Bajo la lupa (código 2016-003) – Radios Fráter
  • enero 3, 2016

Bajo la lupa (código 2016-003)

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El Titanic es el nombre de una película que se hizo muy famosa en 1997 y, además, era la más costosa de producir en la historia del cine. A pesar de que muchos vaticinaron un fracaso por el costo tan alto, que ascendió a 57 millones de dólares, recaudó más de dos mil 700 millones de dólares y así no solo fue la película más costa sino también la más taquillera, lugar que mantuvo por diez años. Cuando recordamos la trama de la película, vemos a un buscador de tesoros quien llega al lugar del hundimiento, para encontrar una gargantilla con un valioso diamante conocido como el “el corazón del mar”. Encuentran una caja fuerte que llevan a la superficie. Esta contiene documentos y un dibujo de la joven desnuda con el diamante colgando de su cuello. ¿Y el diamante? Nunca lo encontraron. Entonces entrevistan a la anciana de 101 años quien es la que está en el dibujo. Al final de la película vemos a esta anciana, siendo joven en la película, cuando arroja dicho diamante al mar, para que este permaneciera para siempre sin ser descubierto. Ella guarda este secreto en su corazón, para nunca ser descubierto, hasta los 101 años, cuando la entrevistan, ella cuenta qué había pasado con el diamante.

¿Cuántos secretos ha logrado guardar? Usted no sabe los secretos de quien está a la par suya, porque los secretos se guardan. Todos tenemos secretos guardados que no conocen ni la persona más cercana que tenemos, porque secreto es mientras usted no lo saca de su boca. En el momento que lo comparte con otra persona, dejó de ser secreto. Recuerdo a un amigo a quien le conté algo que iba a hacer, pero le recomendé que no lo fuera a decir, porque hasta el domingo iba a tomar esa decisión. Y suelta una carcajada y me dice – no te preocupes, mi pecho es un sepulcro, pero mi boca es un clarín. El único secreto que no saldrá a la luz, es el que no se cuenta, recuérdelo.

Pero aunque la humanidad entera jamás pudiera enterarse de sus secretos, hay alguien que conoce lo más íntimo de su ser, aunque no lo quiera, incluso sus pensamientos. Este año que acabamos de terminar, fue algo que será memorable gracias a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala – CICIG –, vimos cómo revelaron los secretos de algunas personas de muy alto perfil en el gobierno y en la iniciativa privada, porque ahora con la tecnología que existe, aunque usted no lo sepa, están oyendo sus conversaciones. Oyen lo que usted habla por teléfono en secreto, algunos en son de broma algunos dicen ya oíste don Ivan, pero es cierto. Hoy cada teléfono celular se convierte en un micrófono que traslada sus conversaciones más íntimas a cualquier parte.

El rey David escribió sobre cómo nadie puede guardar secretos ante Dios. El Salmo 139, es una esperanza para el corazón de nosotros. La oración final que David hace es la clave para que usted y yo podamos vivir una vida conforme al corazón de Dios, llena de paz con Dios en el cielo y con nuestro prójimo en la tierra. Dios nos examina, Dios conoce, incluso nuestros pensamientos. Dice: Señor, tú me examinas, tú me conoces. Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda. Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.

No existe forma de escondernos de Dios. Hoy en día, gracias a las cámaras que todos tenemos en los teléfonos, a las cámaras que tenemos puestas en todas nuestras instalaciones, hay cosas que ya no se pueden negar. En el Liceo Fráter tuvimos la necesidad de instalar cámaras por todos lados, antes de eso era la palabra del director contra la palabra del maestro o la palabra del alumno y cualquiera contra argumentaba, a veces se salía con la suya, porque no aceptaban la palabra del director, del maestro, pero ahora es muy difícil, porque entonces cuando hay una situación en la cual se requiere un argumento convincente, simplemente le damos “play” a la grabación y ahí sale la realidad.

