¿Qué fue lo que su venida nos trajo? Parte 1 (Código 2014-393) – Radios Fráter
  • diciembre 21, 2014

¿Qué fue lo que su venida nos trajo? Parte 1 (Código 2014-393)

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Cada vez que uno sale de viaje, si tiene niños pequeños, cuando regresa le preguntan ¿qué me trajiste papi? ¿Qué me trajiste mami? Todos esperan recibir algo, cuando van creciendo ya le hacen el feo a la playera de Disney que les trajo, entonces dice usted, no más regalos, ahora mejor les doy en efectivo y que compren ellos lo que quieran, donde quieran si es que les alcanza. Todos sabemos que Jesús vendrá otra vez, pero no la hora que vendrá por su iglesia, no sabemos ni el día ni la hora en que Jesús nació, pero es en diciembre que se habla mucho de su nacimiento y por eso aprovechamos para recordar a todos que Jesús nació en Belén. En diciembre es común escuchar – después de una conversación y despedirnos- ¡Feliz Navidad¡ Pero ¿qué significa Navidad?, para muchos representa el tiempo de fin de año en donde muchos se van a recuperar de las pérdidas en sus negocios durante el año, desde el Día de Acción de Gracias a finales de noviembre hasta Navidad.

La mayoría de negocios en Estados Unidos logran vender en esas pocas semanas más o menos el 33 por ciento de todos sus productos. Así que para muchos, la Navidad hoy en día es una época de recuperación, de vender y otros de comprar, endeudarse y empezar enero sin plata y con muchas deudas. Para muchos la Navidad representa el tiempo de fin de año en el que hay que decorar la casa con luces de colores, arbolitos alegres, regalos y la cena familiar del 24 de diciembre con los tamales, en Guatemala se estila comer los deliciosos tamales, muchos ya empezaron a comerlos. Se comen con los pirujos, chocolate caliente, las uvas, las manzanas, los juegos pirotécnicos. Realmente en Guatemala el dinero se quema y se va como humo, por tanto cohetes o “cuetes” como decimos acá, tantas bombas y paquetes de luces que literalmente hacen que nuestro dinero se vuelva humo. Así que piense cuando los esté comprando.

Pero ¿realmente qué es la Navidad? La palabra Navidad viene del latín Nativitas que significa nacimiento. La palabra Navidad al buscarla en el diccionario nos dice que es el nacimiento de Jesucristo, cualquier diccionario se lo dice. La Navidad es el nacimiento de Jesucristo, celebrarla es celebrar Su nacimiento y esto nos presenta varias interrogantes ¿por qué nació Jesús? ¿Para qué Dios se hizo hombre y habitar entre nosotros? ¿Qué lo hizo dejar su gloria y venirse a meterse a la escoria de la Tierra? ¿Qué fue lo que su venida nos trajo? Busquemos una porción de la Escritura para responder a la pregunta ¿qué fue lo que su venida nos trajo?

La porción de la Escritura que vamos a leer es aquella en la que profetiza el sacerdote Zacarías, padre de Juan el Bautista, luego de pasar mudo durante todo el embarazo de su esposa. ¿Se quedó mudo su esposo cuando usted estuvo embarazada? Tal vez se quedó mudo porque estaban solteros, cuando están solteros y le dice la mujer al novio: estoy esperando. Todavía le dice ¿esperando qué?. Zacarías se quedó mudo por nueve meses, usted dirá dichosa Elisabet con un esposo mudo por nueve meses, pero hay esposas que tienen esposos mudos todo el tiempo, ya no les dirige la palabra. Zacarías no creyó la promesa del ángel que se le apareció, que le dijo que su esposa daría a luz a un hijo y por eso se quedó mudo.

