¿Qué fue lo que su venida nos trajo? parte 3 (Código 2015-003) – Radios Fráter
  • enero 4, 2015

¿Qué fue lo que su venida nos trajo? parte 3 (Código 2015-003)

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¿Qué fue lo que nos trajo Jesús en su primera venida? Este ha sido el tema que hemos venido desarrollando en las últimas tres semanas, hoy presentamos la tercera parte de la serie. En la primera presentación de esta serie leímos lo que dice Lucas 1:67-75, Entonces su padre Zacarías, lleno del Espíritu Santo, profetizó: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. Nos envió un poderoso salvador en la casa de David su siervo (como lo prometió en el pasado por medio de sus santos profetas), para librarnos de nuestros enemigos y del poder de todos los que nos aborrecen; para mostrar misericordia a nuestros padres al acordarse de su santo pacto. Así lo juró a Abraham nuestro padre: nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días.

La primera cosa que nos trajo fue redención, vimos en el versículo 68 que dice el profeta Zacarías, padre de Juan el Bautista: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a redimir a su pueblo. Los judíos esperaban a un redentor, pero era un redentor político, uno que viniera a liberarlos del imperio de los romanos y de los altos impuestos que pagaban, que les concediera las libertades soberanas que habían tenido en el pasado, que se constituyera en su nuevo rey, pero Jesús no venía en esa función en su primera venida. Efesio 1: 7 En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados. Redención significa rescate, el rescate que pagamos cuando está secuestrada una persona y la liberamos. Pedro usa esa palabra en la primera carta de Pedro 1:18 Como bien saben, ustedes fueron rescatados de la vida absurda que heredaron de sus antepasados.

La segunda cosa que su venida nos trajo fue propósito. Una vida sin propósito no tiene sentido vivirla, y por eso es importante que nosotros tengamos propósito para vivir. Zacarías en el versículo 74 continúa diciendo…Nos concedió que fuéramos libres del temor, al rescatarnos del poder de nuestros enemigos, para que le sirviéramos – sirva hermano, porque si no sirve, no sirve-, con santidad y justicia, viviendo en su presencia todos nuestros días. El servicio al Señor no implica horario o calendario, es todos los días. Cada vez que una madre sirve a sus hijos, créame mamá, usted está sirviendo al Señor, aunque esos hijos sean unos malcriadotes, berrinchudos, pero usted cada vez que los corrige, cada vez que los sirve, hágalo, como dice la Escritura, “todo lo que haga de palabra o de obra hazlo como al Señor”. Si usted trabaja en las calles como un policía de tránsito de la capital, de Mixco o cualquier municipio, hágalo como sirviendo al Señor.

Siempre tenemos oportunidades de servir y cada cosa que hacemos es una expresión de nuestro servicio, además de servir en la iglesia, en la Zona de Campeones, servir en los diferentes ministerios que tenemos. Cada función que hace en su trabajo, sea en una clínica, sea en un banco, en el Congreso de la República, donde quiera que usted sirve sea un buen servidor de nuestro Señor, pero hay que servirlo en santidad y justicia, quiere decir que debemos hacerlo separados para Dios, consagrados para Dios haciendo lo que a Él le agrada. No importa donde trabaje usted, debe hacerlo con santidad y justicia, es decir haciendo lo correcto, haciendo lo que debe, dando a cada uno lo que le corresponde en justicia.

Hoy estudiaremos la tercera cosa que Jesús nos trajo, nos trajo primero redención, luego nos trajo propósito para nuestra vida, que también es para servir en santidad y justicia, y lo tercero que hoy veremos, de acuerdo a esta palabra de profecía que dio Zacarías, es vital, con la presencia permanente. Cada lugar que visitamos lo hacemos porque tiene algún significado, cuando va a un restaurante va a comer, a menos que vaya a trabajar. Si va a trabajar le toca cumplir con el propósito de servicio y si va a comer pues a disfrutar con la familia. Si va a una cárcel, el término cárcel le hace pensar en perder la libertad, pagar la “talacha”, sufrir la consecuencia, pena, dolor, castigo. La cárcel es prisión, una cárcel se asocia con tristeza y dolor. Un vehículo se debería asociar con transporte, hay quienes lo asocian con estatus. Depende del vehículo que lleva, así es como piensa la persona que es. Según usted ¿cuál el mejor lugar para estar? Yo quiero decirle algo importante hoy, el mejor lugar para estar es aquí en la casa del Señor.