Recuerdo a unos alumnos que maltrataron a otro, lo acosaron o como se dice usando el término inglés, le hicieron “bullying”, pero uno de ellos disfrutando de “su momento” sacó el celular y grabó todo el acto, y lo colgó en las redes sociales. Cuando se llamó a los alumnos para hablarles del asunto, por supuesto que los negaron y sostuvieron que no era cierto. Cuando se les mostró lo grabado por uno de ellos y publicado en las redes sociales se vio a fulano, mengano, perencejo y el que grabó, porque ellos mismos se graban. No saben que todo lo que cuelgan en las redes sociales se quedará allí. Hay algunas empresas que revisan las redes sociales desde cuando usted estaba en la secundaria para ver cómo era su conducta. Y eso ayuda a tomar la decisión de contrastarlo o no contrastarlo.

Así que hoy es difícil esconderse del mismo ojo humano, pero lo que sí le puedo garantizar es que no existe forma de escondernos de Dios. Nadie puede esconderse de Dios. El Salmo 139:7-12 dice: ¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del abismo, también estás allí. Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha! Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío», ni las tinieblas serían oscuras para ti, y aun la noche sería clara como el día. ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz!

Hace algunos años era muy difícil saber dónde estaba un camión transportando productos de alguna fábrica o de alguna finca. Los camiones los agarraban, se iban y se parqueaban donde la amante y ahí pasaban horas. Y la gente esperando su producto, pero el camionero estaba “ocupado” en sus propios quehaceres. Hoy en día ya no pueden hacerlo así nomás, porque se instaló a los camiones lo que se llama GPS, un sistema de posicionamiento global, y donde quiera que esté ese camión, desde una oficina saben sí está en movimiento, si está estacionado, en dónde está. Hace algunos años salieron unos diputados de El Salvador para Guatemala y en el camino unas radio patrullas los detuvieron y los llevaron a un lugar cerca de Villa Canales, donde los despojaron, los mataron y quemaron los vehículos. ¿Cómo se supo quiénes habían sido? Por el GPS que tenían las patrullas.

De esa manera supieron exactamente dónde habían estado, parecía que esos policías ni sabían que había un aparato localizador en sus patrullas. Hoy ¿cómo sabe la gente que usted está en determinado lugar? Pueden saberlo fácilmente por su celular. Claro, a muchos no cuesta mucho localizarlos, qué están haciendo, porque publican que están en tal lugar, que van por tal parte, que ahora están en tal parte y miren cómo estoy de bonito, y ahí están publicando dónde están, no ocultan dónde están, pero si no quisieran informarlo cada celular se vuelve ahora un GPS y por eso es que ubican a la gente donde se encuentre. Hoy nos escuchan y nos localizan, pero si hay alguien que no necesita de GPS para localizarnos es Dios, porque Él es Omnipresente, Dios está presente en todos lados. Pastor, ¿será que Dios me ve cuando entro al burdel? Ahí está con usted, ahí está el ojo del Señor viendo lo que usted hace. Pero pastor, ¿si me meto a aquella cantina escondida en un callejón de Ámsterdam? Allí está Dios. ¿Si me meto en el cuarto de pánico donde no sale ruido? Allí está Dios. Dios es Omnipresente, no se puede esconderse de Dios, lo podrá hacer de su mamá, de su mujer, de su abuela, pero no se puede esconder de Dios. Además es Omnisciente, sabe todas las cosas.

Dios nos conoce desde antes que naciéramos, porque Él nos formó. Sí, antes que usted naciera, Dios ya lo conocía, eso dice el salmista en el Salmo 139:13-22 “Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! Usted es una creación admirable, ya no vuelva a ponerse frente al espejo y decir qué feo soy, dicen que la belleza está en el ojo del que la admira. Créame que cuando nació y su mamá lo vio exclamó: tan lindo mi nene, porque para las mamás sus hijos son lo más bello que hay, aunque los demás digamos que feo es el patojo. El Padre nuestro que está en los cielos nos creó y nos hizo una obra maravillosa. Diga: soy una creación admirable. ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación.

