El peligro de la alegría (código 2015-206) – Radios Fráter
  • julio 9, 2015

El peligro de la alegría (código 2015-206)

Escuche:

¿Sabe usted que es probable que la próxima semana no esté aquí? Todos tenemos la posibilidad de ser llevados a la presencia del Señor en cualquier momento, la vida es breve por eso hay que estar preparados para el encuentro con Dios nuestro Señor. Si alguien supo de la vida y cómo disfrutarla, de cómo vivirla fue precisamente el rey Salomón, fue hijo del rey David, fue el tercero de los reyes de Israel es reconocido en todas partes como “el sabio Salomón”. Así que vale la pena aprender de la experiencia del sabio Salomón. En 1 de Crónicas 22: 7-10 leemos: David le dijo a Salomón: «Hijo mío, yo tenía la intención de construir un templo para honrar al Señor mi Dios. Pero el Señor me dijo: “Ante mis propios ojos has derramado mucha sangre y has hecho muchas guerras en la tierra; por eso no serás tú quien me construya un templo. Pero tendrás un hijo que será un hombre pacífico; yo haré que los países vecinos que sean sus enemigos lo dejen en paz; por eso se llamará Salomón. Durante su reinado, yo le daré a Israel paz y tranquilidad ¿No creen que eso es lo que necesitamos en Guatemala, paz y tranquilidad? —. Él será quien me construya un templo. Él será para mí como un hijo, y yo seré para él como un padre. Yo afirmaré para siempre el trono de su reino en Israel.

Siendo Salomón tan sabio, tan rico, tan famoso, escribe lo siguiente en Eclesiastés 1:16- 18 dice: Me puse a reflexionar (es pensar y considerar un asunto con atención y detenimiento para estudiarlo y comprenderlo bien, fumarse una opinión sobre ello y tomar una decisión, El sinónimo de reflexionar es meditar, por eso cuando alguien le dice que se va a casar, usted le responde ¿ya lo pensaste bien? ¿Ya lo meditaste? ¿Ya diste cuenta que tu sueldo ahora va a ser para dos o tres porque se va a traer a la mamá con ella? ¿Ya lo pensaste bien? ¿Ya viste cómo es de fea la suegra?): «Aquí me tienen, engrandecido y con más sabiduría que todos mis antecesores en Jerusalén.

Esta mañana, mientras predicaba en el primer servicio de las 7 horas en la Roosevelt, cantábamos un himno sobre la fidelidad, canto bello, la fidelidad de Dios. Yo también me puse a reflexionar y usted se puede poner a reflexionar y pensar cómo Dios le ha transformado, ¿se recuerda cuando usted era pobre? Ahora ya tiene mucha plata. ¿Se recuerda cuando usted apenas tenía para comer? Ahora vive a dieta, ¿Se recuerda cuando andaba a pie o pidiendo jalón? ahora anda en su carrazo. Salomón ya no era un jovencito, era una persona adulta mayor y ya había vivido muchas cosas en la vida y por eso se puso a meditar cómo Dios, dice, me ha engrandecido y podemos decir: aquí me tienen engrandecido y con más sabiduría. ¿Podrá decir cómo Dios me ha engrandecido y prosperado?

«Aquí me tienen, engrandecido y con más sabiduría que todos mis antecesores en Jerusalén. Y habiendo experimentado abundante sabiduría y conocimiento. Me he dedicado de lleno a la comprensión de la sabiduría, y hasta conozco la necedad y la insensatez. ¡Pero aun esto es querer alcanzar el viento! Francamente, »mientras más sabiduría, más problemas; mientras más se sabe, más se sufre.» pues este hombre dice en Eclesiastés 2:1-11 lo que concluyó, está hablando consigo mismo, así como hablaba con su Papá en el Salmo 103 cuando dijo bendice alma mía al Señor, se estaba aconsejando a sí mismo. Salomón dice: Me dije entonces: «Vamos, pues, haré la prueba con los placeres y me daré la gran vida.» Aquí hay muchos que se han dado la gran vida con los placeres, han chupado como locos, mujereado más que Salomón, han tenido toda clase de vicios y placeres, y al final han llegado a la conclusión de que esa no es la razón ni el propósito de la vida. Salomón se dijo a sí mismo haré la prueba con los placeres y me daré la gran vida.» Pero aún esto resultó un absurdo. Darle rienda suelta a todos los placees no resulta.

