Coquetear o huir (código 2015-222) – Radios Fráter
  • julio 19, 2015

Coquetear o huir (código 2015-222)

Escuche:

De alguna manera hemos caído más de alguna vez en tentación. No hay justoni aun uno, todos pecaron, dice la Biblia, por lo mismo todos somos pecadores. Muy bien arreglada pero es pecadora, muy distinguido caballero, pero usted es un pecador. En la televisión, en los diarios vemos a personas que son capturadas por haber sido sorprendidas en el mismo acto del pecado. Decimos qué barbaridad, pero usted, ellos, y todos también somos pecadores. La única diferencia entre unos y otros es que somos pecadores arrepentidos y redimidos por la sangre de Jesucristo. Eso somos nosotros, pecadores arrepentidos y justificados por el sacrificio de Jesucristo.

La tentación va a estar siempre. La tentación es el deseo de realizar una acción inmediatamente agradable, pero probablemente dañina a largo plazo. Alguna vez el médico le recomendó que ya no podría comer pasteles, porque sus 425 libras no le permiten darse esos lujos. Y de repente, ve un pastel de chocolate y se llama divina tentación. Es la historia de una señora que tenía serios problemas no solo con el sobrepeso sino con la diabetes, así que le dijo su doctor: no debe comer más pasteles y llegó contando a la oficina que ya no iba a comer pasteles por su estado de salud, su sobrepeso. El lunes apareció con un gran pastel de chocolates divina tentación. Y les dijo, este pastel es la voluntad de Dios que me lo coma. ¿Por qué? porque hoy por la mañana oré y le dije Señor, si es tu voluntad que me compre un pastel de chocolate, que encuentre enfrente de la puerta de la pastelería un estacionamiento libre. Y encontré uno, después de dar cinco vueltas a la manzana.

Es muy fácil caer en la tentación. ¿Qué hacer, para no caer en la tentación? ¿Qué hubiera hecho usted ante esa situación? ¿Habría llegado a la pastelería o hubiera seguido de largo? Un alcohólico decidió dejar de beber y tomó esta medida, cada vez que pase frente a la puerta de un bar o de una cantina, voy a saltar. Saltaba cada vez que llegaba a la puerta de un bar. Pero un día se encontró con uno de triple puerta. ¿Ahora qué hago? Corrió para agarrar aviada y pasó las tres puertas de un solo salto. Y de la emoción dijo, esto merece un trago.

A veces coqueteamos con la tentación, Si está siendo tentado con el aguardiente, huya de la tentación. No coquetee con ella, porque usted sabe que no le conviene ser un alcohólico. Escuchaba una señora decía que su esposo ahora se bebía cinco botellas de vino y después sigue con el ron, con el güisque, estoy hablando de una familia cristiana. El que coquetea con la tentación, por supuesto, son los que dicen cosas como uno no es ninguno, una vez al año no hace daño, una vez al mes qué bueno es, una vez al día qué alegría. Empiezan bebiendo el vino con agua, después sin agua y por último como agua. Por eso son las tentaciones, así, dramáticas, pero hay otras: la tentación de hablar de la gente, chismosos. Claro alguno son prudentes que no les gusta estar repitiendo chismes, y de una vez le dicen cuéntemelo bien desde la primera vez. La tentación está enfrente, pero no hay que coquetear.

Señora, si usted coquetea con un caballero, puede arrepentirse después. La tentación, el deseo de realizar una acción inmediatamente agradable, pero probablemente dañina a largo plazo. Dios, desde que nos creó, nos ha hecho clase aparte. Nos ha separado. Toda la creación de Dios siempre tuvo una separación, dice en Génesis1 que separó la luz de las tinieblas, desde el principio Dios estableció que debía separarse la luz de las tinieblas.

¿Qué somos? ¿Luz o tinieblas? Muchos ni luz ni tiniebla, se dicen que son penumbra. Son medio cristianos ¿Existirá algo así como medio cristianos? ¿Existirá algo así como medio hijo de Dios? ¿Mitad hijo de Dios y mitad hijo del diablo? No, o se es hijo de Dios o hijo del diablo. Es luz o es tinieblas, claro que hoy vivimos en una ética situacional, en un relativismos ético y por eso cuando se pregunta ¿es pecado robar? El relativismo le dirá que depende, si le roba a un rico usted es un Robin Hood, el que roba para dárselo al que no tiene. La Biblia dice no robarás, punto. No se codiciará, punto. Y por eso tenemos que manejar la tentación claramente.

