar cómo afecta esto a nuestras vidas y cómo puede esto impactar a nuestra nación Guatemala. Pero, para entender ese día, es importante entender sobre el precursor, aquel que le preparó el camino, estamos hablando de Juan el Bautista.

Mateo 3:1-10 dice: En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea. Decía: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.» Juan era aquel de quien había escrito el profeta Isaías: «Voz de uno que grita en el desierto: Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas. » La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre. Acudía a él la gente de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región del Jordán.Cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán. Pero al ver que muchos fariseos y saduceos llegaban adonde él estaba bautizando, les advirtió: « ¡Camada de víboras! ¿Quién les dijo que podrán escapar del castigo que se acerca? Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento. No piensen que podrán alegar: “Tenemos a Abraham por padre.” Porque les digo que aun de estas piedras Dios es capaz de darle hijos a Abraham. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

 Juan el Bautista era un predicador valiente, él no estaba predicando en un lugar con mucha agua, en mucha abundancia, con mucha prosperidad, sino estaba en el desierto y allá llegaba la gente a escuchar a este hombre, al más famoso predicador de la época. Recuerde que a los judíos lo importante no era la sinagoga, era el templo y era allí donde llegaba la gente. Juan el Bautista era alguien excéntrico, raro, al que la gente llegaba a escuchar. Y llegó a impactar a su generación, pero no era un predicador como aquellos que diluyen el Evangelio fácilmente. Yo creo en la prosperidad, es más, yo creo que debemos prosperar, porque mientras más tenemos, dice la Escritura, que Dios nos da el poder para hacer las riquezas y también dice “a los ricos de este mundo, mándales que sean generosos en buenas obras”. Yo creo en la prosperidad, pero no creo diluir el Evangelio de Jesús y centrarlo en la prosperidad. Que porque usted entregó su vida a Cristo, va a prosperar, los haraganes no prosperan, aunque se declaren hijos de Dios. Dios solo prospera al esforzado.

Aquí en primera fila tenemos a una licenciada en informática y administración de negocios, que con cuatro hijos decidió estudiar y ya se graduó, pero no por ser hija de Dios llegó hasta alcanzar el título de licenciada. No, hubo esfuerzo, hubo sacrificio. Ahora es toda una profesional, ejemplo para sus hijos. Juan el Bautista, no era de aquellos que diluían el mensaje de salvación, es más, no era el que se ponía y decía aquí están los beneficios: sanidad total, a usted nadie lo va a tocar, jamás se va a enfermar, no se va a morir.

Y hay gente que se para en un púlpito y dice que nunca verá la muerte. El Evangelio de Jesús no es eso, nuestra esperanza no es una vida eterna en este cuerpo terrenal, aún Lázaro que fue resucitado se murió, aún todas las personas que fueron sanadas por Jesús murieron. Juan el Bautista era un predicador que predicaba el arrepentimiento de pecados. Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca. Era un predicador valiente, creo que nosotros también debemos señalar el pecado, pero debemos de gritar más fuerte el amor de Dios. A la iglesia se le conoce allá afuera por lo que está en contra, pero no se le conoce por lo que está a favor de, y realmente estamos a favor del amor de Dios. Es más, el Evangelio es amor, tanto amor que Dios envió a su Hijo Jesús a morir en la cruz del Calvario. Usted y yo somos pecadores. Yo siempre digo que ni la abuelita que uno ve y comenta que jamás tuvo un mal pensamiento. Ni siquiera cuando la vemos sudar y creemos que suda agua bendita, puede decir que jamás ha pecado. Con un mandamiento que hayamos quebrantado somos culpables de quebrantar toda la ley de Dios.

No pudimos cumplir con la ley del Antiguo Testamento, es más, Adán y Eva, la creación de Dios, desobedecieron y comen del fruto y su castigo no fue el trabajo, era que la tierra perdía su fuerza, que se incrementarían los dolores de parto. Ellos ya trabajaban, ya cuidaban el jardín del Edén, su castigo fue que rompieron la perfecta relación que tenían con Dios. Es más, el primer hijo nacido de humanos, Adán y Eva, fue Caín, se levantó y mató a su hermano Abel, porque la maldad está enraizada en el corazón del hombre, desde el día en que Adán y Eva comieron del fruto y conocieron lo que era el bien y el mal y fueron como Dios en ese sentido.