A través de los años han variado los conceptos de lo que es una creación de Dios en el vientre de una madre. Para muchos no es una creación de Dios sino un producto y como es un mero producto, si no lo quiere descuartícelo, expúlselo, abórtelo. Cuántos hombres y mujeres nunca llegaron a existir porque alguien decidió que ese “producto” había que eliminarlo y lo abortaron. David aquí nos muestra algo importante, lo que ocurre en el vientre de una madre es la creación admirable de Dios nuestro Señor y hay que protegerla, hay que cuidarla, hay que amarla. Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. ¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si me propusiera contarlos, sumarían más que los granos de arena. Y si terminara de hacerlo, aún estaría a tu lado. Oh Dios, ¡si les quitaras la vida a los impíos! ¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria, esos que con malicia te difaman y que en vano se rebelan contra ti! ¿Acaso no aborrezco, Señor, a los que te odian, y abomino a los que te rechazan? El odio que les tengo es un odio implacable; ¡los cuento entre mis enemigos! Recuerde, evite el aborto, no somos un mero producto, somos una creación admirable de Dios.

La oración con la que David termina este Salmo es importante dice en 23-24 Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. Pedirle a Dios que nos examine es ponernos vulnerables. Es decir, Señor, dime qué hay en mí, muéstrame qué hay en mí. Cuando va con su médico a que lo examine se pone en una posición vulnerable, por eso necesita tener un médico de confianza, no un médico que lo duerma y abuse de usted, no necesita un oftalmólogo que cuando llega le dice que se desnude para examinarlo. Cada vez que se expone a un examen se está arriesgando a conocer las verdades más difíciles de la vida, cuando va con un médico puede salir con una noticia que le destruye el ánimo y la vida, porque le dice que le va a hacer exámenes y entonces lo pone bajo la lupa y empieza a examinarlo.

Es interesante, pero cuando nos mandan a hacer exámenes de laboratorio piden muestra de lo más interno que se tiene. Usted lleva lo más hediondo que puede tener, lo más contaminante que pueda tener, lo que lo mandan a comer sus enemigos pero que no le conviene, pero a través de esa muestra de heces fecales le van a descubrir un montón de cosas que tiene adentro y que usted ni sabe que tiene. Hace algunos años vine de un viaje por el otro lado del mundo y luego tuve algunos problemas estomacales. Los pastores también llevamos nuestras muestras al laboratorio, las examinaron, las someten a una serie de procedimientos que no conocemos, que son muy tecnificados y delicados. Al final me dice el médico cuando recibió los informes, que llevaba unos parásitos que nunca había visto. Trajo parásitos de saber dónde que no se ven aquí comúnmente en Guatemala, me dijo. La verdad es que usted no se ha visto el estómago, pero está lleno de cochinadas, está lleno de parásitos y cuando agarran nuestra sangre y la examinan nos descubren hasta el modo de andar.

El otro día me contaba una doctora que algunos cuando se examinan para ver cómo están los niveles de azúcar en la sangre, porque tienen diabetes o están en la frontera de tenerla, unos días antes de practicarse los exámenes dejan de comer lo que no deben. Unos días antes nada de pasteles, nada de panes, pastas, lo que quieren es tontearse al laboratorista, pero entonces el del laboratorio recibe la orden del médico que no solo les examinen su sangre común y corriente sino que les haga una prueba que se llama hemoglobina glicosilada y allí aparece lo que ha comido en los últimos tres meses, así que según usted se tonteó al doctor porque la última semana se portó como la gente. No comió pasteles, dulces, pan, no le echó azúcar al café, no comió pastas. Fue un paciente cien puntos, pero en ese examen muestra que los últimos tres meses fue un hartón, goloso, indisciplinado, rebelde, malcriado, mal paciente.

