Vivir en comunidad – Parte 1 ( Código -2018-181 ) – Radios Fráter
  • mayo 27, 2018

Vivir en comunidad – Parte 1 ( Código -2018-181 )

Escuche:

La soledad es una silenciosa epidemia mundial. La soledad es definida como la carencia de compañía, caracterizada por el pesar y la melancolía. Las asociacones de psicología y psiquiatría en Estados Unidos, aseguran que la soledad comparada con la obesidad representa un riesgo aún mayor para nuestra salud.

El primero de mayo del 2018, Aric Jenkins, publicó en la sección de Salud, de portal de Internet de la revista Fortune, un estudio, que llega a la conclusión que la mitad de los norteamericanos, especialmente los jóvenes, se sienten solos.

La traducción del artículo dice así: “Un nuevo estudio ha encontrado que casi la mitad de todos los estadounidenses se sienten solos, los jóvenes en particular, experimentan este dolor.

La aseguradora en salud Cigna, hizo una encuesta nacional a 20,000 adultos y encontró que el 54% de ellos, respondió que sienten que nadie verdaderamente los conoce bien. Adicionalmente, el 56% de las personas dijo que las personas con quienes se rodean, no necesariamente están con ellos. Y aproximadamente el 40% dijo que les falta compañía, sus relaciones no son significativas y que se sienten aislados de los demás.

La investigación, lanzada el martes, se basa en la escala de Soledad de la UCLA por la Universidad de California. Utilizando medidas calculadas, por una mezcla entre declaraciones y una fórmula, los investigadores encontraron que cualquiera entre una escala de 20 a 80, se sienten solos. Mientras más alto el resultado, lo más probable es que la persona sienta un aislamiento social significativo.

“La mitad de los estadounidenses, se ven como solitarios”, dijo David Cordani, Ejecutivo de Cigna. “No puedo si no estar sorprendido por ello”

Agregó que el aislamiento social, puede afectar la salud. “Existe una línea muy delgada entre la salud mental y física.” Dijo Cordani. “Frecuentemente, los síntomas médicos, se hacen presentes y tiene una correlación con problemas de tipo mental, de estilo de vida o comportamiento como la soledad.”

Además, la encuesta encontró que los estadounidenses más jóvenes son los más afectados por la soledad. La generación nacida entre mediados de la década de 1990 y principios de la década de 2000 – “Z” – está madurando ahora y es la que más solitaria se siente, hallaron los investigadores. Los que respondieron de la generación Z, tenían un puntaje de soledad promedio de 48.3, en comparación con el puntaje promedio de todos los estadounidenses, 44. Mientras tanto, los Millennials obtuvieron un puntaje de 45.3. Pero los Baby Boomers anotaron justo por debajo del promedio estadounidense en 42.4 y 38.6, respectivamente.

No hay duda que la soledad está marcando más y más a las sociedades. Vemos a pesar de los resultados no muy distantes entre algunas generaciones de estadounidenses, la mitad de ellos, especialmente los jóvenes se sienten solos. Tome nota que dice: “se sienten solos”. No hay cosa más contradictoria, que estar rodeado por una multitud, mientras se siente la soledad.

¿Y qué de Guatemala? Cada vez más y más personas del interior de la República, están migrando a la capital y dejan a su familia. Cada vez más guatemaltecos deben enfrentar un tráfico de 2 a 4 horas para ir y regresar de sus trabajos, lo que resta tiempo para compartir con otros. Y muchas veces cuando se hace, se hace alrededor de una mesa llena de botellas de alcohol. Ha sido dicho que: “La tecnología aleja a los cercanos y acerca a los lejanos”. Pero nada puede sustituir el vivir en comunidad, el toque físico de un abrazo de amigos, el cara a cara y, sobre todo, el sentirse que uno pertenece a alguien y que puede contar con ellos. ¿Cuál es el plan de Dios para la humanidad ante la soledad? ¿Qué debemos hacer como iglesia ante la soledad que ya muchos guatemaltecos enfrentan aún en la multitud?

Dios no creó a la humanidad para que viviera en soledad. Dios vio a Adán solo y dio: “No es bueno que el hombre esté solo” y le hizo una ayuda idónea. Génesis 2:15 dice: “Dios el Señor tomó al hombre y lo puso en el jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara, 16 y le dio este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente morirás». 18 Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada». 19 Entonces Dios el Señor formó de la tierra toda ave del cielo y todo animal del campo, y se los llevó al hombre para ver qué nombre les pondría. El hombre les puso nombre a todos los seres vivos, y con ese nombre se les conoce. 20 Así el hombre fue poniéndoles nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales del campo. Sin embargo, no se encontró entre ellos la ayuda adecuada para el hombre. 21 Entonces Dios el Señor hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras este dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. 22 De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, 23 el cual exclamó: «Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará “mujer” porque del hombre fue sacada». 24 Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. 25 En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.”

Dios les ordenó a Adán y a Eva que se multiplicaran y llenaran la tierra, no vivirían solos, sino en comunidad con hijos, nietos, bisnietos, tataranietos. Génesis 1:27 dice: “Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, 28 y los bendijo con estas palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar y a las aves del cielo, y a todos los reptiles que se arrastran por el suelo».”