Porque así como Dios separó la luz de las tinieblas, también separó al pueblo de Israel, vea lo que dice Éxodo 19:1-6 “Los israelitas llegaron al desierto de Sinaí a los tres meses de haber salido de Egipto. Después de partir de Refidín, se internaron en el desierto de Sinaí, y allí en el desierto acamparon, frente al monte, al cual subió Moisés para encontrarse con Dios. Y desde allí lo llamó el Señor y le dijo: «Anúnciale esto al pueblo de Jacob; declárale esto al pueblo de Israel: “Ustedes son testigos de lo que hice con Egipto, y de que los he traído hacia mí como sobre alas de águila. (Todas las promesas en la Biblia son condicionales, siempre traen un sí condicional). Si ahora ustedes me son del todo obedientes. La condición que pone el Señor es que seamos obedientes, Dígale a su hijo que sea obediente y no rebelde. Esposos, es una buena oportunidad para recordarle a sus esposas esta verdad o esposas que ya tienen tan domesticado al esposo después de 40 años, que ahora siempre dicen sí.

Esta es aquella historia de aquellos hombres que estaban en el cielo. Había dos filas para entrar. Una fila, los hombres que habían obedecido a su mujer siempre. Y en la otra, los hombres que habían mandado a sus mujer siempre. En esta fila solo había uno, y la otra era interminable. Uno se salió de su fila le dijo: lo quiero felicitar, porque usted sí se puso los pantalones en la Tierra, gobernaba en su casa. Le contesta, yo no sé nada, a mí, mi mujer me dijo que aquí me pusiera. Como aquel otro que dice, el que tiene la última palabra en mi casa soy yo: sí mi amor. Si ahora ustedes me son del todo obedientes y cumplen mi pacto, serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.

¿Acaso no quisiéramos que Guatemala fuera una nación santa? Pero mientras eso sucede, los hijos de Dios tenemos que ser una nación santa y santa significa apartada, consagrada para Dios, diferente. Y eso fue el plan de Dios con Israel que fuera una nación tan diferente, que las demás naciones quisieran imitarla y adorar, imitar al Dios de los cielos, creador de la Tierra. Es para nosotros, no solo para Israel, mire lo que die 1 Pedro 2:9-11 Pero ustedes son linaje escogido – no dice ustedes serán, dice usted son linaje escogido, usted y yo somos clase aparte, somos linaje escogido, así viva en una zona roja de la ciudad, si usted es hijo de Dios es linaje escogido, así que créaselo, aunque viva en una covachita, en una casa sencilla o en una mansión, usted es linaje escogido– , real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 

Vean como en Génesis separa la luz de las tinieblas y ahora en el Nuevo Testamento a nosotros que vivíamos en tinieblas, porque somos pecadores, viene el Señor y nos traslada de las tinieblas a su luz admirable. Usted ya no vive en tinieblas, ahora vive en luz, ya no tropieza fácilmente, ya no se golpea fácilmente. Le ha tocado pasar la noche en la casa de un amigo, en un cuarto de hotel y se levanta, se golpea en la pared. Se estrella porque piensa que está en su casa donde se levanta y a mano derecha está la puerta del baño, pero se equivoca porque en este caso está en otra posición. Pero cuando pone la luz, no importa dónde esté la puerta, usted la va a encontrar, sin tropezar en las tinieblas, dónde nadie sabe a dónde va, nadie sabe qué hacer. Estábamos ciegos, y ahora estamos ya traslados a la luz admirable. Ustedes antes ni siquiera eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios. Antes de Jesús solo Israel era pueblo escogido, pero ahora nosotros todos los creyentes somos el pueblo escogido por Dios, antes no habían recibido misericordia, pero ahora ya la han recibido. Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo –usted y yo somos peregrinos y extranjeros de este mundo, no se aferre tanto a sus negocios, a sus cosas y a mucho menos no se aferre al estilo de vida de este mundo, porque usted y yo somos extranjeros.

Cuando va a un país como turista, como extranjero, no se preocupa cómo se viste la otra gente, porque usted pertenece a una tribu que se llama Guatemala, usted es de otro país que se llama Guatemala, allá no saben lo que es comer frijoles negros parados, hechos en una olla de barro, servido en un jarrito de barro, así me comí unos ayer. No saben lo que usted disfruta acá, tiene que ir a comer otra cosa, usted no se preocupa porque sabe que está de paso, pero sabe que tiene otro lugar donde vive. Igual, no se afane porque está en este mundo no tiene tal cosa, tal otra. Está de paso, ya se va a morir y se va a ir al cielo, tranquilo, no se preocupe, estamos aquí de paso Un día nos iremos a la patria celestial y allá sí tendremos la vida eterna.

