Y así se presentó Santiago… ( Código – 2018-319 ) – Radios Fráter
  • septiembre 5, 2018

Y así se presentó Santiago… ( Código – 2018-319 )

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Hoy empezaremos a aprender del libro de Santiago. Lealo completo en una sentada. Esta es la carta del Nuevo Testamento con la mayor cantidad de imperativos. Un imperativo es una orden, no es una opción. Es un mandato, como cuando nuestros padres nos daban órdenes cuando éramos niños.

Por la practicidad de esta carta, muchos lo han llamado en Proverbios del Nuevo Testamento, por eso es recomendable que se lea completa.

Comienza así Santiago 1:1: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que se hallan dispersas por el mundo: Saludos.”

¿Quién fue Santiago? Aunque la carta se llama Santiago, el verdadero nombre del autor es Jacobo.
El verdadero nombre del autor en griego en el texto bíblico es Jacobo (Iácobos). ¿Cómo entonces llegó a llamarse Santiago el libro que escribió Jacobo? Todo tiene que ver con los diez siglos en que el latín fue el idioma oficial de la Iglesia Católica, tiempo en que el nombre Jacobo, pasó a Santiago. Aquí la historia: Los católicos, utilizaron el nombre del latín de Jacobo (Iacobus). Luego al canonizarlo, le agregaron antes del nombre Jacobo y en latín, la palabra “Santo” (Sanctus Iacobus), ahora San Jacobo. Con el tiempo el nombre (Sanctus Iacobus) se redujo a (Sant Iacob) lo que llegó al español como Santiago (Santi Iacob).

Así que el libro de Santiago, es un libro que fue escrito por Jacobo, uno de los cuatro hermanos varones de Jesús quien también tuvo hermanas. El libro comienza en el versículo 1a presentando al autor: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo”.

Lo más probable es que este libro haya sido escrito por Santiago (Jacobo), el hermano de Jesús. La Biblia enseña que la virgen María concibió a Jesús por medio del Espíritu Santo. Sin embargo, deja ver también que ella tuvo hijos. Algunas personas no conciben que la virgen María haya tenido hijos pues consideran que las relaciones sexuales aparte de la procreación son pecado. Mateo 12:47 dice: “Alguien le dijo: –Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo.”

Y Mateo 13:55 dice: “¿No es acaso el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María; y no son sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? 56 ¿No están con nosotros todas sus hermanas? ¿Así que de dónde sacó todas estas cosas?”

Santiago se convirtió en uno de los principales líderes de la iglesia primitiva. Vemos en el Nuevo Testamento suficiente evidencia que Santiago, el hermano de Jesús, se convirtió en uno de los líderes principales de la iglesia en Jerusalén. Hechos 21:17 leemos: “Cuando llegamos a Jerusalén, los creyentes nos recibieron calurosamente. 18 Al día siguiente Pablo fue con nosotros a ver a Jacobo, y todos los ancianos estaban presentes.”

Gálatas 1:18 Pablo escribió: “Después de tres años, subí a Jerusalén para visitar a Pedro, y me quedé con él quince días. 19 No vi a ningún otro de los apóstoles; sólo vi a Jacobo, el hermano del Señor.”

Gálatas 2:9 también dice: “En efecto, Jacobo, Pedro y Juan, que eran considerados columnas, al reconocer la gracia que yo había recibido, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de compañerismo, de modo que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos.”

¿Por qué el Jacobo del que se habla aquí no es, Jacobo uno de los discípulos de Jesús? Jacobo el discípulo, murió muy temprano (44 A.C.) por lo que no puede ser el autor. Hechos 12:2 dice: “En ese tiempo el rey Herodes hizo arrestar a algunos de la iglesia con el fin de maltratarlos. 2 A Jacobo, hermano de Juan, lo mandó matar a espada.”

Ser discípulo de Jesús en esa época no es lo mismo que ahora, porque ellos sufrieron muertes violentas.

¿Para quiénes fue escrito el libro de Santiago? El libro de Santiago fue escrito a todos los judíos cristianos que vivían fuera de Palestina. Lo más probable es que estos judíos cristianos habían debido salir huyendo de Palestina por causa de la persecución de los discípulos de Jesús tal y como leemos en hechos. Santiago 1:1 dice: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que se hallan dispersas por el mundo: Saludos.”