Es posible que usted diga que la estaba pasando muy bien en Orlando, en México, en la playa, en Marina del Sur, Monterrico, qué bonito estaba ahí. Pero hay lugares especiales y están los mejores lugares para estar. Y eso lo vamos a encontrar precisamente en labios de uno que supo ser rey y vivir en palacio, de uno que fue rey y supo lo que es estar en los mejores lugares del mundo, en su época. El rey David dice en el Salmo 84:1-2, este es un salmo que cantaron los hijos de Coré, dice ¡Cuán hermosas son tus moradas, Señor Todopoderoso! Anhelo con el alma los atrios del Señor; casi agonizo por estar en ellos. Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida.

Con cierta frecuencia recibo correos, más en el pasado cartas, de gente que se va o se ha ido de la Fráter al extranjero, Europa, Estados Unidos, y por lo general en la carta siempre dicen: “pastor, lo que más extraño es la Fráter.” Sí, están viviendo en Chicago o en Nueva York o California o en Inglaterra, donde quiera que se encuentren pero lo que más extrañan, es la Fráter, porque no encuentran un lugar tan hermoso para ellos, tan bello para ellos como este en el que conocieron a Jesucristo como su Señor y Salvador personal, en el que, como dice aquí en la Escritura, con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida. Dios no lo quiera, que a usted le toque salir huyendo del país o que lo refundan en una prisión o en un hospital por largo tiempo, pero, créame, estando en esas circunstancias lo que más va a extrañar es la Casa del Señor, la presencia del Señor. Dice el versículo 3, Señor Todopoderoso, rey mío y Dios mío, aun el gorrión halla casa cerca de tus altares; también la golondrina hace allí su nido, para poner sus polluelos. Aquí estamos sentados gorriones y golondrinas que han hecho de este lugar su nido.

Una señora me dijo hace unos meses que ha pasado por muchos problemas, su hogar se destruyó, se quedó sola con su hija y pasaron por grandes dificultades y de pronto la jovencita empezó a llegar a la Fráter y en la casa solo hablaba de Fráter, Fráter, Fráter, pastor Jorge, pastor Jorge. Esta señora, por supuesto, no era creyente del Señor como nosotros, y empezó a sentir de mí unos celos enormes. Y es que mis hermanos, cuando la gente reconoce que la presencia de Dios está con nosotros, hasta sienten celos de nosotros, porque el Señor nos hace especiales, extraordinarios, dignos de envidia, si usted vive en paz, vive feliz porque tiene a Cristo en su corazón, usted, como dice Malaquías 3, cuando habla del pueblo que da sus diezmos fielmente al Señor, se convierte en tierra deseable.

La hija de esta señora vino a la iglesia, aquí estaba en la iglesia cada vez que había reunión, cada vez que había célula ahí estaba. Cada vez que tenía la oportunidad de servir en una actividad, ahí estaba presente. Hay papás que les han dicho a sus jóvenes que solo falta que se lleven una cama para dormir en la Fráter. Y qué prefiere, ¿tenerlo aquí en la Fráter o tenerlo en la discoteca emborrachándose, drogándose, exponiéndose a problemas? No hay como estar en la casa de Dios, en la presencia de Dios nuestro Señor.