Queridos hermanos, les ruego como a extranjeros y peregrinos en este mundo; que se aparten de los deseos pecaminosos que combaten contra la vida. Usted no quiere caer en tentación, ahí va el consejo, apártese. ¿Qué debemos hacer? Apartarnos. Si le dicen que su tía vino del África contagiada con ébola. No va a correr a darle un beso y un abrazo, ¿por qué no? porque sabe que se va contagiar, por mucho que quiera a la tía, ella está en cuarentena. Si usted no se quiere contagiar de ébola apártese del que tenga esa enfermedad. Si no quiere caer en la tentación del adulterio, no se junte con adúlteros. Porque le van a decir: ven con nosotros, la vas pasar bien, vámonos al puerto, allá intercambiaremos parejas. Tenga cuidado, el que anda entre la miel, algo se le pega. Si no quiere que lo agarren con la banda de secuestradores, apártese de esa gente. Si no quiere caer en eso de las redes de corrupción, debe apartarse.

Desde el principio Dios ha establecido que la luz está en un lado y las tinieblas en otro, y Pedro lo dice claramente que se aparten de los deseos pecaminosos. El problema está en nuestros deseos, ¿cuál es el deseo que tiene? cuide sus deseos, porque primero usted desea, luego lo piensa y por último lo hace. ¿Conoce la historia de David? El rey David era el ungido de Dios, el hombre que venció a Goliat, aquel que mató al león maloso por librar a las ovejas, aquel que escribió los Salmos, este David un día se levanta tarde en el palacio y mira por la ventana, ve a una mujer hermosa bañándose, entonces tuvo deseos. Si usted ve bañarse a una mujer hermosa, que no es su mujer, apártese, cierre la cortina. De la vuelta.

Un día estaba un pastor bautizando en agua a varias personas, en un accidente a una señora se le cayó la bata. El pastor dijo el que se le quede viendo se quedará ciego. Un hermano dijo, vale la pena perder un ojo. Hay un dicho común que dice: de ver dan ganas. Por eso los de mercadotecnia y publicidad le presentan las cosas de tal manera que le den ganas, estimulan sus deseos. Le ponen vallas publicitarias en el camino y le ponen spots en las televisoras y se lo ponen de tal manera que a usted le dan ganas. Lo que tiene que hacer, cuando ve algo y le dan ganas, es apartarse de sus deseos, como el diabético que sabe que no debe comer azúcar y ve a todos comer pasteles, pastas, panes, postres. Este diabético tiene que apartarse para seguir viviendo.

Conozco a mucha gente que tuvo problemas con el alcoholismo y hoy gracias a Dios ya no, porque se apartaron. Sé que a veces le han dado ganas de darle un puntapié a una persona, estrangularlo, darle un balazo, un sartenazo, echarle el carro encima. Ganas no le han faltado, pero usted se aparta de ese deseo. Cuidado, somos un pueblo santo, así que apártense de los deseos pecaminosos contra la vida. 1 Pedro 1:13-16 Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio –hay que tener dominio propio, porque nosotros con nuestras propias fuerzas no podemos, pero Dios nos da el fruto del Espíritu que es quien nos da la voluntad súper fuerte. El dominio propio, del cual hacemos uso nosotros, es fruto del Espíritu, por eso, Pedro dice que tengamos dominio propio–; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan – en todo lo que hagan sean santos, va a hacer un negocio, sean santos; hacen amistades, sean santos; hacen viajes, sean santos; venden productos, sean santos. Tenemos que ser santos en todo lo que hacemos, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.»