Las 12 tribus de Israel fueron formadas por los descendientes de los 12 hijos de Jacob a quien Dios le cambió el nombre a Israel. Para esta fecha las 12 tribus ya no existían físicamente, aunque muchos sabían de cuál descendían como el apóstol Pablo, que se llama de la tribu de Benjamín (Filipenses 3:5). Sin embargo Santiago utiliza el término para referirse a la comunidad judía que vivía dispersa entre las naciones fuera de Palestina. Hechos 11:19 dice: “Los que se habían dispersado a causa de la persecución que se desató por el caso de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin anunciar a nadie el mensaje excepto a los judíos.”

¿Por qué escribió Santiago este libro? La fecha en la que este libro fue escrito es incierta. Algunos creen que va desde el 45 D.C. hasta el 90 D.C. Lo más probable es que fue en una fecha más temprana que tardía. El libro fue escrito para que los miembros de las congregaciones hicieran cambios genuinos en sus vidas y en su trato con los demás creyentes, dentro de la comunidad en la que viven. Muchos de los judíos que vivían en Palestina se han dispersado por causa del a persecución en todo el territorio conquistado por el imperio Romano. Santiago les habla para que no guarden únicamente la fe como un rito, sino que la lleven a la práctica en sus relaciones unos con otros dentro de la congregación en el lugar en que se encuentran.

Santiago es la carta del Nuevo Testamento en donde se encuentran la mayor cantidad de imperativos. Estos imperativos buscaban que se viviera una fe verdadera. Santiago es entonces una carta a todos los judíos cristianos que por causa de la persecución se habían mudado a otros pueblos.

Santiago a pesar de ser hermano de Jesús ¿Cómo se presenta? Jamás como hermano, sino como siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Santiago 1:1 dice: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que se hallan dispersas por el mundo: Saludos.”

Santiago al inicio del libro se presenta sólo por su nombre. Lo impresionante, es que todos sabiendo que era hermano de Jesús, no lo menciona en lo absoluto. ¿Por qué? Porque más que hermano ahora creía en el Salvador de quien antes dudó. Su hermano era el Cristo, su Salvador y el único digno de gloria.

Durante la vida de Jesús, Santiago fue hermano y no siervo. No creyó en el Cristo. Marcos 3:13 dice: “Subió Jesús a una montaña y llamó a los que quiso, los cuales se reunieron con él. 14 Designó a doce, a quienes nombró apóstoles, para que lo acompañaran y para enviarlos a predicar 15 y ejercer autoridad para expulsar demonios. 16 Estos son los doce que él nombró: Simón (a quien llamó Pedro); 17 Jacobo y su hermano Juan, hijos de Zebedeo (a quienes llamó Boanerges, que significa: Hijos del trueno); 18 Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo, hijo de Alfeo; Tadeo, Simón el Zelote 19 y Judas Iscariote, el que lo traicionó. 20 Luego entró en una casa, y de nuevo se aglomeró tanta gente que ni siquiera podían comer él y sus discípulos. 21 Cuando se enteraron sus parientes, salieron a hacerse cargo de él, porque decían: «Está fuera de sí».”

Juan 7:1 también dice: “Algún tiempo después, Jesús andaba por Galilea. No tenía ningún interés en ir a Judea, porque allí los judíos buscaban la oportunidad para matarlo. 2 Faltaba poco tiempo para la fiesta judía de los Tabernáculos, 3 así que los hermanos de Jesús le dijeron: ―Deberías salir de aquí e ir a Judea, para que tus discípulos vean las obras que realizas, 4 porque nadie que quiera darse a conocer actúa en secreto. Ya que haces estas cosas, deja que el mundo te conozca. 5 Lo cierto es que ni siquiera sus hermanos creían en él.”

Probablemente Jacobo creyó en Jesucristo cuando se le apareció ya resucitado. Jesucristo ya resucitado, se le apareció a Jacobo. 1 Corintios 15:3 dice: “Porque ante todo les transmití a ustedes lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, 4 que fue sepultado, que resucitó al tercer día según las Escrituras, 5 y que se apareció a Cefas, y luego a los doce. 6 Después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, la mayoría de los cuales vive todavía, aunque algunos han muerto. 7 Luego se apareció a Jacobo, más tarde a todos los apóstoles, 8 y, por último, como a uno nacido fuera de tiempo, se me apareció también a mí.”

