Cuatro conceptos equivocados sobre la Biblia (código 2015-161) – Radios Fráter
  • mayo 24, 2015

Cuatro conceptos equivocados sobre la Biblia (código 2015-161)

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En medio de la oscuridad que estamos viviendo, necesitamos urgentemente la luz de la Palabra de Dios, necesitamos una guía para no caer en esos entuertos que llevan a las personas a sufrir la cárcel, el escarnio, la vergüenza. Cualquiera de nosotros si no tiene una luz que le muestre el camino puede caer en situaciones terribles. Hay algunas personas que se ufanan de nunca haber caído en una delincuencia, porque no han tenido la oportunidad de caer, porque es muy fácil ser tentado y es difícil decir no cuando la tentación llega.

Por eso me gusta lo que dice la Biblia en el Salmo 119:105, Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. La Biblia nos enseña cómo debemos conducirnos como patronos, como obreros, como esposos, como hijos. Si seguimos las instrucciones que dice la Palabra de Dios y la ponemos en práctica, no vamos a caer en estos problemas serios de falta de ética, de moral, de honradez, de integridad. El cristiano tiene que ser el primero en decir no a la corrupción, basta ya a la malversación, no al pecado.

Lamentablemente, el pueblo a través de los siglos ha vivido en oscurantismo, en desconocimiento de lo que dice la Palabra del Señor, por muchos años la Biblia no llegó a las manos del pueblo y por eso hubo tanta injusticia en el mundo. El pueblo desconocía lo que decía la Palabra de Dios. La Biblia nos dice en Juan 8:32  y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.

En la época del presidente Abraham Lincoln, en la Guerra de Secesión, en la que se procuró la libertad de los esclavos, se firmó un decreto de la liberación, pero muchos dueños de esclavos lo que hicieron fue recibirlo y guardarlo en una gaveta para que no se enteraran de que ya eran legalmente libres y por años siguieron trabajando como esclavos, aunque ya estaban libres. Y este es el problema cuando la gente ignora lo que dice la Biblia, desconoce lo que Dios ha ya decretado a favor de sus hijos. Nos pasa la de aquel hombre que hizo un viaje en un transatlántico, pero como no tenía dinero más que para comprar solo el boleto, compró una lata de galletas de soda, un frasco de jalea y cada vez que era la hora de la comida, él se iba a su camarote a comer galletas con jalea, todos los demás iban al comedor a disfrutar de los grandes manjares, viandas y bufets que ahí daban, hasta que alguien lo observó en el último día. –Usted por qué no viene a comer con nosotros ¿tiene una dieta especial? No, no tengo el dinero suficiente para ir y comer con ustedes esas viandas suculentas que tan rico huelen, por eso traje unas galletas y jalea. Así me he sostenido durante todo el viaje. – ¿No vio que cuando compró su boleto, ya estaba incluida la comida?

Hay muchas personas que viajan por este mundo sufriendo escasez, enfermedades, depresión, tristeza, amarguras, temores, angustias, pobrezas  innecesariamente. No se han dado cuenta que en la Biblia dice que Jesús en la cruz del Calvario nos dio un boleto de vida en abundancia, todo incluido. Usted no necesita estar pasando por angustias, penas, enfermedades y vicios, porque el Señor, en la Biblia, nos ha dejado todo incluido. Aquí tenemos en el Señor vida en abundancia en la Tierra, vida eterna en el cielo, poder para vencer el pecado, poder para decir no a nuestras tendencias de pecaminosidad. Por eso el diablo se ha propuesto cegar el entendimiento de los incrédulos para que no les alumbre la luz del Evangelio.

Allá por 1993 me invitaron para ser el predicador de una gira en la que estaban cantando Marcos Witt, Juan Carlos Alvarado, Danilo Montero, mi esposa y yo éramos los expositores en muchas de sus actividades. Llegamos a Argentina, a Rosario, al News Old Boys, un estadio grande en donde estuvo Maradona y otros muchos famosos siendo parte de ese club. Se llenó, prediqué esa noche, hicimos el llamado, muchos convertidos y después nos bajaron hasta el fondo del club y estando hasta abajo, en las meras entrañas de ese edificio apagaron la luz y nos quedamos en tinieblas.