Podemos acostumbramos a vivir derrotados por el pecado y hacerlo regresar por su perdón y decir como un amigo: el que peca y reza empata. Pero no se trata de peco de lunes a sábado y el domingo me arrepiento. Tenemos que ser santos en lo que hacemos todos los días. Sí, la gracia de Dios es muy abundante, por eso Romanos 6:1 dice ¿Qué concluiremos? ¿Vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde? ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado. Tenemos que morir al pecado. Vaya a una funeraria, entre al primer cadáver que esté ahí, ofrézcale un pedazo de pan, ¿se lo va a aceptar, se lo va a rechazar? No, porque está muerto, usted tiene que vivir como muerto al pecado. Cuando ya está muerto, no le interesa ni más dinero, ni más mujeres, ni más secuestros, ni más pleitos, ni chismes, ni codicias, porque está muerto. O usted muere al pecado o el pecado lo va a matar, porque la paga del pecado es muerte. Cuando morimos al pecado pueden ofrecernos de todo y nosotros podemos decir no, gracias. Cuando no sufre por emborracharse, le pueden ofrecer cualquier cantidad de licores gratis y no los acepta. Cuando ha muerto al pecado logra salir victorioso.

Así que cae en la tentación o sale huyendo, ya vimos el ejemplo de David. David vio a Betsabé hermosa, bañándose, desnuda, la deseó, averiguó quién era ella. Le informaron que era la esposa de Urías y la orden de mandarla a traer, porque los deseos del rey se cumplen, no se discuten. ¿Cuándo cayó David en el pecado? ¿Cuándo la miró y la deseó, cuando averiguó quién era ella o hasta que se acostó con ella? Desde que la deseó, Jesús lo dijo, cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella. Así que cuando usted mira a una mujer, no la mire para codiciarla, mírela para saludarla, para bendecirla, para platicar, para hacer negocios, lo que sea pero no para codiciarla, porque ahí fue donde David no murió a su deseo y cayó en adulterio.

Hubo otro que no cayó de esa manera. Vale la pena leer lo que dice Proverbios 14:16 El sabio teme al Señor y se aparta del mal. Si está en una mesa y todos están chismoseando calumniando, hablando mal de su Pastor, usted debe ser es prudente y si están hablando mal de otro hermano tiene que apartarse, porque usted va a ser culpable con ellos del chisme que hubo ahí. El sabio teme al Señor y se aparta del mal; pero el necio es arrogante y se pasa de confiado. –No, ya soy maduro, tengo treinta años de venir a la Fráter, soy director de una célula, soy servidor, soy anciano de la iglesia, soy líder, a mí no, véngase señorita, la voy acompañar a su casa y en el camino cae, cae, por su arrogancia. El sabio se aparta, si una señorita le dice que la vaya a dejar, mejor préstele o regálele lo del taxi, pero no la vaya a dejar, pero sí la va a dejar llévese a un tercero que lo ayude para no caer en la tentación. En esos casos no se cae solo en la tentación sino se cae en la “tentazón”. Como le decía una señora a su hija tenga cuidado de ese joven, porque es un pulpo.

Tenemos que andar con todo tipo de precauciones. 2 Timoteo 2:22 Huye de las malas pasiones de la juventud – hay que huir de las pasiones de la juventud, pero lo peor que a la vejez viruela, hay unos viejos que son más apasionados que los jóvenes, tenemos que huir– y esmérate en seguir la justicia, la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio. Ser tentado no significa caer en pecado, Jesús fue tentado, pero no pecó, para no pecar huya de la tentación. A usted se le pueden ofrecer, pero si usted huye, ejemplo, José en Egipto. Génesis 39:5-15 Por causa de José, el Señor bendijo la casa del egipcio Potifar a partir del momento en que puso a José a cargo de su casa y de todos sus bienes. La bendición del Señor se extendió sobre todo lo que tenía el egipcio, tanto en la casa como en el campo. Por esto Potifar dejó todo a cargo de José, y tan sólo se preocupaba por lo que tenía que comer. José tenía muy buen físico y era muy atractivo. Después de algún tiempo, la esposa de su patrón empezó a echarle el ojo y le propuso: —Acuéstate conmigo.

¿Qué más tentación que esa? Cualquiera diría, si a mí me lo hicieran. Pero José no quiso saber nada, sino que le contestó: —Mire, señora: mi patrón ya no tiene que preocuparse de nada en la casa, porque todo me lo ha confiado a mí. En esta casa no hay nadie más importante que yo. Mi patrón no me ha negado nada, excepto meterme con usted, que es su esposa. ¿Cómo podría yo cometer tal maldad y pecar así contra Dios? Y por más que ella lo acosaba día tras día para que se acostara con ella y le hiciera compañía, José se mantuvo firme en su rechazo. ¿Qué haría José de nuevo si volviera ser atractivo, joven y estuviera en la casa de Potifar? en las primeras de cambio cambiaría de trabajo, eso le diría yo. Mira José se te está ofreciendo la señora, cambia de trabajo, porque si sigues allí vas a tener problema y así le pasó. Se mantuvo firme en su rechazo. Rechace sus deseos.