Con esto en mente, leamos Lucas 1: 57-63, Cuando se le cumplió el tiempo, Elisabet dio a luz un hijo. Sus vecinos y parientes se enteraron de que el Señor le había mostrado gran misericordia, y compartieron su alegría.A los ocho días llevaron a circuncidar al niño. Como querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, su madre se opuso.—¡No! —dijo ella—. Tiene que llamarse Juan. —Pero si nadie en tu familia tiene ese nombre —le dijeron.Entonces le hicieron señas a su padre, para saber qué nombre quería ponerle al niño. Él pidió una tablilla, en la que escribió: «Su nombre es Juan.» Y todos quedaron asombrados. 

Que dilema se presenta cuando hay que ponerle nombre a un niño, si se da la oportunidad que opinen, todos opinan, pongámosle Balbina, porque así se llamaba la abuela, pongámosle Andrónico, porque así se llamaba el tío. Pongámosle Pablo, pongámosle Margarita, si es niña. Cada quien opina y después de una larga discusión se pone el nombre que seleccionan y tanta discusión para que el niño crezca siendo conocido como “el Chato”, típico, en vez de decirle Anabela le dicen “la Tiquis”, le ponen nombre y apodo. Cuando Zacarías escribió el nombre de Juan en la tablilla, todos quedaron asombrados. Al instante se le desató la lengua, recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios. 

Qué bueno que todos usemos la lengua para alabar a Dios y no solo para pelar al gobierno, no solo para criticar al pastor, no solo para hablar mal de la suegra o de la cuñada. Tenemos que aprender que si Dios nos desata la lengua es con un propósito principal: alabar a Dios, deje de contar chistes, deje de quejarse por todo, alabe a Dios. Dele gracias a Dios. Ayer escribía un tuit que decía: “hay muchos angustiados porque están tratando de comprar lo que desean y nos les alcanza”. Es mejor dar gracias a Dios por lo que sí tenemos y estar agradecidos, en vez de estar quejándonos por lo que quisiéramos tener.

El problema de la gente hoy en día no es que necesite más dinero, lo que necesita es tener menos deseos, si usted se viera al espejo y estuviera agradecida por lo que Dios le dio estaría feliz y contenta. Pero no, no está contenta, se cambia el color del pelo, el estilo del pelo, se hace esto, se hace lo otro para poder estar contenta, según usted, y le sale caro, después no tiene ni para comprar una aspirina. ¿Qué más dice? Todos los vecinos se llenaron de temor, y por toda la región montañosa de Judea se comentaba lo sucedido. Quienes lo oían se preguntaban: ¿Qué llegará a ser este niño? Porque la mano del Señor lo protegía. Si algo tenemos que entender es el poder de Dios para hacer milagros. En primer lugar, Zacarías ya era un hombre de edad avanzada y su mujer era estéril. Así que si usted ya está avanzadito y su esposa está estéril, hay esperanza. Haga el intento y si no me cree, pídale a Dios. La Biblia dice: hasta ahora nada han pedido, pidan y recibirán. He visto a muchas parejas que no podían tener hijos y llegaron a tenerlos, Dios los bendice. El caso excepcional de Abraham, llegó a ser padre de familia, padre de Isaac, a los 100 años y Sara a los 90, ¿cómo lo hicieron? igual que todos pero con la ayuda de Dios. Dios responde.

Zacarías padre de familia pero además me gusta lo que dice acá: ¿Qué llegará a ser este niño? ¿Ya se preguntó usted eso? Si tiene hijos chiquitos o si ya no los tiene probablemente tenga nietos chiquitos, hágase la pregunta ¿qué llegará a ser este niño?, porque todo niño cuando es chiquito tiene el potencial de llegar a serlo, pero mucho dependerá de lo que nosotros los adultos le inculquemos, del ejemplo que nosotros los adultos le demos a ese niño, porque si ve a sus padres y a sus abuelos tirándose los platos, gritándose en público y haciéndose daño con la lengua, ese niño crecerá y se convertirá en otro personaje violento.