Y ahora ¿cómo salir de ahí, si ninguno de nosotros conocía? En eso me recordé que llevaba una lamparita en una bolsa, no me gusta como la llamaban: mariconera. La saqué, la encendí y salimos todos hasta la calle, porque ¿quién con una luz se pierde?, creo que ahí se inspiró Marcos para cantar “Enciende una luz”. En esta vida necesitamos una luz, una guía, algo que nos muestre el camino y por algo Dios nos ha dado la Biblia como una luz para mostrarnos el camino que debemos seguir en la vida. No debemos permitir que el diablo nos aparte del verdadero significado y sentido de la Palabra de Dios.

 

Hay conceptos equivocados de la Biblia

Concepto equivocado número 1. La Biblia puede ser entendida solo por muy pocas personas. La Biblia puede ser entendida por usted, aunque le hayan dicho lo que le hayan dicho, usted puede entenderla. A través de los siglos la Iglesia tradicional dejó el concepto que solo ella podía interpretar la Biblia, al nivel de las más altas jerarquías, el pueblo no podía interpretarla, por eso no tenía acceso, tenía casi prohibida la lectura y además como la mayoría eran analfabetas, no podían leerla. Sin embargo, en el Antiguo Testamento todo padre debía enseñar a sus hijos los principios de la Biblia.

Vamos a Deuteronomio 6:4-9, »Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Grábate en el corazón estas palabras que hoy te mando.  Incúlcaselas continuamente a tus hijos. Háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalas a tus manos como un signo; llévalas en tu frente como una marca; escríbelas en los postes de tu casa y en los portones de tus ciudades. Si Dios les pidió a los padres que inculcaran estos principios a sus hijos, fue porque sabía que los padres podían entender, interpretar estos principios bíblicos.

Por eso algunos judíos ortodoxos, se colocan en la frente una cajita para recordar algunos de los mandamientos del Señor. En la casa de los judíos va a encontrar una pieza de metal atornillada en la puerta llamada mezuzá, adentro de esa cajita, hay un pergamino con este pasaje bíblico que hemos mencionado.

Al salir  y al entrar lo tocan para mantener presente que hay que amar a Dios con todo nuestro corazón. Debemos comprender que la Biblia puede ser entendida y puede ser enseñada. Vamos al Nuevo Testamento en Hechos 4:13-14, los discípulos sin ser letrados interpretaron la escritura, Los gobernantes, al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan, y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación, quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús. Además, como vieron que los acompañaba el hombre que había sido sanado, no tenían nada que alegar.

Pedro y Juan iban subiendo juntos las escalinatas del templo, se encontraron con un cojo de nacimiento y le dice Pedro no tengo plata ni oro, al igual que usted que vino gafo. Pero lo que tengo te doy en el nombre de Jesús de Nazaret, levántate y anda. Y el ojo sanó  y entró brincando en el templo. Pedro y Juan no habían ido a la escuela, no eran gente muy preparada, pero eran gente que conocía y creía la Palabra de Dios y aplicaban la Palabra de Dios a la vida.

Por eso es muy importante que seamos gente que entendamos que la Biblia sí puede ser interpretada por las personas comunes y corrientes. Existen principios hermenéuticos que nos permiten entender la Biblia. Hermenéutica significa arte de explicar, traducir o interpretar textos. Es cierto, también existen distintos géneros literarios en la Biblia, pero no es un libro oscuro, que pocos puedan leer y entender. Es más, el Nuevo Testamento fue escrito en griego Koiné, es decir, griego común, del pueblo. Jesús ni siquiera enseñó en hebreo o arameo, enseñó en griego Koiné, en el lenguaje común y corriente.

