Si alguien se extravía de la verdad… ( Código – 2019-042 ) – Radios Fráter
  • febrero 6, 2019

Si alguien se extravía de la verdad… ( Código – 2019-042 )

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Gálatas 1:6 dice: “Me asombra que tan pronto estén dejando ustedes a quien los llamó por la gracia de Cristo, para pasarse a otro evangelio. 7 No es que haya otro evangelio, sino que ciertos individuos están sembrando confusión entre ustedes y quieren tergiversar el evangelio de Cristo. 8 Pero, aun si alguno de nosotros o un ángel del cielo les predicara un evangelio distinto del que les hemos predicado, ¡que caiga bajo maldición! 9 Como ya lo hemos dicho, ahora lo repito: si alguien les anda predicando un evangelio distinto del que recibieron, ¡que caiga bajo maldición!”

¿Cuál es el evangelio genuino de Jesucristo? Que todos somos pecadores y estamos destituidos de la gloria de Dios. Pero también que por ser pecadores nos convertimos en enemigos del Señor. Pero para reconciliarnos con él solo hay un camino, Jesucristo, el único justo, Dios que se vistió de carne y huesos murió en la cruz para reconciliarnos con Dios y darnos vida eterna.

Pero este evangelio se ha tergiversado. Ya no se trata de lo que Dios hizo por nosotros en la cruz, sino de lo que puede hacer por nosotros en esta tierra. Ya no se trata de lo que Dios hizo por nosotros en la cruz, sino de lo que debemos hacer para llegar él, cuando él fue el que llegó a nosotros. Algunos predican el evangelio de la prosperidad – el que promete que usted va a ser rico sólo porque es hijo de Dios, aunque no haga nada y que esta es su voluntad primaria. Otra enseñanza es el evangelio de nómbralo y reclámalo – usted va a tener todo: salud y dinero inmediatamente y siempre, si tan sólo tiene fe y lo pide con fe.

En fin, hay muchas enseñanzas que hace que muchos se alejen de la verdad. ¿Conoce a algún amigo o familiar que antes perseveró en el evangelio? La razón por la que las personas se apartan de la verdad es cuando uno escucha predicaciones y no evalúa la palabra predicada. El mayor peligro no es la mentira, sino la mentira con palabras que suenan a verdad. Porque suene al vocabulario cristiano, no significa que sea verdad. Hechos 17:10 dice: “Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos. 11 Estos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las Escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba. 12 Muchos de los judíos creyeron, y también un buen número de griegos, incluso mujeres distinguidas y no pocos hombres.”

Los bereanos confirmaban lo que les predicaban contra las Escrituras. No solo es responsabilidad del que predica sino del que oye. Todos fallamos. Por eso necesitamos escudriñar las Escrituras, examinemos las prédicas que escuchamos.

Otros se apartan poco a poco. Algunos deciden dejar de asistir a la iglesia para descansar y poco a poco dejan de congregarse y se alejan. Piden permiso para dejar de servir sin motivo real. Alejarnos de la verdad, es un proceso, que comienza poco a poco. Salomón quien escribió dos libros de sabiduría en la Escritura terminó mal, por una mujer y luego otra, hasta que pervirtieron su corazón. 1 de Reyes 11:1 dice: “Ahora bien, además de casarse con la hija del faraón, el rey Salomón tuvo amoríos con muchas mujeres moabitas, amonitas, edomitas, sidonias e hititas, todas ellas mujeres extranjeras 2 que procedían de naciones de las cuales el Señor había dicho a los israelitas: «No se unan a ellas, ni ellas a ustedes, porque de seguro les desviarán el corazón para que sigan a otros dioses». Con tales mujeres se unió Salomón y tuvo amoríos. 3 Tuvo setecientas esposas que eran princesas, y trescientas concubinas; todas estas mujeres hicieron que se pervirtiera su corazón. 4 En efecto, cuando Salomón llegó a viejo, sus mujeres le pervirtieron el corazón de modo que él siguió a otros dioses, y no siempre fue fiel al Señor su Dios como lo había sido su padre David.”

Cuidémonos de no alejar nuestro corazón de Dios. Esto no sucede de un día para otro, es poco a poco. Las pruebas también pueden ser una razón de alejarnos. En tiempos de bendición o en tiempo de prueba podemos alejarnos. Cuando alguien que no tiene una doctrina bíblica sana y llega a ser bendecido, tiende a pensar que lo logró sin la bendición de Dios. Y cuando llega a enfrentar pruebas, llega a pensar que Dios es el culpable de todo. Agur, lo tenía bien claro. Proverbios 30:7 dice: “»Solo dos cosas te pido, Señor; no me las niegues antes de que muera: 8 Aleja de mí la falsedad y la mentira; no me des pobreza ni riquezas, sino solo el pan de cada día. 9 Porque teniendo mucho, podría desconocerte y decir: “¿Y quién es el Señor?” Y teniendo poco, podría llegar a robar y deshonrar así el nombre de mi Dios.”