Muchos que están en las cárceles pagando las consecuencias de sus crímenes pudieron llegar a ser otra cosa diferente, por eso es tan importante que a nuestros niños, sean hijos, sean nietos, sean sobrinos o vecinos los traigamos a la iglesia, porque aquí colaboramos con los papás enseñándoles principios y valores cristianos. ¿Qué llegará a ser este niño? Es una buena pregunta y luego la gente decía Porque la mano del Señor lo protegía. Nosotros protegemos a nuestros hijos, a veces los sobreprotegemos, pero más importante que protegerlos es asegurarnos que la mano del Señor los proteja, porque esa protección los guardará de todo peligro en toda una vida.

Luego que se le soltó la lengua a Zacarías, este empezó a profetizar, es en esta porción de la Escritura en que encontramos lo que la venida de Jesús trajo a la humanidad. Lucas 1:67-75 “Entonces su padre Zacarías, lleno del Espíritu Santo, profetizó: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. Nos envió un poderoso salvador en la casa de David su siervo (como lo prometió en el pasado por medio de sus santos profetas), para librarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen. Quizá usted como maestro es aborrecido porque sorprendió a alguien copiando el examen, o quizá por ser un jefe exigente que no permite llegadas tardes o salidas temprano que desaprovechan la productividad que deben tener en la empresa, o quizá es un trabajador que cumple con su labor, honrado, que no roba como los demás.

Sí, a veces por hacer las cosas bien nos creamos enemigos, gente que nos aborrece, pero ponga atención a esta promesa, Zacarías dice que Jesús vino para librarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen. Despreocupémonos porque el Señor se encarga de librarnos de esos enemigos estamos bien protegidos y cuidados por el Señor.

Sigue diciendo: para mostrar misericordia a nuestros padres al acordarse de su santo pacto. Otra razón de su venida, mostrar misericordia a nuestros padres. Recuerde que misericordia es no dar el castigo que sí se merece. Si fuera por nuestras acciones estaríamos condenados a la muerte, pero por su misericordia Dios envió a Jesús para darnos perdón, darnos vida. Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor.

 Si algo es agobiante hoy en día en el ser humano es estar atado al temor. Siempre el futuro de nuestros temores es más grave que el futuro de nuestras realidades, casi siempre nos imaginamos -por los temores que tenemos-, que las cosas van a ser peores y pasamos la noche en vela, en insomnio, imaginándonos que vamos a perder la casa, que vamos a perder la empresa, que vamos a perder a la pareja, a los hijos, la libertad, que nos van a acusar, que nos van a condenar, que nos van a destrozar. El futuro de nuestros temores siempre es más grave que el futuro de nuestras realidades, por eso Dios vino a librarnos del temor, dice también la Biblia que por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, Él también participó de los mismos, es decir que se hizo carne y sangre, se hizo humano para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte y librar a los que por el temor a la muerte estaban toda la vida sujetos a esclavitud.

Hay muchos temores, los médicos los llaman fobias. Por eso hay quienes entran a un elevador y se sienten angustiados porque piensan que se va a trabar el elevador, que se van a quedar allí, se van a asfixiar, se van a morir y van a encontrar la calavera de uno ahí, porque tienen claustrofobia. La gente que le tiene miedo a los espacios cerrados, otros le tienen miedo a los espacios abiertos, no pueden estar en un campo porque sienten que se van a quedar ahí, que no van a poder caminar al otro extremo, a eso le llaman agorafobia y a los que tienen horror al agua le dicen hidrofobia, fobia de todo. Hay suegrofobia, hay matrimonofobia, hijofobia, hay quienes tienen miedo a tener hijos, a casarse, a llegar a la vejez. No se preocupe, envejezca contento. Sea un viejito bonito, no rebonito, sea usted una persona que no le tiene miedo a nada.

Hace muchos años estábamos con mi esposa en los primeros años de matrimonio, vivíamos en Miami, teníamos una vecina cubana y de pronto esa vecina empezó a dar de gritos en horas de la madrugada. Pensé a saber quién se le metió, yo muy valiente me atreví entrar a su apartamento, mi esposa detrás de mí -por supuesto-, la encontramos arrinconada con una cara de espanto. No miraba a nadie, y les pregunté ¿qué te pasó? y me dijo: una cucaracha. Ahí la diagnostiqué como una mujer con cucarachofobia. Es terrible, suelte un ratón en una sala de mujeres o de hombres porque también es horrible. Un día fui a sacar un saco al clóset y encontré un ratón blanco en el saco, sentí cosa. En ese momento expulsé a todos los ratones blancos, mascotas del pastor Alex.