Tres veces dice el salmista “dichoso”, la palabra dichoso es la fuente de paz, el ser humano busca la felicidad, todos andamos en busca de la felicidad, se busca en carros nuevos y no se encuentra, en casas nuevas y más grandes, en viajes y no se encuentra esa felicidad. Se va a encontrar en la presencia de Dios, cuando estamos en la presencia de Dios allí somos felices realmente. Por eso dice, Dichoso el que habita en tu templo, pues siempre te está alabando. Hay quienes practican la alabanza y otros la “quejabanza”. Se quejan de todo o porque son muy niños o porque son muy viejos, porque son muy ricos o porque son muy pobres, de todo se quejan. Practique la alabanza, ahí está la gente que es dichosa. Versículo 5 del Salmo 84 Dichoso el que tiene en ti su fortaleza.

¿Cuál es su Fortaleza? ¿Usted cree que tiene fortaleza porque ya acumuló cierta cantidad de diplomas, de títulos, de doctorados o maestrías? ¿Cree que esa es su fortaleza? He visto gente muy, muy preparada manejando un taxi. ¿Usted cree que es muy fuerte porque ya tiene un montón de lotes, casas y bienes? He visto a mucha gente de un día para otro perderlo todo. ¿Cree que su fortaleza está en las muchas inversiones que le están produciendo buenos dividendos cada año? He visto gente perder todas sus inversiones en una sola caída de un banco, de una financiera, de una empresa, en las caídas estrepitosas de las Bolsas de Valores más poderosas del mundo, los bancos más fuertes del mundo se han venido al suelo.

Así que disfrute lo que tiene, pero su fortaleza no debe ser ni su patrimonio ni su intelecto, ni sus relaciones y contactos. Su fortaleza debe ser la que dice el Salmo: Dichoso el que tiene en ti su fortaleza. Si usted pone su confianza en Dios, usted lo tienen todo, con Dios, usted puede irse a cualquier parte del mundo sin nada, pero Dios le va a proveer de todo lo que necesite, en cualquier lugar.

Luego dice el versículo 6 Cuando pasa por el valle de las lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle. Ah, mis hermanos, todos en la vida estamos cruzando un valle y en ese transitar muchas veces hay pesar, hay dolor. El 24 de diciembre estaba la familia de René Solórzano, servidores de la iglesia, sepultando a su hijo. El 31 de diciembre aquí estaba Janeth Hidalgo, una servidora del grupo 3 cuando de pronto le avisaron que su papá había fallecido en Retalhuleu. Se fue para allá. Aquí está en primera fila, porque sabe que no hay mejor lugar para estar que en la casa del Señor, aquí es donde los valles de lágrimas se convierten en regiones de manantiales.

Sí, el 1 de enero yo estaba de descanso, igual que ustedes, y de repente me avisan que se murió Alfonso de Jesús Coronado de León, nos fuimos a la funeraria a acompañar y a consolar a la familia. ¿Dónde estaba esa familia? Anoche en la iglesia, todos hasta los que no van regularmente, ahí estaban, porque estar en la casa del Señor es el mejor lugar que en cualquier otro sitio en este mundo, allí recibimos del Señor fortaleza, inyección de ánimo, de esperanza.

Versículo 7 dice, Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas, y en Sión se presentan ante el Dios de dioses. A lo mejor usted se levanta desanimado. Levántese, báñese, si hay agua en su casa, véngase a la iglesia, aunque venga algo desanimado, algo cansado. Cuando esté aquí, usted cobrará nuevas fuerzas, porque Dios da nuevas fuerzas a los que no tienen ninguna. Ya salimos animados, salimos reconformados, dispuestos a enfrentar la vida. Vale la pena estar en la presencia de Dios.

Versículo 8 dice: Oye mi oración, Señor, Dios Todopoderoso; escúchame, Dios de Jacob. ¿Cuántas peticiones tiene usted? a lo mejor está aquí pidiéndole a Dios por su familiar que está fracturado en el hospital. A lo mejor está aquí hoy y su petición es: Señor, transforma a mi marido o te lo envío. A lo mejor está aquí en una situación en la que dice Señor, que este año no repita mi hijo por cuarta vez, que salga bien en las clases. Todos tenemos peticiones o a lo mejor usted tiene amor por el deporte y está pidiéndole al Señor que su selección sí haga algo. Pero cualquier situación que lo angustia, que lo preocupa, usted puede presentar esa petición delante de Dios: oye mi petición Dios Todopoderoso, escúchame Dios de Jacob. Dios escudo nuestro pon sobre su ungido tus ojos bondadosos.