En lo natural, cuando usted dice examíname, sondéeme a su médico, va a encontrar cosas, porque le van a encontrar algo malo, por eso a muchos no les gusta visitarlo. Por eso cuando hay problemas hay que examinarse. Mi esposa tenía serios problemas con su columna vertebral, al grado en el que llegó a un punto en el que ya no podía dormir de ninguna manera. No podía estar sentada cómoda y un día le digo que la manga del pantalón le quedaba más larga que la otra. Al medir el pantalón las dos mangas estaban iguales. Ella era la que estaba tan torcida que se le iba de lado el pantalón. Fue a visitar a un médico y le dice que no había problema, le cortaba un pedazo del fémur y la emparejaba.

Me lo contó y luego hice el comentario – si será bruto ese, yo no soy médico, pero lo que él está buscando es pagar la letra de su carro, el alquiler de su casa, su viaje a Miami, pero eso no es lo que tú necesitas, vamos a buscar a otro–. Y así lo hicimos y ese le dijo que el problema no se corregía como se lo habían dicho. – Su problema, según esta resonancia magnética, es que tiene una escoliosis de la columna vertebral congénita. La operación es la solución, cuando le enderecemos su columna y le destrabemos la médula espinal que está prensada por unas vértebras, dejará de tener dolores, se va a enderezar, su pantalón le va a quedar bien, le vamos a meter unas barritas, unos tornillos. Cuándo quiere operarse, porque me voy de viaje dentro de quince días–. Antes de que se vaya de viaje, porque ya no aguanto el dolor, le dijo mi esposa.

Pregunté cuál era el riesgo más grande que ella tenía, y me dijo que el riesgo era una infección, porque en todos los hospitales hay infecciones gratis, y por eso no hay que estar muchos días en los hospitales, porque allí es donde más infecciones hay. No hay un solo hospital en el mundo que se pueda decir que es cien por ciento libre de infecciones. –Usted no va a salir en silla de ruedas–. Le abrieron la columna, le metieron dos barras de metal, seis tornillos, le rompieron las vértebras, le liberaron la médula. Al otro día la levantaron, la pusieron a caminar en el hospital y al día siguiente le dieron egreso. Entró caminando despacio a la casa, y quedó nítida, ya no se queja de esos dolores, los pantalones ya están a la medida y aquel que quería quitarle un pedazo de fémur que Dios tenga misericordia de él. No se deje llevar por el primer diagnóstico que le den, que le cortamos el fémur para emparejarlo, porque a veces no va a quedar parejo, o a lo mejor sí pero torcido de arriba.

Examíname. Puede tener dolores muy fuertes en el alma, puede que tenga treinta años de estar con el rostro como de bulldog bautizado con jugo de limón. Por qué no puede sonreír, porque vive amargado, qué me pasa, por qué vivo estresado, frustrado, desgraciado, por qué. Dígale al Doctor de doctores examíname. Señor, sondéame, qué hay allí. A lo mejor allí en su corazón hay un resentimiento guardado de toda una vida y esto es lo que lo tiene amargado. Alguna vez les conté de un joven por el que oré, siendo yo muy jovencito. Se me acercó y me dijo que orara porque su brazo le dolía mucho. Oré y le pregunté ¿cómo te sientes? Y me dijo que bien, se fue. A la semana volvió con el mismo dolor del brazo, a la siguiente el mismo problema y entonces le dije que tenía otra cosa. ¿A quién odias? Y me dijo, a mi papá. Porque siendo muy niño se fue y lo dejó y “por culpa de ese desgraciado a mí me tocó una vida infeliz” y empezó a contar su historia. Le dije, mijo, ya no voy a orar por tú brazo sino que ahora voy a orar para que el Señor te ayude a perdonar a tu papá, quien te abandonó y a causa de eso sufriste mucho. Tenés que perdonarlo. Me contestó que prefería el dolor del brazo.

Varias semanas más tarde se acercó y me dijo que me quería contar, que había hecho lo que le dije. – Le escribí una carta a mi papá a Estados Unidos, donde le decía que lo había odiado toda la vida y que había deseado su muerte y que Dios lo destruyera con lo peor que pudiera ocurrir, porque me había dejado abandonado y yo había sufrido mucho por su culpa. Pero conocí a Cristo Jesús como mi Señor y Salvador personal y Dios ha perdonado mis pecados, me ha mostrado que no debo odiar más y perdonarte. Le escribí diciéndole que le perdonaba todo lo malo que me hizo. Desde que envió esa carta ya no le duele el brazo para nada. Examíname oh Dios. Sondea mi corazón.