Jesús nos vino a librar del temor a la muerte, no de la muerte porque como yo le digo con propiedad, usted se va a morir, pero viva sin temor a la muerte, porque cuando usted vive sin temor a la muerte, usted disfruta el día de hoy y así pasarán décadas y usted vivito y coleando, feliz y contento, porque está libre del temor. Aquellos que están sujetos al temor, todos los días mueren, todos los días sufren, un dolorcito de cabeza y el temor les hace pensar que tienen un tumor en la cabeza. Por eso los médicos llaman a esas enfermedades psicosomáticas, porque son enfermedades que uno se imagina y por el poder mental que uno tiene hasta hace que se sientan las cosas y por eso hay médicos que le recetan a sus pacientes medicinas que son pastillas de azúcar que no tienen nada, pero la gente se cura o vuelve por otras.

Libres del temor, esa es una las grandes cosas que Jesús nos trajo: ser libres del temor. Al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos. Si Dios nos libra es con un propósito muy claro: servirle. Si usted no sirve no sirve, y si usted sirve, sirve. Cada vez que usted sirve a un cliente en la tienda donde trabaja, a un cliente en el taller donde trabaja, a un paciente en la clínica donde trabaja, cada vez que usted ayuda a alguien, usted está sirviendo al Señor. Jesucristo dijo: aunque sea un vaso de agua que han dado, en mi nombre, a un sediento, a mí me lo hicieron. Por eso cuando tratamos a la gente como si fuera el mismo Señor que está presente, estamos haciendo la mejor obra. Por eso es injusto que un mecánico en vez de arreglar bien los frenos de un carro, los deje iguales y el pobre cliente se vaya a estrellar.

Tenemos que hacer las cosas, no como para los hombres sino como para Dios. Dios nos ha llamado para que le sirvamos en nuestro trabajo, en nuestro oficio y por supuesto dentro de la iglesia, dentro de la sociedad con nuestro tiempo, talento y tesoro. Con todo lo que sabemos hacer, nosotros servimos. Por eso a todos los trabajadores del Estado les llaman servidores públicos, cada vez que usted llega a cualquier ministerio, a cualquier dependencia del Estado usted tiene ahí trabajando a un montón de servidores suyos, ellos lo van a servir. Lo que pasa que no saben, porque no tienen conciencia de lo que es servir.

Por eso se han enseñado conceptos como calidad total. Así, calidad total, servir bien, hacer las cosas bien. Si todos hacemos las cosas bien, vamos a cumplir el principal y más grande mandamiento que Jesús nos dio: amar a Dios con todo nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas y al prójimo como a nosotros mismos. Cuando tratamos al prójimo como a nosotros mismos estamos cumpliendo el más grande de todos los mandamientos. Para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. Dos conceptos muy importantes hoy en día, si todos servimos con santidad, quiere decir que vamos a ser consagrados a Dios. Una persona santa es una persona diferente, es una persona consagrada a Dios y que hace las cosas como para Dios, viviendo en su presencia todos nuestros días.