En agosto voy a cumplir 50 años de predicar el Evangelio, y hoy sigo predicando de la misma manera, en forma sencilla para que me entienda la persona menos preparada y el más culto. El mensaje debe ser sencillo, no se trata de impresionar con palabras rimbombantes sino que se entienda. Recuerdo a un compañero que estudió conmigo en la Escuela Bíblica, le gustaba impresionar con palabras rebuscadas, la gente se preguntaba ¿qué dijo? No sabían. Lo importante es que usted entienda. Si no entiende de qué sirve hablarle tanto acá. Le tengo una noticia para ayudarlo en esta tarea, de entender la Biblia, próximamente estaremos lanzando otro nivel en la Facultad de Liderazgo con el título  “Cómo entender la Biblia”.

Así que la Biblia puede ser entendida por todos. Mi consejo es lea la Biblia todos los días de su vida, por lo menos un capítulo al día y anime a parientes y amigos a hacer lo mismo, un poquito al día. ¿Cuántas vacas se ha comido en la vida? Si empezamos a sumar todos los pedazos de carne que se ha comido en la vida, de repente ya se comió más de una vaca. De pedazo en pedazo, se acabó la vaca. Igual la Biblia, cómasela de versículo en versículo, de capítulo en capítulo y cuando sienta tendrá toda la Biblia dentro de usted.

Concepto equivocado número 2. La Biblia puede significar lo que sea para distintas personas. La Biblia no significa lo que usted quiere que signifique para usted o lo que usted quiere que signifique para su esposa o lo que usted quiere que signifique para su amigo. No existe la primera carta a los guatemaltecos. Existe la primera y segunda carta a los Corintios, existe la carta a los Efesios, pero una carta a los argentinos, a los guatemaltecos no existe. Debemos entender primero qué significó la Biblia para las personas a las que les fue dada, luego aplicarla a nuestra vida, por lo que la Biblia no habla a cada quien de manera distinta, tiene un propósito específico en cada uno de sus pasajes bíblicos. ¿Por qué leerla entonces? Porque la Biblia fue inspirada por Dios, se aplica a todo tiempo y a toda cultura. Dios es eterno, es permanentemente presente en sus enseñanzas.

2 Timoteo 3:15-17 dice Desde tu niñez conoces las Sagradas Escrituras, que pueden darte la sabiduría necesaria para la salvación mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra. Porque Dios inspiró la Biblia, el mensaje se originó en Él y permitió que sus siervos la escribieran transmitiendo su mensaje libre de error, la Biblia se aplica a todo tiempo y a toda cultura. Es más, la Biblia es el único libro que siglos después sigue siendo relevante. La vida de un libro es muy corta, pero la Biblia sigue impactando vidas, porque Dios es su autor y el mensaje se originó en Él. Podemos leer la Biblia porque fue dada  a través de seres humanos en un tiempo de la historia, en otro idioma, en otra cultura. Debe ser interpretada.

Estudiemos la carta a los Filipenses. Esta nos habla a cada uno. Pero cada pasaje no puede significar una cosa para una persona y otra para otra persona. Debe significar lo que significó para los cristianos en la ciudad de Filipos a quienes Pablo escribió. Por eso, el mismo libro nos da evidencia interna de su propósito y de la relación del autor con los destinatarios. Por eso, entender la evidencia interna del libro, por qué se escribió, a quiénes se escribió y por qué se dijo lo que se dijo, en dónde se dijo, nos permite encontrar el significado de la Escritura.

Filipenses 4:13, Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. ¿Eso quiere decir que nosotros podemos ser Superman? ¿Qué significa eso? Esa carta la escribió Pablo a los filipenses, ¿sabe dónde la escribió? Desde la cárcel. ¿Un siervo de Dios puede ir a la cárcel? Si yo caigo en la cárcel les pido que se acuerden de mí, como los filipenses se acordaron de Pablo, lo que hicieron fue mandar a un miembro de la iglesia de Filipos con una ofrenda para ayudarlo porque estaba preso por predicar el Evangelio.