Los extremos pueden llevarnos a prueba y alejarnos del Señor.

Otra causa para alejarnos es cuando seguimos escuchando la palabra, pero no practicándola. Santiago 1:22 dice: “No se contenten solo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. 23 El que escucha la palabra, pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo 24 y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es. 25 Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído, sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.”

Quien se extravía de la fe o abandona totalmente la fe y deja de congregarse, o a pesar que sigue asistiendo, su conducta no refleja el carácter de Cristo y por lo tanto está lejos de la verdad. Este es un riesgo latente en la vida de todo creyente.

Hemos venido estudiando el libro de Santiago, quien precisamente habla mucho de aquellos que llamándose cristianos y aún maestros, no reflejan el carácter de Cristo. Y hoy llegamos al final del estudio de este libro. Veamos entonces en este último tema, cuáles fueron las últimas palabras de Santiago para los judíos cristianos que se encontraban dispersos en el imperio Romano. Y que tienen que ver con extraviarse de la verdad. Santiago 5:19 dice: “Hermanos míos, si alguno de ustedes se extravía de la verdad, y otro lo hace volver a ella, 20 recuerden que quien hace volver a un pecador de su extravío, lo salvará de la muerte y cubrirá muchísimos pecados.”

Podemos resumir las palabras de Santiago en una acción y que produce dos reacciones:
La acción: Hagan volver a todo pecador de su extravío a la verdad. El pecador en este caso se refiere a aquellos que han escuchado al evangelio y han respondido al mismo, pero se han alejado dándole la espalda no sólo a su fe sino a Dios, el dador de la fe. Que nos importe que alguien se extravió de la verdad.

Todo el que se ha extraviado necesita un salvavidas, que lo ve ahogándose en la reventazón, tienen compasión y va a buscar que vuelva de su extravío a la verdad. Hacer volver al pecador de su extravío, le salvará de la muerte. Santiago no se refiere a lo que la Biblia llama la primera muerte sino la segunda muerte, la muerte eterna. Aquella muerte que experimentarán todos aquellos cuando sus nombres no sean encontrados en el libro de la vida y sean enviados al infierno. Hacer volver al pecador de su extravío de la verdad le salvará de esta muerte eterna.

Hacer volver al pecador de su extravío, cubre muchísimos pecados. El que se arrepiente y se aparta de sus pecados alcanza misericordia. No existe pecado tan grande que Dios no pueda perdonar.

¿A quiénes conoce que están ahogándose en la mentira y puede hacerlos volver de su extravío? Identifique a aquellos amigos que se han extraviado de la fe. Aquellos que han dejado de congregarse, aquellos que se congregan, pero no viven su fe o aquellos que usted identifica que están en el proceso de alejarse poco a poco de su fe.

Ore por ellos a partir de hoy para que se arrepientan de sus pecados. La Biblia dice que la oración del justo puede mucho. Pero no sólo se dedique a orar por estas personas. Pase de la oración a la acción, de la planificación a la ejecución. Vaya y búsquelos. Reúnase con ellos esta semana y hágalos volver de su extravío. Invítelos a su casa, invítelos a comer a un restaurante, visítelos en su trabajo, visítelos en casa pero que no pase esta semana sin que todos nosotros identifiquemos por lo menos a un amigo que se ha extraviado de la fe para que vayamos a buscarlo y lo hagamos volver de su extravío al hablarle con amor de la necesidad de arrepentirse y de volver a formar parte del Cuerpo de Cristo.

Invítelos a acompañarlo la próxima semana a la Fráter y a una célula. No sólo ore por ellos, no sólo los visite, no sólo los traiga al punto de reconciliarse con el Señor. Asegúrese que ahora le acompañen a su célula y que vengan con usted la próxima semana al servicio que asiste. Así cubriremos muchísimos pecados y estaremos salvando de la muerte eterna a aquellos que amamos y que un día compartieron nuestra fe.

Una palabra sobre la tibieza de Dios para cada uno de nosotros. Los bienes se heredan, la salvación no. Apocalipsis 3:16 dice: “»Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea: Esto dice el Amén, el testigo fiel y veraz, el soberano de la creación de Dios: 15 Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro!16 Por tanto, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca.17 Dices: “Soy rico; me he enriquecido y no me hace falta nada” ; pero no te das cuenta de que el infeliz y miserable, el pobre, ciego y desnudo eres tú.18 Por eso te aconsejo que de mí compres oro refinado por el fuego, para que te hagas rico; ropas blancas para que te vistas y cubras tu vergonzosa desnudez; y colirio para que te lo pongas en los ojos y recobres la vista. 19 Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete. 20 Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. 21 Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono.22 El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.»”

Lo que necesita la gente que se a apartado de la verdad es que los amemos, que los perdonemos. Que tengan la confianza de regresar a casa para ser amados y restaurados. ¿A cuantos conocemos que necesitan regresar? Busquémoslos y traigámoslos a la casa del Padre.

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