Aparece Jesús. Dios que se viste de carne y huesos, que se viste como nosotros, que habita entre nosotros, tentado en todo pero sin pecado, el único ser humano cien por ciento hombre, cien por ciento Dios que cumplió con toda la ley, llenando así el único requisito que el Antiguo Testamente establecía: sin derramamiento de sangre no hay perdón de pecados, y Jesús se convierte en el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y entonces muere en esa cruz, en su lugar. Él le dice: tú, eres el pecador, tú estás condenado. Yo cambio lugares contigo, yo moriré en tu lugar y la ira de Dios se descarga sobre el sacrificio de Jesús. Y ese sacrificio aplaca la ira de Dios. Y a través de la fe en Jesús, ahora usted y yo tenemos un regalo tan grande que se llama el perdón de pecados, no por nuestras obras sino por las obras de Jesús.

Juan el Bautista estaba proclamando un Evangelio de arrepentimiento de pecados, no un evangelio light, no un evangelio simple y sencillamente que solo proclama los beneficios. Tan así fue que paró encarcelado. Vamos a Mateo14:1-12, vea la valentía de este hombre. En aquel tiempo Herodes el tetrarca se enteró de lo que decían de Jesús, y comentó a sus sirvientes: « ¡Ése es Juan el Bautista; ha resucitado! Por eso tiene poder para realizar milagros.» En efecto, Herodes había arrestado a Juan. Lo había encadenado y metido en la cárcel por causa de Herodías, esposa de su hermano Felipe. Es que Juan había estado diciéndole: «La ley te prohíbe tenerla por esposa.» Herodes quería matarlo, pero le tenía miedo a la gente, porque consideraban a Juan como un profeta. En el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos; y tanto le agradó a Herodes que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera. Instigada por su madre, le pidió: «Dame en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista.» El rey se entristeció, pero a causa de sus juramentos y en atención a los invitados, ordenó que se le concediera la petición, y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Llevaron la cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, quien se la entregó a su madre. Luego llegaron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo y le dieron sepultura. Después fueron y avisaron a Jesús.

Y aquí empieza la historia, el día en que Jesús comenzó a predicar. Fue hasta en este momento cuando fueron y le avisaron a Jesús que Él hizo algo que nos enseña lo que debemos hacer por nuestra nación Guatemala, por nuestro mundo. Eso está en Mateo 4:12-17. Aquí vemos el día en que Jesús comenzó a predicar Y este es el último pasaje que vamos a compartir: Cuando Jesús oyó que habían encarcelado a Juan, regresó a Galilea. Partió de Nazaret y se fue a vivir a Capernaúm, que está junto al lago en la región de Zabulón y de Neftalí, para cumplir lo dicho por el profeta Isaías: «Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; el pueblo que habitaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas la luz ha resplandecido.» Desde entonces comenzó Jesús a predicar: «Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca.» Estamos viviendo en densas tinieblas, pero no nos damos cuenta, usted vive en medio de densas tinieblas, pero hoy está toda la luz junta en la asamblea de Fraternidad Cristiana de Guatemala. Allá afuera hay densas tinieblas.

Uno de nuestros jóvenes graduados en el Liceo Bilingüe Fraternidad Cristiana, el Liceo Fráter, ya es arquitecto, está estudiando su maestría, tiene su empresa de 3D, tiene entre sus clientes a Cementos Progreso, entre otros. Fue a la Universidad Rafael Landívar, entra y en el primer semestre es sorprendido con las palabras de sus amigos que le decían sos el primer chavo que conocemos en la vida que no utiliza, cuando habla, malas expresiones. El mundo vive en densas tinieblas, pero usted y yo estamos saboreando la luz de Jesús y olvidamos lo que significa estar lejos de Él. Jesús fue esa gran luz que resplandeció sobre las densas tinieblas de una ciudad llamada Capernaúm, es decir, una ciudad llamada “tierra de paganos”, Dese cuenta que Él se mudó cuando supo que Juan estaba encarcelado y había sido asesinado y se va a vivir a Capernaúm, dice el versículo 16 en Mateo 4 el pueblo que habitaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblasla luz ha resplandecido.

¿Cuál era esa ciudad de Capernaúm? ¿Qué tiene que decirnos hoy? Lea lo que encontré. Era una ciudad que se situaba en la orilla noroeste del lago de Galilea y un poco al este del lugar donde el río Jordán desemboca en el lago. Se mencionan los nombres de Zabulón y Neftalí, porque eran dos tribus de Israel cuyo territorio se situaba entre el lado de Galilea y el Mar Mediterráneo. Este territorio era habitado tanto por judíos como por muchos paganos.