Estar en una cárcel no es nada bonito, he estado orando por los que están presos, sean culpables o inocentes, están fritos en la cárcel. Dormir en una carceleta no es cómodo, dormir rodeado de delincuentes no es cómodo, estar preso con un montón de delincuentes que cobran la talacha, eso en Guatemala quiere decir que le cobran un dinero para no ponerlo a lavar pisos, lavar inodoros, hacer trabajos deshonrosos. Pablo estaba en una cárcel y recibe la ofrenda de los hermanos de Filipo y entonces les manda una carta de agradecimiento y les dice: estoy preso, pero ya recibí la ofrenda que me mandaron y aquí he aprendido a estar en la abundancia y he aprendido a estar en escasez. Para todo he sido enseñado, para estar en las buenas y en las malas. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Cuando uno lee toda  la carta se da cuenta de eso que “todo lo puedo en Cristo”, quiere decir que puedo estar preso, porque el Señor me da fuerzas para estar en medio de la cárcel, que puedo estar enfermo, en un intensivo, en un hospital, porque el Señor me da fuerzas. Puedo estar a veces sufriendo el dolor de la muerte de un ser querido, porque el Señor me da la fortaleza para soportarlo. ¿Entiende ahora por qué Pablo dijo todo lo puedo en Cristo que me fortalece? Y también dice mi Dios proveerá todo lo que les falta de acuerdo a las gloriosas riquezas en Cristo Jesús. Cómo agarramos esa cita cada vez  que tenemos que hacer un viaje a Disney. Cada vez que queremos un lujo decimos el Señor suplirá todo lo que nos falta y de repente aparece una mordida por ahí y decimos: ya el Señor suplió todo lo que nos faltaba.

No es así, esa promesa la escribió Pablo para aquellos hermanos que se habían metido la mano en la bolsa, se la habían vaciado, el contenido lo habían enviado en ofrenda. A ellos sí les faltaba porque le habían dado a Pablo lo que tenían. Cuando usted da una ofrenda, un diezmo, una promesa de fe, le falta y, entonces, Dios suple. Pero si es más agarrado que una viejita bajando las gradas, no les va a faltar, el Señor no le va a proveer. Por eso es importante que conozcamos el contenido de las cartas en la Biblia.

Recuerde, la Biblia no puede significar lo que sea para distintas personas, por eso lea la Biblia, tomando en cuenta su contexto literario e histórico. Tradicionalmente se dice: “Un texto, sin contexto es sólo un pretexto”. No podemos leer la Biblia y aplicarla al hoy si primero no entendemos su contexto literario. ¿Por qué se dijo esto aquí y cómo encaja con el texto que lo antecede y que lo precede? Tampoco podemos entender la Biblia si no tomamos en cuenta el aspecto histórico ¿Quién era el autor?, ¿Quiénes eran los destinatarios? ¿El autor los conocía? ¿En qué momento de su vida estaban el autor y los destinatarios?  La Biblia no puede significar lo que sea para distintas personas, por eso lea la Biblia siempre, tomando en cuenta su contexto literario e histórico.

Concepto equivocado número 3. La Biblia tiene dos tipos de enseñanza: leche y carne. He oído decir que en esa iglesia enseñan leche, pero lo que enseñan en tal iglesia es carne. Concepto equivocado, la Biblia tiene dos tipos de enseñanza: Leche y carne, he oído algunos que dicen que se quieren cambiar de iglesia porque quieren una enseñanza “más profunda”. Por qué será que con el mismo argumento un miembro de la iglesia A se mueve a la iglesia B, pero a la vez un miembro de la iglesia B se mueve a la iglesia A, qué puede estar mal, lo que está mal es el concepto equivocado de que la Biblia tiene dos tipos de enseñanza: leche y carne.

La leche es vista como lo que no quiero y la carne es vista como lo que quiero. Para estas personas, la Biblia tiene dos tipos de enseñanza. Hay iglesias que enseñan leche, nos dicen, y hay iglesias que enseñan carne. La leche es vista como “lo que no quiero porque no lo necesito”, “eso ya lo sé” o “no tiene sentido”, “es fácil de entender”, “la carne es lo que anhelo”. “Una enseñanza extraña que no muy entiendo”, “el que está en la plataforma enseña con gracia y aun así todavía no muy la entiendo”, “eso quiero”. ¿Pero de dónde vienen estos conceptos equivocados? De la incorrecta interpretación de pasajes como el que vamos a estudiar en Hebreos 5:12-14. En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. El que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.