Y tome nota del versículo 10, subráyelo, apréndalo: Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que habitar entre los impíos.

Recuerde que los israelitas no podían entrar al templo, solo podían entrar a los patios, llegaban al atrio, como llegar ahí donde tenemos la plaza, frente al Mega Auditórium hay una fuente muy linda, ahí se congregaban todos, no podían entrar. Por eso dice: prefiero vivir en tus atrios, abajo la intemperie habiendo calor, frío que en una reunión con los impíos, habitar entre los impíos. Hoy gracias a Cristo, se rompió el velo y entonces podemos entrar al lugar santo y al lugar santísimo. Yo creo que debe estar agradecido que ahora no lo dejan llegar solo al atrio, a la entrada, usted puede entrar y sentarse en primera fila, si quiere o en el lugar de su preferencia.

Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Ah, usted está como me han dicho algunos, pastor no he podido venir a la iglesia, porque tengo mucho que hacer, muchos negocios, muchos viajes, mucho trabajo. Recuérdese vale más pasar un día en los atrios que mil fuera de ellos. No se deje ahogar por el trabajo ni por el estudio ni por el deporte, venga. Me da gusto ver a estudiantes de la universidad, que tienen que esforzarse mucho. He conocido algunos estudiantes de medicina que cuando ya están en sus prácticas hospitalarias a veces pasan 24 horas y a veces hasta 48 horas en un hospital y en Guatemala hacer prácticas en un hospital nacional no se descansa, porque ahí entran por camionadas los heridos, los puyados, los chocados, los borrachos estrellados, en fin.

Aquí nuestros estudiantes de medicina se dan gusto atendiendo a todo el mundo, practican de todo, entran quebrados, destripados, pero los he visto llegar el domingo temprano con ojeras que ya parecen delantales, con su traje de fatiga, de trabajo en el hospital y atender su clase en la Zona de Campeones. ¿Por qué?, porque ellos saben que es mejor estar un día en la casa del Señor que mil fuera de ellos. Así que no me diga que su hija no viene desde hace cinco años porque está en la U, lo más probable es que está en la U, pero la U no ha entrado en ella. Es preferible, cualquiera que se esté preparando, que no se aparte del camino y del servicio al Señor y de Su presencia todos los días.

Versículo 11, El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. Así que sorpréndase que cuando menos se lo imagine le van a estar rindiendo honor y gloria, es de parte de Dios, porque usted ha venido siempre a Su presencia, a adorarle, a servirle, a estar con Él y a darle lo mejor. La Biblia dice: Yo honro a los que me honran y cuando Dios honra, Dios se encarga de darle a usted también honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha. Una de las frases típicas del fin de año es Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo, pero a algunos les han dicho próspero año nuevo por cuarenta años, pero no hay manera que prosperen y es porque la prosperidad viene cuando usted decide honrar, bendecir a Dios, poner a Dios en primer lugar, darle a Él primero de su dinero, de su tiempo, de su servicio. Cuando usted da su tiempo, talento y tesoros al Señor para honrarlo, Él se encarga de que todo lo demás: vestidura, vivienda alimentación vengan por añadidura.