¿Cómo se comportaría usted si literalmente Jesús bajara hoy y le dijera voy a pasar contigo una semana, y usted lo recibiera en su casa? ¿Qué música escucharía usted en su casa si de veras tuviera a Jesús ahí? ¿Qué bebidas bebería usted en su casa si de veras Jesús estuviera ahí con usted? ¿Cómo hablaría usted de la gente si de veras Jesús estuviera ahí con usted? Por eso cuando vivimos en su presencia todos los días, nuestro hablar tiene que ser diferente, nuestro actuar tiene que ser diferente. Yo le quiero asegurar una cosa, usted no mira que Jesús está con usted, pero Él está con usted, Dios está con usted, Dios está allí donde usted está, o ¿cree que Dios está con aquel que tiene una casa preciosa, una mansión? No. En el ranchito donde usted vive, ahí el Señor está con usted. A Él no le importa el tipo de casa que usted tenga o carro que usted maneja o el tipo de ropa que usted viste, pero si usted es un hijo de Dios, Dios está con usted y si mantenemos esa conciencia, nuestra vida va a ser diferente. Si, usted trabaja como rutero, como visitador, como viajero y anda lejos en el interior del país o lejos fuera del país, y usted cree que está solo, está engañado, Dios está con usted y por eso lo que usted mira por la tele, lo que usted mira en su IPad, en su teléfono, lo que habla, lo que hace, lo hace en la presencia de Dios, pero usted no se da cuenta que ahí está Dios viéndolo. Hay un ojo que nos ve y ese es el ojo de Dios, en todo lugar.

¿Qué nos trajo entonces nuestro Señor? Ya vimos que nos trajo, en primer lugar, redención. Lucas 2: 25-26 dice, Ahora bien, en Jerusalén había un hombre llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. ¿Cómo debemos aguardar nosotros la redención de Guatemala? ¿Creen que Guatemala será redimida por Cristo? Yo lo creo, creo que tendremos una Guatemala mejor en el 2015 y una Guatemala mejor cada día que pasa si el Señor viene a redimirnos. Ahora bien, llamado Simeón, que era justo y devoto, y aguardaba con esperanza la redención de Israel. El Espíritu Santo estaba con él y le había revelado que no moriría sin antes ver al Cristo del Señor. Qué esperanza la de este hombre, ya era viejo pero dijo: no me he de morir sin ver la redención de Israel. Ojalá nosotros pudiéramos decir con esa misma propiedad no me voy a morir, sin ver que en Guatemala haya justicia para todos, trabajo para todos, paz y seguridad para todos. Dios nos lo conceda, nosotros podemos hacerlo con la ayuda del Señor.

Yo tenía unos 16 o 17 años, era joven, iba con un grupo musical -en el que cantábamos- a una gira por Centroamérica, llegamos a Panamá, no acompañaban varios adultos, uno de ellos era un hombre que se acercaba a los 70 años de edad, era pastor de un pueblecito en Zacapa, pastor de la iglesia de una aldea llamada Jesús María y ahí estaba don Vicente Orellana, en todo el viaje, yendo a Panamá, nos decía que le pedía a Dios que le permitiera conocer allá donde se juntan los dos océanos antes que se lo llevara al cielo. Cuando llegamos al Canal de Panamá y se fotografió y nosotros adolescentes molestones, él ya un hombre maduro, empezamos a decirle: don Vicente, fue un gusto viajar con usted, dijo que quería ver donde se juntaban los dos océanos antes que el Señor lo llevara a descansar, ahora ya lo va a llevar a descansar. Si no amanece mañana, fue un gusto de haber estado con usted.

La verdad es que Simeón tenía la esperanza de no morirse sin ver la redención de Israel. Yo le quiero decir que a lo mejor usted tiene la esperanza de ver un día a su papá bien portado o ver a su hijo transformado o ver su hogar en paz, decir ¡al fin sin deudas! No pierda la esperanza, con la ayuda del Señor eso puede ser cierto, eso puede ser una realidad.

Usted verá a sus hijos consagrados a Dios, su hogar transformado. Eso es importante, la redención. Muchos creían en la época de Jesús que la redención sería política. Recuerdo hace varias décadas que en Guatemala hubo un partido que se llamó Redención, pero era el esfuerzo político, no les fue muy bien, pero el imperio romano había conquistado a Israel, ellos vivían con muchas libertades y debían pagar impuestos a Roma.