Aquí el asunto no es el alimento leche o carne, aquí el problema es la personas que ha sido alimentada. Pablo les dice que han estado tanto tiempo en la iglesia, por lo tanto ya deberían ser maestros. ¿Cuántos años tiene de venir a la iglesia? ¿Cuántos años tiene de oír las prédicas? Cincuenta y dos prédicas al año, cincuenta y dos visitas a las células, cincuenta y dos mensajes en la radio cada día, cincuenta y dos veces que mira el programa de televisión cada domingo. Ya debería ser maestro y, sin embargo, en lugar de estar enseñando todavía necesita ser enseñado. Hay quienes tienen de estar en la iglesia diez, quince, veinte o cuarenta años, pero todavía son como niños de pecho.

¿Cómo es un niño de pecho? Es un total dependiente del cuidado de otros, si no le dan de comer, no come. Si no lo bañan, no se limpia. Si no lo cambian, no se cambia. Hay personas que tienen años de estar en la iglesia y como dice Pablo: debiendo ser ya maestros, hay que seguir enseñándolos, siguen siendo dependientes. Un niño de pecho se ensucia, apesta todo y si no se baña se queda así, alguien tiene que bañarlo, alguien tiene que quitarle las embarradas y por eso tenemos cristianos que a veces están en la iglesia por veinte años y son los primeros en caer en un negocio ilícito, en una práctica de fornicación, de celos de ira, de contienda, pleitos porque son niños de pecho.

Lo que necesitamos es gente que asimile los alimentos de la palabra, crezca y se convierta en un adulto. Un adulto, sí, se embarra pero se limpia solo, también se ensucia pero se baña solo. Un adulto ya sabe comer bien, se supone que sabe comer bien, pero a veces en lugar de comer se harta, todos los pellejos del pollo se los come, aprovecha todas las ofertas de hamburguesas para llenarse de colesterol, de triglicéridos, sabe hacer lo bueno pero no lo hace. El pecado está en aquel que sabe hacer lo bueno, pero no lo hace.

La Biblia no es de dos clases de alimentos, unos leche y otros carne, lo que tiene son dos clases de personas: un niño y un adulto. El niño es incapaz de defenderse, es incapaz de alimentarse, de cuidarse vive solo para pedir, depender. En  cambio, el adulto vive para dar, servir, se cuida a sí mismo. ¿Usted es niño de pecho o un adulto? Sí,  tengo muchos años de venir a la iglesia, pero ¿soy niño de pecho o un adulto? ¿Todavía dependo que me hagan todas las cosas o yo puedo a otros a hacerlas?

En Hebreos 5:11 o sea unos versículos antes de lo que hemos visto, dice el autor:

Sobre este tema tenemos mucho que decir aunque es difícil explicarlo, porque a ustedes lo que les entra por un oído les sale por el otro. Muchos tienen hijos así, ¿no es cierto?, usted les habla y les entra por un oído y les sale por el otro. Hija, no salga con ese marero. Allá va la terca. Hijo, no salga con esa patoja regalada, allá va.  Cuántas veces les he dicho  no se endeuden, ahorren primero, compren después, compren lo que necesitan. Cuántas veces, y luego vienen conmigo a decirme que están endeudados. Hipotequé mi casa, perdí mi casa. ¿Por qué? por bobo, se lo dijimos. No usen sus tarjetas de crédito, al menos que las puedan pagar completas a fin de mes, pero tercos, ahí va el tarjetazo. Se casa y hasta el cuello de deudas y se cumple en ustedes “hasta que las deudas nos separen”.

El problema no está en la comida. Otros han oído la Palabra y la han creído y la han puesto en práctica y son gente adulta, madura, estable que manifiesta carácter cristiano. Gálatas 5:22-23 dice que el fruto del Espíritu es amor, gozo, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. Es señal de madurez o de infantilismo espiritual cuando llega su hijo y le dice papá traje a esta muchacha, me cae bien, quiero que le des hospedaje en la casa, mientras tanto voy a tener relaciones con ella ¿Será correcto? No, una persona madura le dice, hijo así no son las cosas, si quiere tener mujer cásese, pero ¿está maduro económica, psicológica y espiritualmente para aguantar los embates que implica la vida?