Dios no nos creó para vivir solos, por eso el rey Salomón, nos recuerda que mejor son dos que uno. Eclesiastés 4:7 dice: “Me fijé entonces en otro absurdo en esta vida: 8 vi a un hombre solitario, sin hijos ni hermanos, y que nunca dejaba de afanarse; ¡jamás le parecían demasiadas sus riquezas! «¿Para quién trabajo tanto, y me abstengo de las cosas buenas?», se preguntó. ¡También esto es absurdo, y una penosa tarea! 9 Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. 10 Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! 11 Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? 12 Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!”

Dios nos creó para vivir en comunidad, para que juntos vivamos nuestra fe y nos apoyemos unos a otros. Gálatas 6:1 dice: “Hermanos, si alguien es sorprendido en pecado, ustedes que son espirituales deben restaurarlo con una actitud humilde. Pero cuídese cada uno, porque también puede ser tentado. 2 Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo. 3 Si alguien cree ser algo, cuando en realidad no es nada, se engaña a sí mismo. 4 Cada cual examine su propia conducta; y, si tiene algo de qué presumir, que no se compare con nadie. 5 Que cada uno cargue con su propia responsabilidad.”

Dios nos envía a todos, a una familia, para que seamos dependientes de nuestros padres y para que aprendamos a vivir en comunidad. La familia es la célula básica de la sociedad. Biológicamente somos distintos, porque Dios creó al hombre con ciertas características únicas en su conducta y de la misma manera, a la mujer. Ningún bebé puede vivir sin su mamá. Y cada persona que deja a su padre y a su madre, lo hace para formar una familia hasta que la muerte lo separa. Dios nos envía en familia, porque su plan es que vivamos en comunidad para glorificarle. He aquí la importancia del matrimonio entre un hombre y una mujer. Obedeciendo el mandato celestial de llenar la tierra y vivir con otros seres humanos en comunidad, para glorificar su nombre. Génesis 2:24 dice: “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.”

La respuesta a la soledad de la humanidad es Dios, la familia y la familia espiritual. Aunque nos dejen padre, madre y todo el mundo, Dios nunca nos dejará. Salmos 27:10 dice: “Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá en sus brazos.”

Aunque su familia y sus amigos lo abandonen, jamás estará solo. José, odiado y vendido por sus hermanos como esclavo, llevado a Egipto, acusado injustamente de violación y luego en la cárcel, jamás se sintió solo, porque Dios estaba con José. Hechos 7:9 dice: “»Por envidia los patriarcas vendieron a José como esclavo, quien fue llevado a Egipto; pero Dios estaba con él 10 y lo libró de todas sus desgracias. Le dio sabiduría para ganarse el favor del faraón, rey de Egipto, que lo nombró gobernador del país y del palacio real.”

La familia debe ser un lugar de refugio para todos en donde, por amor a Cristo, todos viven su rol y se respetan unos a otros. Colosenses 3:18 dice: “Esposas, sométanse a sus esposos, como conviene en el Señor. 19 Esposos, amen a sus esposas y no sean duros con ellas. 20 Hijos, obedezcan a sus padres en todo, porque esto agrada al Señor. 21 Padres, no exasperen a sus hijos, no sea que se desanimen. 22 Esclavos, obedezcan en todo a sus amos terrenales, no solo cuando ellos los estén mirando, como si ustedes quisieran ganarse el favor humano, sino con integridad de corazón y por respeto al Señor. 23 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24 conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. 25 El que hace el mal pagará por su propia maldad, y en esto no hay favoritismos.”

La familia espiritual nos hace a todos hermanos y a Dios el Padre que nos adopta por medio de Jesucristo. Efesios 1:3 dice: “Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en las regiones celestiales con toda bendición espiritual en Cristo. 4 Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor 5 nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, 6 para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado. 7 En él tenemos la redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados, conforme a las riquezas de la gracia 8 que Dios nos dio en abundancia con toda sabiduría y entendimiento.”

Pertenecer a la iglesia de Cristo elimina toda diferencia, nos hace uno en Cristo. Colosenses 3:9 dice: “Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, 10 y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador. 11 En esta nueva naturaleza no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, culto ni inculto, esclavo ni libre, sino que Cristo es todo y está en todos.”

Pertenecer a una iglesia local y conectarnos con otros, nos fortalece en nuestro caminar. Pertenecer a una célula, es encontrar una familia espiritual que nos amará, como Dios nos ama. La próxima semana, hablaremos sobre la bendición de pertenecer a una célula. Porque todos en La Fráter, no somos llamados a vivir en soledad sino en comunidad y las células, son el mejor lugar para lograr esto. Si no asiste a una, pase hoy al Centro de Información o ingrese a www.buscocelula.org.

Deja un comentario

Mensajes por Categoria

Mensaje por fecha

  • 2018
  • 2017
  • 2016
  • 2015
  • 2014
  • 2013
  • 2012
  • 2011
  • 2010
  • 2009
  • 2008
  • 2007