El día que Jesús empezó a predicar no lo hizo frente a un montón de judíos, lo hizo en tierra de paganos, en la tierra de Capernaúm, en medio de la gente que no reconocía a Dios como el Creador. En medio de la gente que se burlaba de aquellos que guardaban el pacto de la circuncisión, que se burlaba de aquellos que el día sábado tenían el día de reposo. Fue ese lugar tan difícil que Jesús escoge para ir a brillar y ser la luz. Capernaúm no presentaba las ventajas de Jerusalén, donde estaban todos los fariseos, los saduceos. No es lo mismo estar predicando aquí, que alguien le diga que tiene que ir a predicar a Pajapita, San Marcos. Una iglesia con techo y lo demás destapado. Como diría un pastor que murió hace muchos años, decía todo el mundo tiene llamado hacer misionero de Latinoamérica hacia Estados Unidos, muy pocos piden ir a Pajapita.

Jesús no vino e hizo un estudio de mercadeo para quedarse en Jerusalén o irse a Capernaúm, simplemente hizo una cuestión, vio donde estaban las tinieblas y se fue a Capernaúm, tierra de paganos. Necesitaba tinieblas, porque Él era la luz. Tuve el privilegio de estudiar Biblia en un instituto que se llama Cristo para las naciones, y el eslogan no solo es nuestro nombre sino nuestra misión, en Dallas, Texas. La mayor experiencia de esos dos años no solo fueron los libros, no solo las competencias de leer veinte capítulos diarios, no fue únicamente los hobbies de irnos a meter a las librerías cristianas, comprar libros, de los teólogos prominentes que admirábamos. Sabe cuál era nuestro mayor aprendizaje fuera de este, la interacción con tantas culturas. Ahí conocí amigos, no solo de Estados Unidos, de la India, de la China, de Bangladesh, de Croacia.

Jesús es la luz, dice que la luz resplandeció sobre las densas tinieblas, Juan 8:12 dice Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: –Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino tendrá la luz de la vida. Jesús es la luz, eso es lo que usted y yo creemos y no andamos en tinieblas, la luz aniquila a las tinieblas y expone la realidad, saca a la luz los errores, los pecados. El Evangelio de Jesús tiene dos rostros, el de la condenación para aquel que no lo recibe y el rostro de la salvación para aquel que recibe. Juan 3:16 Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Y esta es la condenación dice el versículo17, que la gente no ha querido creer, porque no querían que sus obras malas fueran expuestas.

Cualquier persona que está viviendo una vida lejos de Dios y está aquí sentada no puede estar tranquila, porque la luz expone y la predicación lo confronta a uno y a veces la gente que está aquí sentada y no es creyente dice: usted pastor como que mi pariente habló con usted, porque está hablando a mi necesidad. Es ese es mi problema. Cabal es el trago. No, son las mujeres, es el robo, es la haraganería, es la vanagloria, el orgullo. Es la falta de perdón, mi problema son mis pensamientos, estoy atado a este vicio, no puedo dejar de hacer esto. La luz expone y duele y muestra lo sucio, pero lo bueno de todo esto es que Cristo Jesús murió en la cruz del Calvario para que su suciedad fuera convertida en una pureza, en un color blanco, tan blanco como la nieve y esa es la esperanza que predicamos nosotros. El más grande de los pecadores, como quiera llamarse, puede venir a Cristo Jesús y recibe el perdón y el regalo de la vida eterna.

Mi esposa se vistió un día y se puso el suéter al revés, es decir las costuras por fuera, pero no solo al revés sino al revés y al revés, andaba con la etiqueta al frente. Ella feliz se fue a dejar a los niños al colegio, se bajó a saludar a la gente, tal vez pensaron que estaba implantando una nueva moda o algo así. Realmente cuando no hay luz vivimos mal, vivimos al revés, a lo bueno le llamamos malo y a lo malo le llamamos bueno. Con mis amigos del colegio, para el seminario, varios se pusieron bien borrachos. Yo fui a cenar con mis papás, luego fui a acompañarlos un rato. Fui a encontrar a algunos tirados sobre la grama, pero una mamá que estaba allí decía tan lindo mi hijo, como cuida a los bolos. Una fiesta sin tragos dicen que no es fiesta, lo que pasa es que no saben cómo los cristianos disfrutamos de cualquier reunión sin una gota de alcohol y la pasamos bien. No necesitamos del alcohol para que nos desinhiba o nos haga expresivos o cariñosos, simple y sencillamente tenemos la marca de Cristo Jesús que nos manda a dar la vida por los demás como Él lo hizo.