No es que haya alimentos de leche o de carne, es la gente que debiendo ser ya maestros siguen siendo necesitados de volver a ser enseñados. Lo que nos muestra es que  aquellos cuya vida no ha sido transformada por el Evangelio de Jesús, es necesario que se les vuelva a enseñar lo elemental: el corazón del evangelio, porque no distinguen todavía entre lo bueno y lo malo. Distinga entre lo bueno y lo malo, me da dolor ver personas que han crecido en la iglesia y ahora están presas por no saber distinguir entre lo bueno y lo malo. A veces no presos en la cárcel, pero sí presos en sus propias concupiscencias.

Concepto equivocado sobre la Biblia número 4. La Biblia importa, pero “la revelación que Dios le da a mi líder, es superior”.  Tenga cuidado, si usted es un líder que está recibiendo revelaciones tenga cuidado, porque la revelación de Dios ya fue dada en su totalidad y está en la Biblia, cualquier revelación que alguien tenga no tiene la  autoridad divina que tiene la biblia. Ya leímos 2 Timoteo 3:15 al 17 que la Palabra es sabiduría, es inspirada por Dios y útil para que el hombre de Dios esté capacitado para toda buena obra. ¿Ya fue dada toda la revelación de Dios o Dios continúa revelando hoy cosas que no están en la Biblia a través de sus siervos? Ya fue dada toda la revelación de Dios, cualquier hombre que venga diciendo que el Señor le reveló tal cosa no es cierto, por eso existen muchas sectas que “han sido inspiradas por la revelación de un ángel que le dio a un siervo y han escrito un libro por el autor fulano de tal”, ese  libro no tiene autoridad divina, la única autoridad divina está en las Sagradas Escrituras. Ningún otro libro tiene ninguna autoridad divina.

En 1988 un famoso predicador de Guatemala, de una iglesia muy grande, habló a todos sus líderes y les dijo que había “88 razones por las que Jesús podría venir. El Señor me lo ha revelado”. Yo tenía el librito de un gringo que lo escribió, así se llamada “88 razones” por las que podría venir ese año. La gente dejó de casarse, de graduarse, de trabajar, de estudiar, dejó de hacer muchas cosas, ¿por qué? Por una revelación falsa que tuvo un hombre y trasladó a su iglesia. No crea cuando venga alguien y le diga que el Señor le reveló. Mentira, ahí le hizo entender lo que la Biblia dice. Sí, a veces comprendemos y logramos entender lo que dice la Biblia, pero una nueva revelación no la está dando el Señor a ningún hombre.

Por eso Apocalipsis dice en el 22:18-21 A todo el que escuche las palabras del mensaje profético de este libro le advierto esto: Si alguno le añade algo, Dios le añadirá a él las plagas descritas en este libro. Y si alguno quita palabras de este libro de profecía, Dios le quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa, descritos en este libro.  El que da testimonio de estas cosas, dice: «Sí, vengo pronto.» Amén. ¡Ven, Señor Jesús! Que la gracia del Señor Jesús sea con todos. Amén.

Así que si a usted le parece que escuchó un gran mensaje de un predicador, está bien, pero diga: qué buen mensaje el que dio el predicador. Qué lección la que aprendí, qué enseñanza la que recibí. Yo no estoy recibiendo revelaciones, yo estoy leyendo lo que ha sido revelado en la Palabra de Dios. Cualquiera que venga pretendiendo que ha recibido una revelación, es falso profeta, es un predicador engreído.

Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos. Éstos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Me encanta lo que hacían los de Berea, todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. Muchos de los judíos creyeron, y también un buen número de griegos, incluso mujeres distinguidas y no pocos hombres (Hechos 17:10-12).

Pablo enseñaba y toda la iglesia de Berea revisaba las Escrituras, para ver si era cierta la enseñanza. Tenemos que ser así, no debemos tragarnos ingenuamente cualquier enseñanza, hay que ir a la Biblia y ver si así dice, entonces creerla y ponerla en práctica.

 

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