Rubén Darío, el famoso poeta nicaragüense, dijo: Mi juventud fue como potro sin freno, todo lo que quería hacer, hacía. Se cuenta que entraba a una cantina con los amigos, cerraba las puertas, hasta que se agotaba el licor. Así Salomón se dio s los placeres, pero le resultó un absurdo.

A la risa la considero una locura; en cuanto a los placeres, ¿para qué sirven? Quise luego hacer la prueba de entregarme al vino —si bien mi mente estaba bajo el control de la sabiduría—, y de aferrarme a la necedad, hasta ver qué de bueno le encuentra el hombre a lo que hace bajo el cielo durante los contados días de su vida. Salomón se dio al vino, supo lo que es la experiencia de muchos hoy, que beben todo el tiempo y dicen: una vez al año no hace daño, una vez al mes, que bueno es. Una vez al día, qué alegría. Hay quienes toman el vino al principio con agua, luego sin agua y al final como agua. Tenga cuidado con el vino. Los espartanos emborrachaban a los esclavos, para que sus hijos vieran cómo se comportan los bebedores de vino. Tuve la oportunidad de crecer de niño rodeado de varios que eran alcohólicos, algunos consuetudinarios, otros de fin de semana, pero ahí observé a los que bebían y pude ver, como los hijos de los espartanos, que no conviene emborracharse, el que se emborracha primero empieza hablar raro, hace caras raras, hace muecas, empieza a presumir de lo que sabe, termina peleando con todos.

Con algunos de mis hermanos, a veces hacíamos apuestas cuando ya salían caminando a ver quién era el que se caía primero. Había un puentecito de madera para atravesar, la vía férrea, y una zanja abajo. Decíamos cae o no cae, cae. Y a veces caían. El vino no es la razón para vivir. Salomón lo probó y dijo, después de entregarse al vino, que eso tampoco era lo que necesitaba. Sus días están contados. Eso quiere decir que aquí no va a ser eterno, de morirse tiene, la muerte es la más grande igualadora de los hombres, porque se muere el feo y el guapo, se muere el alto y el bajo, el rico y el pobre, el famoso y el desconocido. Todos los seres humanos, un día se mueren y hay que tener presentes los días contados de la vida.

 Realicé grandes obras: me construí casas, me planté viñedos, cultivé mis propios huertos y jardines, y en ellos planté toda clase de árboles frutales.También me construí aljibes para irrigar los muchos árboles que allí crecían.Me hice de esclavos y esclavas; y tuve criados, y mucho más ganado vacuno y lanar que todos los que me precedieron en Jerusalén. Amontoné oro y plata, y tesoros que fueron de reyes y provincias. ¿Dónde tiene usted su oro y su plata? ¿Bajo el colchón? ¿En una caleta? dicen ahora. Los colombianos hicieron conocido este término. Hacen un gran hoyo en el suelo, lo forran con cemento y ahí meten su dinero o hacen en su casa una pared falsa, solo para amontonar el dinero 20, 30 millones de dólares. Ya no saben dónde tenerlo, hay quienes en el campo en grandes depósitos de oro y de plata. Vi una serie de narcotraficantes, en televisión, que tenía una gran bodega de madera llena de dólares, pero él vivía como pobre y sus hijos vivían como pobres. Salomón no vivía como pobre, pero sí amontonó oro y plata. No está mal que amontone oro y plata, pero está mal que se olvide del propósito de la vida. Y si no amontona oro y plata pero está consciente que sus días están contados y que hay algo más para esta vida, adelante.