Todo esto que está pasando. Jesús estaba predicando “arrepiéntanse porque el reino de los cielos está cerca”, la predicación de Cristo. No fue un infomercial. Los beneficios de venir a Cristo son: jamás se enfermará. Sí, abrace al que tiene ébola, béselo. Si, toque su sudor, tranquilo, Nada le pasará. Eso no dice la predicación del Señor sino era “arrepiéntanse porque el reino de los cielos está cerca.” Dios va a gobernar sobre el mundo entero. El arrepentimiento, el creer en el sacrificio de Jesús es la puerta de entrada a la salvación, a la vida verdadera, a la vida eterna. Todo lo que hemos compartido de Capernaúm era una promesa, estaba citando, en el libro de Mateo, a Isaías 9:1-2 que dice A pesar de todo, no habrá más penumbra para la que estuvo angustiada. En el pasado Dios humilló a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pero en el futuro honrará a Galilea, tierra de paganos, en el camino del mar, al otro lado del Jordán. El pueblo que andaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas la luz ha resplandecido. Había llegado la luz no con un infomercial, había llegado la luz diciendo si te pegan en una mejilla, pon la otra, había llegado la luz diciendo aquel que quiere vivir debe morir.

Había llegado la luz diciendo el que quiera seguirme debe negarse a sí mismo, tomar la cruz y venir pos de mi todos los días. Había llegado a la luz a una tierra que se llama Capernaúm, esa tierra donde la gente era pagana, lejos de Dios. Proverbios 28: 13 dice Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón. Y esto es lo que predicamos nosotros: arrepiéntase de sus pecados porque el reino de los cielos está cerca. Jesús no inició su ministerio en Jerusalén, comenzó a predicar públicamente en Capernaúm, tierra de paganos. Su primera predicación fue en un lugar de densas tinieblas pero allí resplandeció la luz de Jesús.

Usted puede decir que bueno pastor, todo lo que hemos hablado, pero ¿qué tiene que ver conmigo? La pregunta que quiero hacerles es ¿cuál es su Capernaúm? Es más, pregúntese ¿Cuál es su Capernaúm? Porque hoy está en su Jerusalén, está en el templo, en el lugar donde es muy fácil alzar las manos al cielo y adorar, donde todo el mundo lo saluda con un abrazo y un beso, aunque sea desconocido le sonríen y lo apoyan. ¿Pero cuál es su Capernaúm al salir de aquí? El Capernaúm donde la gente vive en tinieblas. Vivir en tiemblas es lo peor que le puede pasar a uno. Este lugar sin luces y de noche es un atentado, los que hemos estado aquí andamos sufriendo y si cargamos celular lo sacamos y ponemos la luz, porque no se mira sin luz.

La gente que está allá afuera no tiene la luz de Jesús, no puede distinguir entre el bien y el mal, todo es relativo, todo es normal y el mismo dicho de decir que no existen absolutos, ya es un absoluto, pero la gente no se da cuenta que lo relativo no existe. Cualquiera que quiera estacionarse en un parqueo y se va a estacionar y alguien se le mete, le dice ¿por qué se va a estacionar allí? – este parqueo era mío-. Porque existe el absoluto del derecho que yo vine antes. Sí existen y están en la Biblia. ¿Cuál es su Capernaúm, a quiénes y cómo debe brillar? Mateo 5:14-16, Jesús lo dijo, Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse. Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa. Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo. Este es el mensaje que yo quiere que usted se lleve, allá en su Capernaúm tiene que brillar.

La vida es más que prosperar, no le digo no prospere, prospere y riegue bendiciones, pero la vida es más que prosperar, la vida es más que tener un título por muy alto que usted obtenga título o posición. El día que usted se muera ni a su funeral van a poder llegar todos, porque tendrán que seguir con el día a día. ¿Sabe qué es la vida? Una carrera de relevos de cristianos honrando a Dios, entregando a la siguiente generación la estafeta de la fe, para que ni siquiera tenga que haber policía, porque el corazón del hombre está rendido a Dios, y las calles son seguras.

Tres cosas que quiero dejarle para que usted se lleve, que hacer a la luz de este tema: Estudie en La Facultad de Liderazgo y durante 8 meses, una hora y media a la semana va a aprender sobre los fundamentos básicos de su fe cristiana. Si usted no ha estudiado, pase a los Centros de Información, inscríbase, la ofrenda es de Q25 le incluye su manual. Aprenda de Dios. Aprenda y conozca la visión de su iglesia. Conozca cómo puede llegar a ser un líder, un discípulo de Jesús comprometido con Su obra. El entrenamiento es importante, somos como el Ejército, porque somos soldados de Dios, soldados de Jesús y debemos ser capacitados.