El Mesías, palabra hebrea que significa ungido y el Cristo que es una palabra griega que significa ungido, también, era esperado como un libertador político, cuando hablaban de redención se imaginaban que el Mesías vendría a liberarlos de Roma y gobernaría como rey sobre ellos. Pero este no era el plan ni el problema por el que se requería un redentor. Cuando Jesús hizo su entrada triunfal en Jerusalén sobre un pollino, toda la gente salió a aclamarlo y recibirlo porque lo veían como un líder político que venía a libertar a Israel y a devolverle el reino que habían perdido. Ahora eran súbditos, vasallos de Roma. Por eso los hijos de Zebedeo dijeron Señor que podamos sentarnos uno a la derecha y el otro a la izquierda cuando vengas en tu reino. Pero no fue ese el propósito, no fue eso que nos trajo en su primera venida, trajo una redención pero espiritual. La palabra redimir significa liberar a alguien de una mala situación o dolor. Cuando en un sistema judicial disponen que va a haber redención de penas, todos los que están presos y son favorecidos, de esa pena, quedan en libertad.

Este era el tipo de libertad que Israel esperaba, libertad de sus opresores, del imperio romano. La palabra redimir también es rescatar al que está cautivo, pagando una cantidad por ello. Lo que en Guatemala llamaríamos secuestro, que alguien está en lo que se llama rapto o secuestro o alguien está en contra de su voluntad, cautivo, para libertarlo por lo general piden un rescate y el dar el rescate no garantiza que quedará libre, yo he conocido a muchos que han sido secuestrados, pagaron el rescate y lo que encontraron fue el cadáver y algunos nunca encontraron ni cadáver.

En 1996 vimos una película protagonizada por Mel Gibson y titulada en español “Rescate”. Cuando al hijo del dueño de una aerolínea fue secuestrado y le piden que redima a su hijo, es decir, que pague el rescate de dos millones de dólares, pero en medio de la angustia no tiene la garantía de recibir a su hijo con vida, aparece ante las cámaras y ofrece dos millones de dólares para al que dé una pista o encuentre a los secuestradores. Y uno de los secuestradores que es policía ¿habrá secuestradores policías en Guatemala? pero en esa película sí habían. Ante el cambio en vez de dar rescate, da recompensa, para el que descubra a los secuestradores el policía-secuestrador mata a los otros integrantes de su pandilla y va a cobrar la recompensa por haber rescatado al niño que él mismo había mandado a plagiar.

Cuando Mel Gibson escucha una palabra que utilizaba cuando lo llamaba y ve a su hijo en la puerta que reconoce al secuestrador, el niño se orina en sus pantalones del miedo, el papá junta una cosa con la otra y dice: este fue el secuestrador, este policía que tengo enfrente. El policía corrupto saca el arma y desea asesinarlo, pero lo convence que no mate a nadie en la casa sino que vayan al banco por su dinero y después lo mate. Al fin de cuentas, matan al policía corrupto. La redención de Jesús no era política contra los romanos, era una redención espiritual, al igual que hoy, todos eran pescadores y estaban atados al pecado y a las consecuencias devastadoras.

Todo ser humano hoy, es un pecador, mire a su vecino y es un pecador, probablemente está viendo a un pecador que ya fue redimido, era un pecador que estaba atado al pecado, era un hombre que odiaba a todo el mundo, pero Dios lo redimió y ahora ama a todo el mundo. Quizá era una mujer que se emborrachaba todos los días, sola en su casa, como dicen en Guatemala íngrima y sola, pero el Señor la libró de ese enemigo que se llama soledad, rencor y resentimiento, deseo de venganza y ahora ya no chupa ni acompañada, porque el Señor la redimió.

Quizá usted le vio la cara a alguien que era una persona que se llenaba la boca contando cómo estafaba a la gente, comprando productos falsos y vendiéndolos como genuinos y haciendo mucha plata, pero ahora el Señor lo redimió y ahora está libre de la codicia y ahora le vende a usted productos verdaderos. Necesitamos ser redimidos, el pecado nos tiene apretados, oprimidos, explotados y Cristo vino para librarnos de esos enemigos. Por eso Gálatas 3:13 dice Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado de un madero. Eso nos trajo en su primera venida rescate, porque estábamos atados por el pecado, por el mundo, por el diablo mismo. Efesios 1:7-8 dice En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento. 1Pedro 1:18-19: Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados. El precio de su rescate no se pagó con cosas perecederas, como el oro o la plata, sino con la preciosa sangre de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin defecto.