¿Por qué la palabra “siervo” fue la única palabra que utilizó Santiago para describirse? Un siervo no era un hombre libre, ni un sirviente contratado, era un esclavo, la propiedad por derecho de su amo. Santiago entendía que él era un siervo. Que su voluntad y obediencia estaban completa y voluntariamente sometidas a Dios y a Jesucristo.

El diccionario define a la palabra siervo como: “Persona sometida totalmente a la autoridad de otra” además “Persona que sirve a Dios y guarda sus preceptos”.

Santiago no era un siervo de hombres, era un siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Santiago había sometido someterse voluntariamente a Dios y a Jesucristo para servirles sin cuestionar su autoridad. No era un siervo de hombres, era un siervo del Dios Altísimo.

La tradición cuenta que murió por causa de su fe como mártir en el año 62 después de Cristo. Fue alguien que estuvo dispuesto a servir a Dios hasta la muerte. Existía para servir a Dios y a Jesucristo. Así debemos estar nosotros, dispuestos a morir por causa de nuestra fe. Aquí en Guatemala no sufrimos tantas persecusiones como en otros países donde encierran a los creyentes en las iglesias y las quemam vivas.

Al igual que Santiago, somos llamados a ser siervos de Dios. La palabra siervo en los círculos cristianos, hoy suena como algo muy grande, pero el significado de siervo sigue siendo: sirviente o esclavo. A los ojos de los hombres un siervo o un esclavo no es algo grande, es lo más bajo. Sin embargo, Santiago considera este título como el apropiado para describirse porque su voluntad está completamente sometida a Dios. Sometida a sus mandamientos al vivir en santidad como a la Gran Comisión de ir y hacer discípulos. ¿Qué dijo Jesús sobre la actitud de los líderes (siervos) en su reino? Mateo 20:25 dice: “Jesús los llamó y les dijo: –Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad. 26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor, 27 y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás; 28 así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.”

Al cielo se sube, bajando a servir. Una vida con propósito es una vida dedicada al servicio.

¿Cómo puede usted ser un siervo de Dios? Sea santo y predique el evangelio de Jesucristo. Un siervo de Dios y de Jesucristo guarda sus mandamientos y busca que otros guarden sus mandamientos. Si está cediendo a los deseos de su naturaleza pecaminosa recuerde, usted es un siervo de Dios. Usted vive para obedecer la perfecta voluntad de Dios que es vida y paz.

Sirva a Dios y a Jesucristo en todo tiempo y en todo lugar.
Servir en la iglesia es importante. De hecho, uno de los ingredientes de la misión de todo miembro de La Fráter es: “Vivo para reflejar el carácter de Dios – sirvo con excelencia en todo lugar con mi testimonio vida”.

Creemos que servir a Dios en La Fráter es importante, servir a Dios en una célula también y por encima de las dos anteriores, en todo lugar con su testimonio de vida. Si usted todavía no sirve, estudie los dos niveles de la Facultad de la Fe y Liderazgo. Las clases comienzan el primer domingo de cada mes.

Pero el servicio a Dios y a Jesucristo no se limita a un lugar (la célula o la congregación). El que es siervo de Dios (sirviente y esclavo) le sirve en todo lugar. Por amor a Dios y a Jesucristo sirva en el lugar de estudios, en el gimnasio, en el trabajo, en su vecindario y en donde sea que se mueva. En todo lo que hace usted sirve a Dios, es por eso que el cristianismo es el mejor programa de calidad total que ha existido en la historia. Hacer todo como para Dios. ¿Qué pasaría con el mundo si todos sirviéramos a Dios en todo lugar?

Servir a Dios es importante, no sólo servirle en todo lugar, sino también en todo tiempo. Los siervos de Dios viven cada segundo para él. En todo momento sirva a Dios. En cualquier lugar y en cualquier momento usted es siempre un siervo, un esclavo de su Señor.

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