Yo crecí conociendo bases militares por el ahora coronel retirado Roberto Trejo y los líderes principales, en el inicio de la Fráter, nos íbamos al Puerto de San José, a la base militar, iba a ver dónde tiraban a la gente sin nada para prepararse para ser paracaidista y luego ver los aviones en la pista y despegar, con todos los que se iban a lanzar. Era un torneo y tenían que tocar un disco con el pie al caer. Y mirábamos como venían descendiendo los paracaidistas. Cuando caía corría toda la gente, eran sus parientes. Eso solo se puede hacer con entrenamiento.

Para brillar allá fuera, hay que conocer esto, nuestro norte, nuestro jefe es espiritual, que nos guía en el día a día.

La segunda cosa, además de estudiar en la Facultad de Liderazgo, conéctese en una célula. Las células son grupos pequeños de miembros de la Fráter que se reúnen por las casas, precisamente a edificarse uno a otros y evangelizar. En los centros de información usted puede ver la que más cerca le queda. Ubíquese, hay para Jóvenes, Jóvenes Adultos, Matrimonios, Familiares, en la de matrimonios y ahí en algunas células van varios bebés, porque son matrimonios jóvenes. Conéctese en una célula, el que está solo está solo porque quiere en una iglesia como la nuestra. Tienen familia espiritual por la casa, allá en la zona 18, allá en la zona 21, zona 12, en todo lugar, conéctese en una célula. Usted y yo estamos de paso y que nuestro paso por este mundo deje lágrimas cuando nos muramos, que nos extrañen porque marcamos la vida para bien.

Tercera y última cosa. Brille con sus obras en todo lugar. Hay lugares donde usted ya no escoge brillar. Donde usted anda debe andar brillando, porque nosotros somos la luz del mundo, no somos “on-off, encendido-apagado, somos la luz del mundo, dondequiera que estemos. Eso no significa que no seamos pecadores, que no hayamos fallado. Es más, la Biblia dice que si uno peca abogado tenemos ante el padre, pero ya no fingimos el pecado, somos llamados a ser santos. Brille con sus obras en todo lugar, en la casa, en el vecindario, trabajo, calle, gimnasio, colegio, universidad. Yo he estado sentado a la mesa con gente que no son creyentes, porque me llevó alguien a un restaurante y me senté con los dueños del lugar que son franceses, y empiezan a beber. Me preguntan qué bebo, y pido agua pura, porque yo debo ser luz, no encandilar.

He escuchado cristianos que alguien saca una cerveza y dicen luego satanás apártame de mí, los borrachos no heredarán el reino de los cielos. Tranquilo. Tal como lo hice con mi suegro, mi esposa me dijo que su papá no aceptaba mucho a los cristianos, peor con los pastores o hijo de pastor. Le dije que no le dijera que era hijo de pastor, que soy hijo de papá. El día que mi suegro se enteró, ni siquiera éramos novios, ya no me podía sacar de su corazón, porque había brillado. Cuando llegaba con su carro, corría a abrirle el portón. Si estaba lloviendo me mojaba con tal de que no se mojara. Me decía, quiero a las diez a mi hija, a las diez menos cinco se la estaba entregando enterita. Cuando alguien ve nuestras buenas obras, ahora mi suegro va a una iglesia cristiana de su cuñado, se está congregando y es un hombre de fe. Haga brillar su luz, brille con sus obras en todo lugar.

Escoja su Capernaúm, tenemos miembros de la iglesia, mujeres ya ancianas que su Capernaúm es su casa, que la abren y en el garaje dan clases gratis a niños. ¿Cuál es su Capernaúm? Yo tengo esposa, porque alguien fue luz para Aixa. Alguien le enseñó que la vida era diferente y esa luz le demostró la inmundicia de su pecado. Mientras esta amiga iba a traerla a sus casa, todos los días la llevaba a la universidad iban oyendo a cantantes que han marcado con su música, hablaban de temas que edificaban. Mi esposa veía en su amiga una diferencia y en sus papás un amor a muerte, hasta el día de la muerte, un compromiso total, pasar caminando y ver en la casa en una almohada colocada una tarjeta y decirle ¿qué es eso? Ah mi papá que siempre le deja algo a mi mamá.

La luz es algo de lo que usted y yo nos hemos acostumbrado, pero allá afuera su normal, es o extraordinario. Que Dios nos conceda, como leímos en Mateo 4:16, “El pueblo que habitaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblasla luz ha resplandecido. Que digan el condominio tal y tal vivía en la oscuridad, pero ahora vive en la luz por usted.

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