Qué hay en nuestro corazón. Hay muchas enfermedades que los médicos a través de los años las han llamado psicosomáticas, son enfermedades producto del estado mental que se tiene. Puede ser angustia, odio, rencor que puede producir enfermedades destructivas en su cuerpo, por eso en algunas universidades dan inclusive cursos de espiritualidad a los futuros médicos, porque han descubierto que aquellos pacientes que creen en un ser superior, tienen una fe en Dios, esos pacientes se recuperan más rápidamente que los que no tienen fe en nada. Cuando tenemos fe en el Señor, sabemos que Él es el que restaura nuestro cuerpo, el que sana nuestras dolencias, el que transforma nuestra vida.

Necesitamos una tomografía espiritual, una resonancia magnética de nuestro corazón para que nos veamos cómo estamos torcidos por dentro o infectados por dentro y que Dios obre en nosotros. Ponme a prueba, dice el versículo 23, y sondea mis pensamientos, qué pienso. El filósofo decía pienso y luego existo, no estaba perdido, porque de acuerdo a la Escritura los que uno piensa es la existencia que uno tiene. Piensa que es un don nadie, un don nadie será, pero usted piensa que es una creación admirable de Dios, un hijo de Dios bendecido por Él. Protegido, dichoso por ser hijo de Dios y su vida será diferente. Nuestros pensamientos tienen mucho que ver con nuestra vida cotidiana.

Luego dice el versículo 24 Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. En nuestros teléfonos celulares tenemos tantas aplicaciones, una de ellas la usan, inclusive, algunos noticieros para darnos la información del tránsito, es muy buena. Tengo tres años de disfrutar los servicios de un conductor, él maneja el carro donde yo voy y soy feliz ahora, porque ahí puedo leer mi celular, el periódico, recibir correos, contestarlos y cuando vamos a un lugar donde la cosa está complicada entonces agarro el waze y pongo la dirección a donde voy y me lanzó con el waze, me ha metido por algunos lugares que jamás me hubiera metido yo. Pero me ha sacado treinta, cuarenta minutos antes que los demás y llego, porque sigue una instrucción satelital de cómo está el tránsito y muestra dónde hay atolladeros y le busca mejores caminos y entonces siempre llego temprano a mis lugares, aunque haya mucho tránsito, porque antes de salir le pido al waze que me muestre el camino, cuando usted no le hace caso, “recalculando” dice y le muestra otra vez el camino.

Dios ha sido el waze de sus hijos por siempre y lo único que tenemos que decir es Señor, guíame por el camino correcto. Señor, ¿será con esta vieja con la que me tengo que casar? Pregúntele, ¿Señor, qué hago con este hijo condenado, que no hay modo que entienda? Señor, ¿qué hago con esta mi mujer endemoniada? Señor, ¿qué hago con este marido borracho? Pídale al Señor que le muestre el camino, porque el Señor siempre nos va a mostrar el camino correcto.

David le pide a Dios que lo examine, que sondee su corazón, que pruebe y sondee sus pensamientos ¿cuál es el propósito de esta evaluación divina solicitada por David? La corrección y la transformación. La Biblia dice que conocerán la verdad y la verdad nos hará libres. Cuando a usted le dicen que el reflujo que lo está dañando se lo causan los frijoles negros, el chile, el café, las aguas gaseosas, entonces para aliviar su reflujo debe dejar de tomar aguas gaseosas, dejar de chupar, porque el guaro le hace mal; dejar de comer frijoles, chile y empiece a comer lo que le conviene y verá que no va a necesitar de Nexium, de Lansoprazol, de ninguna de estas pastillas porque va a empezar a comer como le ha mostrado el examen que le hizo su doctor. Por cierto, ¿lo pesaron? Porque ya sé que se forraron, pero la pregunta es ¿ya se pesaron? Mi esposa se levantó el 1 de enero y me dice ¡pesate! Como ya no hay hijos en la casa a quien mandar, pues le dije con mucho gusto. Porque tenemos que pesarnos, gracias a Dios que las pesas no lloran. Si algo tenemos que hacer es precisamente pedir a Dios que nos examine para obtener corrección y trasformación.