Me hice de cantores y cantoras, y disfruté de los deleites de los hombres: ¡formé mi propio harén! Hoy los hombres van a prostíbulos, donde hay diez, quince mujeres y escoge la gordita, la baja, la delgada, la alta, anda en los harenes modernos, los árabes tienen su propio harén, en el Corán, han dicho algunos, que pueden tener hasta siete mujeres, si las pueden sostener, sostener a una cuesta, sobre todo cuando viene todo el combo, cuñados, sobrinos, suegra. ¡Formé mi propio harén! Salomón tuvo mil mujeres, cada tres años le daba la vuelta al círculo. Me engrandecí en gran manera, más que todos los que me precedieron en Jerusalén; además, la sabiduría permanecía conmigo. No le negué a mis ojos ningún deseo, ni a mi corazón privé de placer alguno, sino que disfrutó de todos mis afanes. Salomón se dio gusto, todo lo que vio se dio gusto y ¿quién podría negarle algo al rey Salomón? Todo, todo lo que sus ojos quisieron, él lo tuvo, y todo lo que su corazón deseó, también.

¡Sólo eso saqué de tanto afanarme! Porque si algo hizo Salomón fue construir, para empezar construyó el templo famoso de Salomón que fue un proyecto grandísimo, un mega proyecto y construyó fincas, casas, todo eso es afán, todo eso es trabajo, es esfuerzo, es desvelos, cóleras, reclamos, y esa es la vida. Pero luego dice: Consideré luego todas mis obras y el trabajo que me había costado realizarlas, y vi que todo era absurdo, un correr tras el viento, y que ningún provecho se saca en esta vida. Salomón nos da varios consejos sobre lo que es mejor en la vida, que encontramos en Eclesiastés 5:18 Esto es lo que he comprobado: que en esta vida lo mejor es comer y beber. Es increíble que estando esta realidad en la Biblia, que lo mejor es comer y beber, estemos sufriendo serios problemas entre las personas como la anorexia y la bulimia. La anorexia es un trastorno alimentario que lleva a las personas a perder más peso de lo saludable, según su edad y altura. Estas personas tienen temor a engordar, haciendo dietas excesivas y ejercicio constantes para bajar de peso. La bulimia es un trastorno alimentario y psicológico, porque estas personas se atracan de comida y después de que a cada rato comen y se hartan se arrepienten, y cuando se arrepienten tratan de devolverlo todo, es decir que vomitan. Y después se deprimen.

Tenemos que evitar caer en ese problema que tienen muchas modelos de pasarela, usted ve que salen todas flacas, altas y secas. Pobrecitas, dice usted, y mira a su lado a sus hijas, nueras, tías, esposa y dice aquí no hay modelos de pasarela. Poco a poco se está creando una conciencia de que no tiene que estar tan flacas, las señoritas quieren estar como las modelos de pasarela. Hay que evitar y no caer en esto, porque lo mejor de la vida, dice Salomón, es comer y beber. Noten que dice comer y no hartarse, atracarse. Tenemos que aprender a comer bien, a dormir bien y hacer ejercicio. ¿Por qué dice Salomón que comer y beber bien es lo mejor en la vida? Porque cuando usted come y sobre todo come acompañado de la familia, tiene la oportunidad de tener comunión unos con otros, habla el nieto más chiquito, habla el hijo mayor, habla la nuera, habla la suegra, todos pueden hablar en la mesa y alrededor de la mesa muchos logramos abrir nuestro corazón y contar nuestras angustias, nuestros triunfos, nuestras alegrías, nuestras tristezas. Compartir juntos la mesa es una buena costumbre. Lamentablemente a algunos se les ha olvidado esa práctica de comer juntos, pero yo le animo a provocarla, porque allí hay comunión, hay conversación.