El Señor es sol y escudo; Dios nos concede honor y gloria. El Señor brinda generosamente su bondad a los que se conducen sin tacha. Señor Todopoderoso, ¡dichosos los que en ti confían! ¿Quiere ser dichoso? Pongamos nuestra confianza en el Señor. El salmista nos enseña esa gran verdad, cada vez que usted busca a Dios lo encuentra, si viene de corazón. Según la profecía del sacerdote Zacarías la tercera cosa que Jesús nos trajo en su venida fue la presencia permanente de Él con nosotros. En el Antiguo Testamento la presencia de Dios se manifestaba eventualmente, bajaba sobre un profeta y este hablaba. Bajaba sobre Moisés, sobre Israel y desparecía, pero desde que Jesucristo vino a la Tierra y rompió ese velo en el santuario y nos redimió, Él está con nosotros siempre, permanentemente.

Es muy importante que entendamos eso, la Biblia dice: no dejen de congregarse como algunos tienen por costumbre. A lo mejor dijo es el primer domingo del año, voy a ir a la iglesia y de ahí volveré para la Vía Dolorosa. Propóngase a estar aquí todos los domingos por lo menos. Dígale a su vecino, aquí nos vemos el próximo domingo hermano. Deme su nombre, mejor deme su número y si no viene lo voy a llamar, si no tiene una célula, lo invito a la mía. Tenemos que estar con el Señor siempre.

Hace algunos años me tocó celebrar el cumpleaños número 12 de un jovencito, y la mamá del jovencito me dijo, pastor, mi marido me dijo que solo celebra el cumpleaños de nuestro hijo y se va de la casa. Qué bonito, dije yo, qué chulada, hasta los doce me encargo. Me voy, desaparezco y entonces me dije, hoy voy a darle una palabra a todos los que están. Conté la historia del hijo pródigo. Un padre tenía dos hijos y el menor le pidió al papá la herencia y se la concedió, el hijo menor tomó esa herencia y se fue al extranjero y allá la malgastó, la despilfarró, la perdió. Lo que no cuesta hagámoslo fiesta. No se trata de que usted tenga un montón de plata y se la dé a su hijo, porque a lo mejor es un mudo para manejar el dinero, por eso lea “Formulas bíblicas para prosperar”, “Alas para tu economía” y enséñelo a manejar el dinero y sobre todo enséñelo a ganarlo.

Bueno, pues se fue el hijo pródigo, lo gastó todo, se quedó sin nada y cuando se quedó sin nada porque lo despilfarró en placeres y vicios, estaba en la vil calle peleándose por un pedazo de verdura con los cerdos, porque el último trabajo que pudo conseguir fue cuidar cerditos, en aquella época no era como hoy, hoy las granjas porcinas son un lujo de granja, muy limpias. Si visita una granja de esas, no lo dejan entrar si antes no lo desinfectan. Usted puede contaminar a los coches, porque el coche, según ellos, es usted. Le limpian los zapatos, le ponen protecciones para cuidar a los marranitos. Por eso cuando usted se coma un marranito de granja tenga la confianza que no va contaminado por ningún ser humano. En aquel entonces, el cuidado de los cerdos no era con las mismas reglas e higiene de salud que hay hoy, además a los judíos les tenían prohibido comer marranito.

Y todo sucio, descuidado de su apariencia, vuelve porque un día levantó sus ojos al cielo y dijo: cuántos trabajadores de la casa de mi padre tienen abundancia de pan y yo aquí perezco de hambre. A veces los hijos no saben que es estar en la casa de su papá, se levantan todas las mañanas y el grito ¡tengo hambre!, coma hijo, ahí está la canasta de pan, los huevitos, los frijolitos, el queso, los platanitos fritos, café, la champurrada para mojarla. Los hijos no saben lo que tienen hasta que lo pierden, porque cuando están con su papá y su mamá hay tortillitas calientes, pacayas envueltas en huevo, coliflor, salsa, pollo, carne hasta que les toca estar por allá donde no les dan pero ni los buenos días. Trago les regalan, comida no.