Proverbios 14:12 dice Hay caminos que al hombre le parecen rectos, pero que acaban por ser caminos de muerte. Sí, parecía correcto, bueno. Siempre vamos a buscar la manera de justificarnos, como me decía un señor un día, hablábamos de su problema de adulterio, si lo que yo estoy haciendo con esa mujer es una obra de caridad. La pobre no tenía dónde vivir y yo le di dónde vivir. Somos unos sinvergüenzas, hay caminos que parecen rectos pero su final son de muerte. Mateo 7:13-14 »Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran.

Así que hagamos de la oración de David nuestra oración. Pidamos a Dios que nos examine y que nos guíe en este 2016 por el camino eterno. Dios ya conoce todo de usted, pídale a Dios que lo examine y le muestre si va por mal camino, pídale a Dios que lo guíe por el camino eterno y recuerde lo que dice Hebreos 4:12-16 “Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón. He tenido experiencias de personas que han venido a la reunión y después le dicen a quien los invitó: vos le contaste mi vida al pastor, vos me trajiste porque ya le habías dicho al pastor lo que yo estaba haciendo y solo me vio, decía una servidora que cuando entraba a la Fráter –solo me mira el pastor y cambia su mensaje, y me lo dirige a mí–. No es así, lo que pasa que la Palabra de Dios es cortante y entra hasta lo más profundo del corazón del hombre y le muestra lo que es, justo a los pensamientos y las intenciones del corazón. Ninguna cosa creada escapa a la vista de Dios. Todo está al descubierto, expuesto a los ojos de aquel a quien hemos de rendir cuentas. Por lo tanto, ya que en Jesús, el Hijo de Dios, tenemos un gran sumo sacerdote que ha atravesado los cielos, aferrémonos a la fe que profesamos. Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Este año puede ser un año de tibieza espiritual para su vida o un año en el que corte de raíz las tentaciones y se aleje de todo aquello que lo lleva por mal camino. Ore para que Dios examine su corazón al ponerlo bajo la lupa de Sus ojos y le muestre si va por el mal camino. Esa es la mejor manera de comenzar este año nuevo honrando a Dios su Señor y pidiendo Su bendición. Doblemos rodillas y hagamos esta oración de David y le decimos Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Padre aquí estamos delante de ti a esta hora, tu pueblo, tu iglesia, te amamos Señor. Sabemos que tú eres nuestro creador, que eres Omnisciente, tú sabes todas las cosas. Eres Omnipresente, estás en todas partes. Y eres Omnipotente, tú puedes hacer todas las cosas. A menudo venimos a pedirte que sanes nuestro cuerpo enfermo, pero hoy venimos a pedirte que sanes nuestro corazón, nuestros sentimientos, nuestras intenciones, nuestra voluntad. Que examines nuestros pensamientos. Señor, ayúdanos a conocer la verdad de nuestro interior, a pedirte con arrepentimiento que nos perdones, a pedirte Señor que nos guíes por el camino correcto. Señor, no queremos andar por el camino ancho que lleva a la perdición eterna, queremos andar por ese camino angosto. Si, con algunas limitaciones en cuanto a la carne, al mundo, pero con la expectativa de tener una vida en abundancia aquí en la Tierra y una vida eterna allá en el cielo. Límpianos de toda maldad, quítanos toda infección en nuestra alma, endereza nuestra conducta, nuestra manera de ser y que cada uno podamos vivir bajo tu guianza, bajo la cobertura de la palma de tu mano, bajo tu protección, que tu presencia esté con nosotros en todo momento, gracias Señor por esa bendición de estar bajo tu presencia.

 

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