Cuando Jesús vino a la Tierra fue como un cordero sin mancha y sin defecto. Alabemos al Señor porque Él dio la vida por nosotros. Sí, Jesús fue tentado en todo pero sin pecado. ¿Usted cree que a Jesús no lo tentaron las mujeres? vaya si no. Mujeres de los más altos estratos sociales hasta los más bajos arrabales rodearon Jesús. Seguro que cualquier suegra decía, ese está bueno para mi yerno. Claro que fue tentado, lo que pasa que no le pasó las suyas, usted sí cayó en la tentación. A Jesús lo tentaron con propuestas indecentes, económicas, sí, allá en el desierto cuando fue llevado por cuarenta días y cuarenta noches, el diablo dice que lo llevó a un monte alto y le mostró todos los reinos de este mundo y le dijo: todo esto te daré si postrado me adoras, pero Jesucristo dijo no, al Señor adorarás y a Él solo servirás. Jesucristo dijo no, en cambio usted el primer día que cayó en la oficina le dijeron mirá cayó esto, la mitad para vos. Véngase en tu reino, gracias Padre por proveer para mi necesidad. Jesús fue tentado en todo, pero sin pecado. Recuerde, ser tentado no es cometer pecado.

Una cosa es que el pájaro le vuele sobre la cabeza, otra es que le haga nido en la cabeza y usted se deje. Estaba en el IRTRA hace algunos años en las Arecas, un restaurante al aire libre frente de las piscinas, el más viejo de todos, estaba con mis hijos, y ahí los zanates acostumbran a estar entre la gente, entran y comen. De repente llegó un zanate y se paró en mi cabeza, qué creen que le dije: bienvenido señor zanate, quédese ahí. Me lo quité de encima, me estaba aruñando el coco. Igual tenemos que ser nosotros cuando nos llegan pensamientos peligrosos. Los pensamientos peligrosos nos van a llegar, pero lo que tenemos que hacer es espantarlos. Así me dijo un joven que entró al elevador allá en Colombia y dice que entró una mujer preciosa, en ese momento dijo: satanás que lindo te mirás, pero te reprendo en el nombre del Señor. Jesús fue tentado en todo pero sin pecado, por eso Juan cuando lo bautizó en agua dijo: he aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Usted tiene pecado pero ¿quién se lo va a quitar? Solo el Señor, eso es lo que nos trajo Jesús en su primera venida: redención, liberación, poder, libertad. ¿Quién podía cumplir la ley de Dios? ¿Quién podría guardar todos sus mandamientos, quién puede hoy cumplir completa la ley de Dios, quién puede guardar todos los mandamientos y nunca pecar? Ninguno, pero cuando la Palabra nos dice que Dios nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición, nos está diciendo que Él es el único mortal cien por ciento Dios, cien por ciento hombre, que fue tentado en todo pero sin pecado, y nos está diciendo que solo Él podría hacer ese sacrificio perfecto, ese cordero perfecto que moriría en la cruz del Calvario en lugar nuestro.

Jesús nos redimió en la cruz del Calvario, muriendo en nuestro lugar. Usted no tiene por qué tener condenación eterna, por los pecados que ha cometido, porque Jesús ya pagó el rescate y usted puede ser libre, pero Jesús dice todavía: he aquí yo estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré a él, cenaré con él y él conmigo. La pregunta es ¿va a abrir la puerta de su alma para que entre Jesús? Recuerde que la puerta del alma solo puede abrirla usted, usted es el que decide quién es su amigo, quién le cae bien, a quién quiere y a quién no, usted es el que decide si Jesús entra a su corazón o no. Los ladrones en la cruz uno escogió pedir a Jesús que entrara en su corazón y el otro no. Fue uno con Jesús al paraíso y el otro no, así que de usted depende.

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