Me llamó la atención una vez que leí de Warren Buffet, uno de los hombres más ricos del mundo que llega a su casa, la que ha tenido por más de cincuenta años, y para mí, dice, su gusto es sentarse, ver tele y comer poporopos. No necesita mucho para estar contento, unos poporopos, sentado en su sillón, ver televisión, mejor si es Reflexión Espiritual y ahí está hecho. Ahí está satisfecho. Hay que comer bien. Dice la segunda parte de este versículo Esto es lo que he comprobado: que en esta vida lo mejor es comer y beber, disfrutar del fruto de nuestros afanes. Es lo que Dios nos ha concedido; es lo que nos ha tocado. O sea que le toca disfrutar de lo que hace, lo que ha trabajado. Le toca comer, beber y disfrutar de lo que Dios le ha dado. Porque es una lástima que usted tenga una caleta llena de oro y plata y no compre bananos por no tirar la cáscara. No compra donas por no desperdiciar el hoyo. Tenemos que disfrutar, coma bien.

En la casa de mi familia, los últimos años que pude vivir con ellos, porque a los 15 años me tocó ir a vivir al internado de la Escuela Bíblica, ahí en el Callejón Ponciano había una panadería en la mera entrada y como a las cuatro de la tarde empezaba a llegar un olor de pan recién horneado, eso se disfruta desde cuando se empieza a olerlo y cuando mi mamá me decía que le fuera a traer el pan, iba feliz de la vida en todo el camino disfrutando del olor y cuando entraba a la panadería había más olor y ahí podían mis ojos ver los panes. Hacían unas cortadas grandes, les ponían encima ajonjolí, ¡qué cosa más deliciosa! Mi café con pan era de lo más rico. En Guatemala tenemos nombres muy particulares para esos panes de manteca (o dulces): cortadas, hojaldras, champurradas, conchitas, cachitos. Muchos, después de nuestra higiene de la mañana disfrutábamos de café con pan. A puro café con pan crecimos, por algo dijo Jesucristo en Mateo 6:6 cuando enseñó a orar, dijo oren así: Padre nuestro danos hoy nuestro pan cotidiano. No se mesita mucho para disfrutar de la vida con la comida. No tiene por qué ser un gran banquete. Disfrutar lo que hay cada día. Si trabajó y pudo comprar sus panes disfrutarlo, si lo que decidió comprar fue carne o pescado disfrútelo, lo que sea disfrute su comida y dele gracias a Dios porque tiene, pero comparta. Hay papás que llegan su casa y dicen que le hagan un bistec de la carne que llevó, solo para él, don egoísta y todos los demás solo oliendo.

En la guerra llamada del fútbol entre Honduras y El Salvador a todos los salvadoreños que estaban en Honduras los metieron al estadio y después los expulsaron a los países vecinos. Me tocó a mí un salvadoreño que me recomendaron lo hospedé en mi dormitorio y ayudarlo desde que vino. Gilberto tenía una peculiaridad y me decía, cada vez que me veía comer algo, comparte y veraz un milagro. Y allá iba yo a compartirle mi pan. A los 15 años entré a la Escuela Bíblica y tenían otro horario de comida. En mi casa el desayuno era a las 7de la mañana, almuerzo 12 del mediodía, cena 5 de la tarde. En la escuela, el desayuno era 10 de la mañana, cena cinco de la tarde, ¿el almuerzo? decían todos, no hay. Era una medida administrativa para que les rindiera más el presupuesto, así que en el desayuno nos comíamos diez, doce catorce panqueques, porque a los 15 años se tiene se tiene un estómago extra grande. Cuando entró la hermana Elsy a la Escuela Bíblica, le dije teníamos que organizarnos, que ahora en el desayuno y en la cena se sentaría a la par mía, todavía no éramos novios. Se organizaban grupos para poner y quitar la mesa, lavar los trastos y entonces le dije que cuando a ella le tocara yo le ayudaba y cuando a mí me tocara ella me ayuda. Después de la cena había una hora que permitían en la sala del internado de las señoritas para que pudieran las parejas platicar, bajo supervisión.