Un día, en un momento en que todo el personal de servicio se encontraba ausente, José entró en la casa para cumplir con sus responsabilidades. Entonces la mujer de Potifar lo agarró del manto y le rogó: « ¡Acuéstate conmigo!» Pero José, dejando el manto en manos de ella, salió corriendo de la casa. Se libró de acostarse con la mujer, pero la mujer despechada lo acusó falsamente y dijo: José me quiso violar, pero yo no me dejé, aquí tengo el manto de él. Prueba número uno, cuidado con los que dicen que tienen pruebas, porque a veces las pruebas son montadas, son falsas y esta señora era una de esas que sabe montar un falso testimonio. Y sí, José fue a dar preso por eso, pero el Señor lo sacó de la cárcel un par de años más adelante.

Hebreos 4:15-16, mire lo que dice: Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. El mismo diablo en Lucas 4 dice que lo tentó por cuarenta días y le ofreció todo tipo de tentaciones, de fama, de gloria, de riquezas, de negocios turbios, pero Jesús con el Espíritu Santo que estaba en Él tuvo dominio propio y supo decir no, escrito está, no, y por eso es importante lo que está escrito en la Biblia, para poder vencer al diablo si nos tienta a nuestra carne que es la que nos hace desear lo que no nos conviene.

Por eso quiero leer el versículo 16 Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos. Cuando más necesite la misericordia de Dios, la gracia de Dios para sobreponerse a sus deseos, al pecado, a la tentación vale la pena acercarse al Señor, apartarse del pecado y del deseo. Entre más cerca esté de la luz, más lejos estará de las tinieblas. Por eso no se aleje de la luz, no se aleje de Jesús, quien dijo yo “soy la luz del mundo y el que me sigue no andará en tinieblas, tendrá la luz de la vida”.

Si usted anda cerca de Jesús, va a estar siempre en la luz, pero cuando se empiece alejar de Jesús, se empezará a acercarse a las tinieblas. Las excusas abundan que por negocios, por paseos, por diversiones, por estudios o porque tiene que hacer. No se aleje de la luz, no deje de congregarse, dice la Biblia que no dejen de congregarse como algunos tienen por costumbre, muchas veces hemos dicho que un leño se saca del fuego y se pone lejos se apaga.

No deje de venir todos los domingos y entre semana vaya a su célula y todos los días en su casa lea la Biblia, hable con Dios, aproveche los largos trechos en el carro, escuche la Biblia, ahora tenemos tantos recursos. Oren con sus hijos, no tiene que cerrar los ojos para orar, ahora el que habla solo en un carro ya no se le califica de loco, todos hablan solos, con su celular hablando todo el tiempo. No se aleje, manténgase cerca del Señor y usted nunca andará en tinieblas, pero cuando se aleja, eso le pasó a Lot y a Abraham.

Por culpa de sus pastores que pelearon entre sí, Abrahán le dijo escoge y Lot escogió el valle y dice que poco a poco fue moviendo sus tiendas hasta Sodoma, entre más se alejaba de su tío que estaba con Dios y de Dios más se acercaba a Sodoma, hasta que terminó viviendo dentro de Sodoma, siendo parte activa de la sociedad de Sodoma y por eso su familia, sus hijas, estaban acostumbradas a una vida de lujuria y terminaron destruidos. Alejarse de Dios implica acerarse al mundo. No nos alejemos del Señor, alejémonos de las tinieblas, huyamos de la tentación, ejerzamos dominio propio y saldremos vencedores.

Me gusta lo que dice Lucas 4:13. Cuando terminó el diablo de tentar a Jesús en el desierto: Así que el diablo, habiendo agotado todo recurso de tentación, lo dejó hasta otra oportunidad. Cuando el diablo nos tienta y le decimos no y cuando el deseo nos tienta y le decimos no y nos alejamos llega el momento en el que ni siquiera somos tentados, pero hay que tener cuidado de no caer en la arrogancia, de decir que ya sabe todo, que se es viejo en la fe, maduro en la fe y por lo tanto ya no llega a la iglesia, ya no va a la célula, se queda viendo, si quiere, el programa por televisión, nada más. Venga, aunque nos vea por televisión, acérquese a la iglesia, llegue, permanezca y no deje de congregarse como algunos tienen por costumbre. Con la ayuda de Dios podemos vencer la tentación.

 

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