Así estaba este hombre, y dice volveré a la casa de mi padre y decirle: padre he pecado contra el cielo y contra ti, hazme uno de tus trabajadores, mejor dicho, ya no quiero ser considerado ser un hijo tuyo, porque tus trabajadores comen bien. Yo vengo muriéndome de hambre. Entonces les decía a ellos, imagínense ¿qué hubiera pasado cuando llegó el hijo pródigo a su casa? Le hubieran dicho tu papá no está, se fue con otra señora, está en el extranjero, ya no vive aquí. Qué le hubiera pasado al hijo pródigo, ¿le hubiera dicho bienvenido? A la punta lo hubiera mandado, el hermano mayor le hubiera dicho y vos qué, ya te dieron tu pisto, te lo chupaste, lo malgastaste, ahora ve qué haces. Yo no soy laguna para mantener lagartos.

¿Qué hizo el papá cuando vio que venía su hijo hecho una piltrafa en el camino? Dice la Biblia que el papá salió de la casa, corrió hasta donde venía su hijo, lo abrazó hediondo como estaba. Cómo somos los papás, toleramos las hediondeces de los hijos. El amor todo lo puede, abrazó al muchacho y le dijo ven te voy a cambiar ese vestido, te voy a poner vestido nuevo, te voy a poner calzado nuevo -los esclavos en ese tiempo no tenían sandalias, eran descalzos-. Te voy a poner anillo, el anillo en la mano de una persona en aquella época era autoridad, porque ahí estaba el sello de las empresas del papá para poder firmar los contratos. El hijo pródigo cambió su vida y volvió a ser hijo de Dios. No hay mejor lugar para estar, que en la presencia de Dios.

Yo no sé cómo vino usted aquí, a lo mejor vino como el hijo pródigo sin nada, perdió todo lo que el Señor le ha dado, pero quiero decirle que el Padre nuestro que está en los cielos también está aquí entre nosotros el día de hoy y no se ha ido de su casa, lo peor que puede hacer un papá es irse de su casa y dejar a sus hijos solos, pero nosotros ya no estamos solos, por eso no dejen de congregarse como algunos tienen por costumbre. El Salmo 16:11 dice “Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha”. Estar en la presencia de Dios es la fuente de mayor alegría que nosotros podamos tener. Salmo 122: 1 dice Yo me alegro cuando me dicen: «Vamos a la casa del Señor Ah, qué importante es eso. En Ezequiel 18:30-32 leemos “Por tanto, a cada uno de ustedes, los israelitas, los juzgaré según su conducta. Lo afirma el Señor omnipotente. Arrepiéntanse y apártense de todas sus maldades, para que el pecado no les acarree la ruina. Arrojen de una vez por todas las maldades que cometieron contra mí, y háganse de un corazón y de un espíritu nuevo. ¿Por qué habrás de morir, pueblo de Israel? Yo no quiero la muerte de nadie.

Dios no quiere la muerte de nadie. Dios no quiere la condenación de nadie, Dios quiere la salvación de todos, pero dice arrepiéntanse, conviértanse y vivirán, lo afirma el Señor omnipotente. José 1: 7- 8 dice Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza. Cuando usted es una persona que obedece al padre, usted tiene las bendiciones del padre. Sólo te pido que tengas mucho valor y firmeza para obedecer toda la ley que mi siervo Moisés te mandó. No te apartes de ella para nada; sólo así tendrás éxito dondequiera que vayas. ¿Quiere tener éxito este año, quiere prospero año nuevo, tener un exitoso año nuevo? propóngase a obedecer todas las órdenes que el Señor nos da en Su Palabra. Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito. Filipenses 4:6-7 “No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

¿Qué nos trajo el Señor en su primera venida? Redención, propósito, servir en santidad y justicia, promesa de Su presencia. Él nos trajo la promesa de Su presencia, ahora Dios no viene y se va, ahora cuando Dios viene a nuestro corazón, porque le abrimos la puerta de par en par y lo reconocemos como nuestro Señor, entra para quedarse. Aunque no sienta nada pero reconoció a Jesús, Él está con usted, nunca lo deja. El lunes estará con usted, el martes estará con usted, todos los días estará con usted. Mateo 28:19-20 dice “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo”.

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