Vale la pena que disfrutemos de la comida. Dice el versículo 19 Además, a quien Dios le concede abundancia y riquezas, también le concede comer de ellas, y tomar su parte y disfrutar de sus afanes, pues esto es don de Dios. Usted no se sienta mal si usted tiene bendición y riquezas, no se sienta mal si tiene su casa en el puerto y va a pasear, lo malo es que no invite. Lo malo no es que usted quiera viajar y lo haga por todo el mundo, lo malo es que por viajar no reflexione sobre la vida y no se dé cuenta que la vida es breve y no se dé cuenta que hay vida después de la vida, no se dé cuenta que sus días están contados. Pero hay que disfrutar de las cosas y las personas que lo rodean.

Hace muchos años llegué a la casa de uno de los líderes de la iglesia y tenía tapado un Mercedes Benz y le pregunté por qué lo tenía tapado. Si lo saco me lo roban, me dijo. Para qué comprar un carro así, ¿para tenerlo tapado? Está bien taparlo cuando no se usa, pero hay que usarlo. Si Dios le ha dado un carro bonito, una casa bonita, disfrútelo. Si le ha dado comida, bonita pareja, disfrútela. Le ha dado hijos, disfrútelos, porque cuando venga a darse cuenta ya no están. Existe un único riesgo de comer, beber, disfrutar de los afanes y reconocer que de Dios vienen. Eclesiastés 5:20 dice Y como Dios le llena de alegría el corazón, muy poco reflexiona el hombre en cuanto a su vida. El problema es que nosotros nos embelesemos en todos los placeres, bienes y cosas y se nos olvide pensar en Dios y cuál es el propósito de la vida. Salomón no específica directamente que es sobre lo poco que se reflexiona sobre la vida, pero podemos inferir por Eclesiastés que el peligro de la alegría es la poca reflexión sobre la brevedad de la vida.

Usted puede estar en este momento en un puesto importante, en cualquier gobierno y otro día estar preso. Puede ser gerente de una gran empresa y el otro día estar en quiebra. La vida es breve, las cosas cambian y por eso hay que reflexionar, meditar sobre la vida. Por eso la poca reflexión sobre la brevedad de la vida es uno de los errores que comete el ser humano, piensa que va a ser eterno, pero la vida es como el vapor del campo que sale poco de tiempo y desaparece. Es como la flor que es cortada y luego se marchita. Hay que recordar lo que dice Salomón en Eclesiastés 7:4 El sabio tiene presente la muerte. Sí, estamos vivos y sanos, tenemos en abundancia, tenemos de todo, disfrutando la vida en el Puerto, la vida en el extranjero, en el deporte, en sociedad, en la política, en la iglesia. Todo lo estamos disfrutando, pero el “El sabio tiene presente la muerte.

No estoy bromeando, se va a morir. ¿Conocemos a alguien que ya murió? conozco a personas que han muerto mucho más jóvenes que yo, mucho más sanas que yo, mucho más ricas que yo, mucho más famosas que yo y ya murieron. Como la migra, cuando uno va a migración en Estados Unidos, todo nervioso porque ya va a entrar y saber qué van a decir. De repente la larga fila, pero usted llega y oye que dice el oficial “next” (el siguiente). El Diccionario de la Lengua Española dice que “muerte es la cesación de la existencia”. Pero no, la muerte es el paso necesario para vivir la vida eterna con Dios nuestro Señor. Por eso dice Pablo, para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Toda nuestra vida es vivir para agradar a Cristo, para servir a Cristo, para proclamar a Cristo y entonces estaremos preparados. El sabio tiene presente la muerte; el necio sólo piensa en la diversión. Si le dijeran hoy que dentro de ocho días se va a morir ¿qué haría? Le voy a dar unos tips.

  1. Haga su testamento. Llame a un abogado de su confianza y dígale que se va a morir y necesita hacer su testamento, pero que se lo haga ya. No espere a morirse, la gente les dice a uno, cuando le pregunta si ya hizo su testamento —acaso me estoy muriendo—. No sabe. Y cuando llega el día y no lo ha hecho. Lo van recordar como el ingrato que les líos, peleando por la cocha, por la vaca, por la casa, por el caballo, por la cuenta en el banco. Haga su testamento ahora que está vivito o vivita. Le sugiero que ponga ahí que tiene derecho al usufructo vitalicio, porque he visto que llegan los parientes ingratos y dejan a la viejita o viejitos en la calle. No piense que es muy joven, los jóvenes también se mueren de cinco años, cinco meses, de veinte años. Son los que más deben hacerlo, si ya tienen propiedades, háganlo. Las aseguradoras aseguran a un joven, pero si tiene menos de veinticinco años le cobran el doble, porque tiene más probabilidades de chocar, y si tiene menos de 25 a 16 le cobran el doble, otra vez. Pensemos en la muerte, haga su testamento y cuando lo haga recuerde dejar algo para la iglesia, o para el pastor. Haga el testamento, piense en la muerte.
  2. Compre un seguro de vida antes que se muera, porque muerto para qué. No es seguro médico, es un seguro de vida. Hay muchos seguros, seguros con ahorro, seguros con todo, pero lo básico es un seguro de vida, es lo más barato que hay. Hable con su corredor de seguros. Cuando compra un seguro de vida le puede dejar a su familia un poco de dinero para que paguen las deudas, terminen de pagar la casa o simplemente que reciban ese dinero con lágrimas y se lo gasten con sonrisas. No asegure solo al papá, asegure también a la mamá. A veces la mamá se va antes y es usted quien recibe el dinero con lágrimas, pero sonríe cuando se lo gasta.
  3. Piense en la muerte, ¿quién se va a quedar al frente del negocio cuando usted se muera?, ¿quién se va a quedar al frente del pinchazo, de la finca, de la clínica, del taller, del almacén, del negocio? porque si usted se muere tiene que arreglarlo todo. Sus acciones en una empresa, a quién se los va a dejar, piense que se va a morir. Han venido las viudas conmigo a decirme que la finca la están manejando sus cuñados, y su suegra y no le dan nada y nos tiene qué comer. Pregúntele a su marido de quién es la finca — es mía pero la tengo a nombre de mi mamá—, pero si se muere tu mamá o te morís vos de ¿quién va a ser?
  4. Haga una cuenta con su marido para saber quiénes le deben para irles a cobrar, y a quienes les debe para no irlos a visitar. Cuando llega el momento no se sabe nada de nada, porque el señor nunca dijo nada. Conozco a una señora que se le murió su marido y cuando viajaba a los Estados Unidos a visitar unos amigos le decían que fuera a tal banco, porque cuando él llegaba les pedía que lo llevaran allí. Saber cuánto no cobró. No sea que a usted le hagan un antejuicio, lo metan preso y la gente no sepa dónde tiene el dinero para irlo a sacar.
  5. Esto se acaba, un día ya no va a venir a la Mega Fráter porque usted va a estar en un camposanto. Disfrute, aproveche, si algún día ha pensado que va a dar una buena ofrenda, no espere porque algún día se nos va a morir y no va a dejar nada.

Eclesiastés 7:29 “Tan sólo he hallado lo siguiente: que Dios hizo perfecto al género humano, pero éste se ha buscado demasiadas complicaciones.»” Cuando Dios nos creó, nos creó perfectos, nosotros somos los que hemos complicado la vida con nuestra mala dieta, falta de ejercicio, por nuestros vicios, etcétera.

Eclesiastés 12:13-14, la poca reflexión sobre la brevedad de la vida y la poca reflexión sobre el propósito y la poca reflexión sobre el valor de la vida, nos dice El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Todo para el hombre es temer a Dios y guardar sus mandamientos, cumplir sus mandamientos. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.

 

Mensajes por Categoria

Mensaje por fecha

  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • 2008
  • 2007